Banner

jueves, 19 de abril de 2018

Viaje al corazón del cómic con Hugo Pratt


La obra del maestro del cómic Hugo Pratt es la nueva exposición del Museo de Confluencias de Lyon.

El héroe mítico Corto Maltese, marinero entre dos mundos es el punto de partida de un viaje entre real e imaginario que combina las historietas con objetos etnográficos con los que adentrarnos en el universo cosmopolita de Hugo Pratt.

"Él es al mismo tiempo un auténtico novelista, dibujante y director de cine, y cuando se logra combinar las tres cosas se consigue el auténtico genio del cómic que fue. Toda la obra de Pratt está aquí como un guía, pero no un guía turístico o geográfico sino un guía en cuanto a actitud y apertura a otros mundos", asegura Michel Pierre, comisario invitado de la exposición.

Veneciano, etíope, argentino, ciudadano del mundo de orígenes diversos, Hugo Pratt, nos invita a un viaje por diferentes islas del tesoro. Perfila un mundo un poco más libre de esquemas y fronteras, donde vale la pena vivir y hacer los sueños realidad.

miércoles, 18 de abril de 2018

El País:Ángel de la Calle: “El cómic sigue en el furgón de la infancia”


Hace 15 años se publicó la monumental Modotti, donde Ángel de la Calle (Molinillo de la Sierra, 1958) exhibía el poderío del cómic para biografiar el siglo XX. Ha vuelto a las andadas con Pinturas de guerra (Reino de Cordelia), retrato de una generación que perdió la revolución y el arte durante las dictaduras latinoamericanas. El libro acaba de recibir el premio a la mejor obra de autor español en el 36º Salón del Cómic de Barcelona. Dolmen, además, reedita estos días su biografía sobre Hugo Pratt.

Además de san Hugo Pratt, ¿tiene otros dioses? Buff...! Crepax, Miller, Toppi, Caniff, Spiegelman, Prado...

¿Cuál fue la primera historieta que cayó en su mano en el pueblo donde nació? Unos cuadernillos de El Cosaco Verde. Un chico los compraba y los escondía de sus padres, el mío los encontró y me los dio.

¿Mejor un buen guion o un buen dibujo? Para mirar el dibujo, para leer el guión. Los mejores son en los que te pierdes y no te haces esa pregunta.

¿Qué lee cuando no lee cómics? De todo. Ahora mismo los Diarios de Ricardo Piglia. Y el libro de entrevistas a Tardi de Numa Saul.

Escribe sobre Pratt, Modotti, pintores perseguidos… ¿La ficción pura no le interesa? Me interesa la vida como ficción. Y la ficción como parte de la vida. Y mezclar las dos cosas.

Cite la creación cultural que más le ha influido. El séptimo sello de Bergman, que vi a los 15 años. Me dije, pues oye esto de contar historias puede tener más cosas detrás.

¿Faltan lectores y sobran editoriales? Faltan las dos cosas. Y es culpa nuestra. De los autores.

Si tuviera todo el presupuesto del mundo, ¿a quién pondría a debatir en la Semana Negra? A John Le Carre, Paco I. Taibo II, Paul Auster y Fred Vargas.

¿El cómic empieza a estar socialmente sobrevalorado? Más bien, a la que nos descuidamos, seguimos en el furgón de cola de la infancia.

¿Qué encargo no aceptaría jamás? Cualquier hagiografía.

¿A quién le daría el próximo Premio Cervantes? Si toca español a Luis García Montero y si toca latinoamericano a Leonardo Padura. Y de paso le daba el Carvalho a Taibo, que no sé a qué esperan.

martes, 17 de abril de 2018

RTVE:Laura Pérez Vernetti, Gran Premio del 36 Salón del Cómic de Barcelona


La dibujante e ilustradora Laura Pérez Vernetti ha sido distinguida hoy con el Gran Premio del 36 Salón del Cómic de Barcelona por "una carrera en la que ha apostado siempre por cómics rompedores que buscan nuevas formas estéticas y narrativas", ha destacado Josep Maria Martin Saurí, ganador de la pasada edición.

Por otro lado, el premio a la mejor obra de autor español ha sido para "Pinturas de guerra", de Ángel de la Calle, el premio a mejor autor revelación español se lo ha llevado Ana Penyas, por "Estamos todas bien", y el premio a mejor obra extranjera ha recaído en "El arte de Charlie Chan Hock Chye", de Sonny Liew.

