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lunes, 23 de octubre de 2017

El villano del cómic que recaló en la idílica Galicia


La tira "On The Costa Da Morte" del número 116 del cómic Daredevil, creada por el célebre dibujante David Aja y que hace alusión a dicho paraje gallego, será vista hasta enero por miles de personas. Una exposición recién estrenada en el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid muestra las "joyas" del pucelano que posee cinco premios Eisner -el galardón norteamericano más importante del noveno arte-.

En dicha aventura Wilson Fisk, uno de los villanos de la serie, se ha retirado de la vida criminal y se ha trasladado desde Nueva York con su mujer Vanessa y sus hijos al lugar idílico donde rehace su vida. Dicho lugar no es otro que la Costa da Morte en Galicia, según reconoce el comisario de la muestra, Asier Mensuro. Indica, además, que el guión de la historia gráfica es de Ed Brubaker,el dibujo de David Aja y la tint,a de Stefano Gaudiano, para Marvel Comics.

A los 15 años David Aja (Valladolid, 1977) ya dibujaba a "Ojo de Halcón" (Hawkeye), el personaje gracias al que consiguió cuatro Premios Eisner, de los cinco que tiene (el quinto fue en 2016 por las portadas de "La Bruja Escarlata). Ese dibujo es uno de los tesoros de la exposición "David Aja: Primera retrospectiva. Cómic e ilustración".

El comisario de la muestra, destaca la muestra reúne un total de 348 piezas. "Desde ese dibujo de Hawkeye que realiza cuando es un adolescente y sueña con ganarse la vida como dibujante de cómics, hasta "The Seeds", su última obra que no llegará a las librerías hasta 2018; y dado que nos encontramos ante un autor que no vende sus originales, esta retrospectiva se convierte en una oportunidad única para contemplar las obras más significativas".

El dibujante español logró triunfar en el siempre difícil mercado del cómic norteamericano. Se trata de una industria muy popular y competitiva pero Aja conoce esos códigos a la perfección y parte de su producción desmonta dichos códigos para reinterpretarlos y reinventarlos a su manera.

domingo, 22 de octubre de 2017

El diario de Ana Frank llega al cómic para atraer al público joven


Ana Frank, la adolescente de origen judío autora del célebre diario que escribió en Ámsterdam mientras se escondía de los nazis, cobra vida en una conmovedora adaptación al cómic diseñada para atraer al público joven.

El proyecto, que llega hoy a las librerías de España, Argentina, Perú y Uruguay publicado por Penguin Random House, es obra del cineasta israelí Ari Folman y del ilustrador ucraniano David Polonsky, una exitosa pareja que ya trabajó en el premiado filme de animación Vals con Bashir (2008).

Folman y Polonsky convirtieron en viñetas los profundos y brillantes pensamientos que la adolescente Frank escribió entre 1942 y 1944, cuando malvivió escondida en un piso franco de Ámsterdam, antes de morir en 1945 en el campo de concentración de Bergen-Belsen.

"Lo más difícil fue condensar en 150 páginas un diario con 360 y ser fiel a lo que ella contaba", explicó en una entrevista Folman, cuya familia, como la de Ana Frank, también fue perseguida en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) por ser judía. Para Polonsky, el desafío fue no caer en la monotonía a la hora de plasmar en imágenes el mismo emplazamiento que se repite en el diario original, el escondite que la familia de Ana Frank compartió con otros cuatro ocupantes.

El dúo Polonsky-Folman aceptó el encargo de la Fundación Ana Frank -el organismo que gestiona el legado de la adolescente- después de pensárselo bastante. Consideraban que era difícil aportar algo nuevo sobre la historia Ana Frank, muy explotada comercialmente. Divulgar el Holocausto entre los lectores más jóvenes es el principal objetivo del proyecto gráfico. Para ello, los autores les interpelan con un lenguaje visual y dinámico, que evoca al de internet. "A un chaval le diría: Intenta las 20 primeras páginas, a ver si te gusta", comentó Folman.

Aunque había leído el diario en su juventud, volver a hacerlo le sirvió para apreciar aún más la personalidad de la joven, quien comenzó a escribirlo con sólo 12 años. "Tiene muchas declaraciones feministas, como en la que denunciaba que las mujeres eran apenas vistas como máquinas de hacer bebés", sostuvo Folman.

¿Cómo habría vivido Ana Frank la crisis de los refugiados? "Estaría devastada por esa mirada tan humana con la que encaraba las cosas", juzgó Folman. "Tendría unos 87 años. Estaría todavía activa", opinó Polonsky.

sábado, 21 de octubre de 2017

RTVE:David Aja, cuando el cómic es arte


A los 15 años David Aja (Valladolid, 1977) ya dibujaba a Ojo de Halcón (Hawkeye), el personaje gracias al que consiguió 4 Premios Eisner, en 2013 y 2014, de los 5 que tiene (el quinto fue en 2016 por las portadas de La Bruja Escarlata). Ese dibujo es uno de los tesoros de la exposición David Aja: Primera retrospectiva. Cómic e ilustración, que muestra 406 trabajos del dibujante y que podréis ver del 20 de octubre de 2017 al 7 de enero de 2018 en el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid.

Asier Mensuro, comisario de la muestra, destaca que: "La exposición tiene espíritu de retrospectiva. Arranca de ese dibujo de Hawkeye, pasa por toda su trayectoria de ilustrador entre el año 2000 y el 2005, donde incluye sus trabajos para El País, Rolling Stone, Cinemanía, Men' s Healt y otras revistas, y culmina con toda su trayectoria en el cómic norteamericano hasta The Seeds, su actual proyecto con Ann Nocetti para Berger Books, que no se publicará hasta 2018".

Una exposición que incluye piezas que ya son parte de la historia del cómic: "Hay trabajos tan conocidos como su Hawkeye o Inmortal Ironfist -afirma Asier-, pero también sus cómics de Lobezno, Daredevil, Thor o Capitán América. Sus portadas para La Bruja Escarlata, Karnak, Cráneo Rojo, Punisher, Jessica Jones, Kill or be Killed, The wicked and The Divine, Daredevil, etc. Además en determinadas obras se muestran procesos completos, es decir, desde el primer boceto al lápiz, tinta e incluso la propia página del cómic.

Las joyas de la exposición
Debido a la excepcional calidad de David, es difícil destacar alguno de sus trabajos. Preguntamos a Asier: "Sólo por mi gusto personal las 15 portadas de Scarlett Witch (La Bruja Escarlata), por las que ganó su último premio Eisner".

"Cómo curiosidad -continúa Asier- , se expone un boceto de Spirit de Will Eisner que el maestro del cómic norteamericano regaló a David Aja cuando sólo era un estudiante. Eisner le insistió en que siguiera dibujando (se ve que le vio maneras y creatividad al chaval); y hoy, Aja tiene 5 Premios Eisner, creo que el viejo Will, de estar vivo hoy día, diría: ¿Veis? !No me equivoqué! El