En cuanto a la categoría por votación popular, la de Mejor Cómic Publicado en España en 2017 decidida mediante una votación a través de la web del 36 Salón Internacional del Cómic de Barcelona, ha tenido como ganadora la obra de Gonzalo Torné de la Guardia, Sergio Sandoval y Mado Peña, Alma Cubrae 1 (Evolution/Panini Cómics).

De la Calle ha asegurado que "Pinturas de guerra" (Reino de Cordelia) es "un grito contra el olvido de una generación que quería llevarse al mundo por delante", y ha aprovechado el discurso para agradecer a sus "héroes", Esteban Maroto, Marika Vila y demás autores de "una generación que nos enseñaron el orgullo de ser autor de cómic".

"El cómic para adultos ha sido lo que ha permitido que yo esté aquí hoy. Eran unos autores que en cada pagina, en cada viñeta y en cada esquina pedían libertad de expresión y aullaban contra la censura que tenían. Y el viento sopla, pero parece que los tiempos no cambian", ha resaltado Ángel de la Calle.

Además, el salón ha entregado también los premios de honor a la trayectoria de los autores internacionales invitados, Vittorio Giardino, Ralf König, Stan Sakai, Dann Thomas y Roy Thomas.

El premio al mejor fanzine español de 2017 se lo ha llevado la revista Los Diletantes, que, como han señalado sus creadores, es un proyecto muy modesto, que distribuyen por las librerías los propios autores, por lo que el reconocimiento "es un gran aliciente para seguir adelante".

Laura Pérez Vernetti: Un mito del cómic español
Nacida en Barcelona en 1958, Pérez Vernetti empezó su carrera en la revista para adultos "El Víbora", donde colaboró entre 1981 y 1991, y ha conseguido gran reconocimiento por sus obras dedicadas a poetas como el portugués Fernando Pessoa o el alemán Rainer Maria Rilke.

Al recibir el galardón, Laura Pérez Vernetti ha recordado "a las mujeres que empezaron a hacer cómic en España, que eran poquitas", y ha señalado que el cómic "es un arte tan apasionante al que vale la pena dedicarle toda una vida", pese a que "en España y en Cataluña es duro" hacer carrera como dibujante.

En declaraciones a RTVE.es, Laura ha asegurado que: "Es un reconocimiento muy importante para mí, no solo por las dificultades que tiene la mujer en el mundo editorial del cómic, desde los años ochenta hasta la actualidad, sino también porque supone un reconocimiento a haber apostado por la investigación en el cómic y acercarlo a la poesía", ha destacado Pérez Vernetti.

Laura es la tercera ganadora del Premio de las 30 ediciones en que se ha entregado. Las anteriores fueron Purita Campos y Ana Miralles. "Me he emocionado mucho porque no me lo esperaba, ya que mi obra ha presentado diferentes estilos, ha mezclado poesía y cómic... sabía que iba a ser un camino muy complicado y que no iba a tener muchos premios. Por eso me ha sorprendido mucho y estoy contentísima"

El jurado ha valorado, precisamente, el que Laura haya investigado nuevos caminos para el cómic. "Si, pero cada vez pesa más el mercado y las ventas y en muchos salones se dan los premios a grandes vendedorres de tebeos, más que ha gente que investiga nuevos caminos. Pero este premio me da muchas esperanzas para seguir porque veo que se valoran caminos diferentes".

Laura fue una de las pioneras ya que publicó en la revista El Víbora en los años 80. "En aquella época éramos dos o tres autoras y publicábamos cada "muerte de obispo" Ahora hay muchísimas autoras, de todas las edades y con mucho talento. Las cosas todavía tienen que mejorar mucho, como el premcio por página pero la diferencia con los años 80 es abismal".

Laura lleva ya diez años estudiando la relación entre la poesía y el cómic, e incluso ha creado un nuevo género literario denominado "Poémic". También ha narrado las vidas y adaptado las obras de poetas como Pessoa (Pessoa & Cia), Maiakowski (El caso Maiakovski) o  Rilke en Yo, Rilke (todos publicados por Luces de Gálibo).

"La poesía gráfica tiene ya diez años y lo novedoso es que el guion no es prosa sino un poema, lo que conlleva un esfuerzo adicional, porque la poe´sia es difícil de dibujar. Pero es algo totalmente novedoso"

Un nuevo género, la poesía gráfica que también ha exportado a otros países. "La revista Linus, que es una de las más improtantes de Italila, está empezando a publicar mi trabajo. A ver si funciona bien".

En cuanto a sus proyectos, Laura asegura que espera publicarlo "para 2019"

lunes, 16 de abril de 2018

El Salón del Cómic revalida su éxito


El Salón del Cómic de Barcelona, que ayer clausuró con notable éxito una nueva edición, que suma ya la número 36, ha coincidido con el repunte de la publicación de cómics en España. Ello ha contribuido a crear un clima de optimismo sobre el futuro de este sector editorial tras varios años de estancamiento del mercado.

La publicación de cómics se incrementó en quinientos títulos en el 2017 y alcanzó las 3.507 novedades. El 84% de todo lo publicado son traducciones de obras editadas en el extranjero, fundamentalmente en Estados Unidos y en Japón, cuyos mangas hacen furor en el mercado español. Como dato negativo destaca el hecho de que ha descendido la edición nacional de cómics, que suponen sólo el 11% de la producción total.

Ante este escenario del sector del cómic resulta muy pertinente el llamamiento hecho por la ganadora del Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona de este año, Laura Pérez Vernetti, para que los editores de cómic apuesten más por los autores españoles si quieren convertirse en una industria fuerte, ya que, como dice, “es la cultura de tu país la que te diferencia de los demás”.

El futuro del cómic español, pese a todo, como reconoce también la autora galardonada, es prometedor ya que han surgido nuevas editoriales que apuestan por este género, que tiene todavía infinidad de posibilidades para encontrar nuevos caminos.

El Salón del Cómic de Barcelona de este año ha intentado, como es tradicional, poner en valor el trabajo de todos los autores, aunque los organizadores han hecho un esfuerzo especial para acercar los autores españoles a su público y, de esta manera, darles la misma oportunidad que se da a los numerosos autores internacionales presentes en el certamen. Uno de los artistas locales que han despertado mayor interés ha sido Jan, el creador del mítico Superlópez, un personaje que empezó siendo una parodia de los superhéroes de las historietas pero que llegó a convertirse en uno de los personajes referentes del cómic español.

Han sido más de 118.000 los aficionados al cómic que este año han pasado por el salón, que ha ocupado más de 50.000 metros cuadrados de exposición en el recinto ferial de Montjuïc, y que han revalidado el éxito de ediciones anteriores. Ello demuestra, una vez más, el dinamismo de esta expresión cultural que, al margen de su propia riqueza creativa, ejerce también una importante función como puerta a la lectura, como herramienta pedagógica y como una forma de fomentar el espíritu crítico, ya que plasma gráficamente, de una u otra forma, todo lo que sucede en nuestro entorno.

domingo, 15 de abril de 2018

El País:El mundo después de Brian Michael Bendis


Quedan exactamente cuatro días para que Brian Michael Bendis aterrice (capa mediante, por fin, esta vez) en DC. Aquellos no iniciados en el mundo de los superhéroes deberían saber que Brian Michael Bendis es el tipo que —hasta ahora— lo hacía todo en Marvel, y que Marvel y DC son, válgamonos del símil superheroico, archienemigas. Una suerte de Madrid-Barça de la viñeta, de tamaño astronómico, evidentemente. Brian Michael Bendis, nacido en Cleveland y con una pasión desmesurada por el noir —ama, con locura, a Jim Thompson y a Dashiell Hammett, y se nota en cada superhéroe que toca, y en cómo lo toca—, es, también, el creador de Jessica Jones, la superhéroe aburrida de su equipo de superhéroes que un día decidió montar un despacho de detectives y empezar a beber más de la cuenta. Alias, la serie que dio pie (16 años después) a la Jessica Jones de Netflix, nació, como la primera obsesión de Bendis, la muy recomendable Powers,del cruce de sus dos pasiones: el superhéroe entendido como alguien con más aristas que otra cosa, y el asunto criminal como telón de fondo.

El éxito de hasta la más delirante de sus propuestas —hizo que se hablara más, y se vendieran también más ejemplares, de su Utimate Spiderman (el hispano adolescente Miles Morales) que del Spiderman clásico, todo un hito en un mundo en el que todo debe cambiar para que nada cambie, y en el que, invariablemente, este tipo de cosas no pasan—, no tardó en convertirle en el epicentro del Universo Marvel. Se le puso al frente de las series de más impacto —incluida Los Vengadores— y, hoy por hoy, era el Chico Para Todo de La Casa de las Ideas.


Bendis anunció en noviembre que había llegado a un acuerdo —suponemos que millonario— con DC para sumarse a sus filas, y desde entonces se ha estado especulando con, al menos, dos cosas: 1) ¿Cómo piensa cubrir Marvel el millón de huecos que deja Bendis?, y 2) ¿Con qué iba a estrenarse Bendis en su nueva casa?

La respuesta a la segunda pregunta llega en cuatro días a librerías, y es nada menos que el número 1.000 de Action Comics, la cabecera en la que nació (en 1938) Superman, así que se estrena nada menos que con su, según ha dicho, superhéroe favorito. La respuesta a la primera es una buena noticia. Porque, en buena parte, Bendis es responsable del viraje girlpowerístico de Marvel, y su marcha, posibilitará la llegada a grandes cabeceras de nombres como los de G. Willow Wilson (la responsable de la muy potente Ms. Marvel o qué pasa cuando eres una adolescente musulmana de Nueva Jersey con poderes), Jody Houser, Kelly Thompson, Saladin Ahmed, o Matt Fraction, y siga dando cancha (o alzando al podio de una vez) al sin duda más brillante guionista que milita en Marvel estos días: el exindie Jeff Lemire. Lo dicho, una (muy) buena noticia.

sábado, 14 de abril de 2018

ABC:Bruguera renace en la librería y apadrina un premio de cómic y novela gráfica


Bruguera, el emblemático sello que enmarcó la edad de oro del tebeo español y auspició también ese invierno del dibujante del que dio buena cuenta Paco Roca, vuelve a la vida y a la librería para reivindicar los grandes clásicos de la editorial y, al mismo tiempo, dar visibilidad a las nuevas generaciones de historietistas.

La operación , consecuencia directa de la compra de Ediciones B por parte de Penguin Random House, implica que a partir del próximo mes de septiembre el legendario hogar de autores como Ibáñez, Víctor Mora, Jan y Vázquez, entre muchos otros, renacerá con 45 títulos anuales. En este nueva etapa, Bruguera apostará «por esos grandes clásicos con los que alcanzó el éxito y reeditará muchas de esas obras que no han vuelto a ver la luz desde que fueron publicadas por primera vez», según un comunicado hecho público por Penguin Random House.

En este sentido, algunos de los primeros títulos que se pondrán en el mercado serán antologías dedicadas a Vázquez, el sir Tim O’Theo de Raf y las aventuras cortas de Mortadelo y Filemón publicadas entre 1958 y 1972; una edición conmemorativa del 60 aniversario de El Jabato de Víctor Mora y Francisco Darnís; el gran libro de Superlópez; y una edición especial de Zipi y Zape. 


«La vuelta de un sello como Bruguera, con todo su fondo, supone todo un acontecimiento editorial. Bruguera formó parte de la educación sentimental de varias generaciones y contribuyó a forjar la identidad social y cultural de todo un país. Tenemos la oportunidad de volver a poner a disposición de los lectores todos estos contenidos», destaca Juan Díaz, director editorial de Ediciones B, Debolsillo, Penguin Clásicos y de la División Infantil, Juvenil & Cómic.

Esta operación rescate llega acompañada además de la convocatoria, a partir de 2019, del Premio Bruguera de Cómic y Novela Gráfica, un galardón dotado con 12.000 euros con el que la editorial quiere dar visibilidad a las nuevas generaciones de historietistas.

De hecho, uno de los objetivos del sello es dar voz a nuevos autores que sintonicen con el espíritu «innovador» que definió al sello barcelonés. «La nueva Bruguera albergará también nuevas voces del cómic del panorama nacional e internacional, y sus editores seremos sensibles a todo tipo de talento con el fin de llegar, como hicieron quienes nos precedieron, a un público amplísimo y diverso», destaca la directora editorial del sello, Gemma Xiol.

Fundada en 1910 como El Gato Negro y reconvertida en Bruguera en 1940, Bruguera marcó el rumbo del tebeo y la historieta española desde la década de los cincuenta gracias a semanarios como «Pulgarcito» y al oficio de autores que, como Ibáñez y Vázquez, convirtieron la editorial barcelones en la gran factoría del humor.

viernes, 13 de abril de 2018

La Razón:Cuando el cómic hizo «¡boom!»


finales de los 70, España era algo así como un espacio sucio, embarrado y brutal, con una nueva libertad sobre la mesa ansiosa de tomar forma. La muerte de Franco posibilitó que en 1977 se iniciase el proceso para acabar con la censura previa y eso abrió la puerta para que los bárbaros, los salvajes, los imaginativos, los artistas y los poetas volviesen a salir a la calle. «¡A la carga!», cantaban. Los dibujantes de cómic empezaron a pintar aquella sociedad sucia y brutal y en las calles aparecieron los primeros colores. Algo había hecho «boom» y todos quisieron participar en la fiesta.

El Salón del Cómic abre hoy sus puertas y lo hace con una exposición que rememora aquellos mágicos años, en los que el cómic para adultos invadieron los quioscos y una nueva generación encontró por fin los colores con los que veía el mundo. «En tiempos de Franco, los cómics estaban catalogados como historietas infantiles y juveniles, con lo que era muy difícil que dejasen pasar contenido más adulto. Así que cuando se acabó la censura previa, aquello fue una gran explosión de talento contenido durante años», asegura Antoni Guiral, director de contenidos del Salón.

Mark Twain tiene una frase genial que define la estupidez de la prohibición de ciertos contenidos culturales. «La censura es decir a un hombre que no puede comer filete porque un bebé no puede masticarlo». Los lectores estaban hartos que se les tratase como a un bebe y la irrupción de los cómics de contenidos más subidos de tono encontraron pronto su público potencial. En 1977 ya aparecieron revistas como «Trocha» o «Totem», que introdujeron a los grandes maestros del cómic internacional del momento como Moebius, Milo Manara o Jacques Tardi.

Pronto se le añadirían piblicaciones como «Blue Jeans» o «El Jueves», para abrir paso a partir de 1979 a títulos míticos como «El Víbora» o «1984». «Aquella explosión de creatividad puso los fundamentos de lo que es el cómic hoy día y posibilitó los primeros pasos de grandes editoriales del sector como Norma o La Cúpula. Aquellos dibujantes abrieron la imaginación de toda una generación», comenta Guiral.

El «boom» fue tal que en los 80 se abrieron hasta 60 revistas, cada una con su propio recorrido, pero muchas cuya trayectoria llegó al cambio de siglo. Las primeras introdujeron temáticas como el terror o la ciencia ficción y la fantasía. Después se apostó por contenidos eróticos y de gran carga social, hasta conseguir una perfección total entre el contenido estético y el narrativo. «Aquella época posibilitó una explosión de libertad que hoy no existe. vivimos unos tiempos en que la correción política hace que los editores y los propios autores frenen sus impulsos. Está claro que mucho de lo que se publicó en 1980 no se podría publicar hoy día», afirma Guiral.

Tanto es así, que la exposición está prohibida para menores de 18 años, aunque la mayoría de viñetas siguen teniendo un aire ingenuo y naïf dentro de su provocación. En total, se puede ver el trabajo de 53 dibujantes de aquella vibrante era. Cada uno ha elegido dos originales para ejemplificar la efervescencia y ambición de aquella época. Además, gentileza de la Biblioteca Tecla Sala, hay una mesa con numerosos ejemplares de revistas de la época que el público podrá ojear.

De Nazario a Jordi Benet

La exposición nos muestra el trabajo de grandes autores como Jordi Bernet con su «Torpedo» o Pep Brocal y su serie «¡Hola Terrícola!» para la revista «Zona 84», auspiciada por uno de los editores claves del «boom», Josep Toutain. «Fue una época muy rica en diferentes líneas y propuestas estéticas. “El Víbora no tenía nada que ver con “Zona 84”, con la que se complementaban unas con otras. Hemos querido poner un ejemplo de todas», añade Guiral.

Los jóvenes que visiten la exposición se harán una idea de la época heroica del cómic, cuando era tan importante como la canción protesta para la generación anterior. Para quienes vivieron aquella época, revivirán aquellos años mágicos en el que todo parecía posible, con nombres como Nazario, Amador García, Marta Guerrero o Carlos Jiménez.

Super López y Jack Kirby, las grandes exposiciones Ópera Actual
Las otras dos grandes exposiciones del salón son una dedicada a Jan y su Super López, con cerca de 60 originales de un personaje que a final de año verá el estreno de su versión cinematográfica. En cuanto a Jack Kirby, se presentan 31 originales de todas sus épocas, toda una maravilla.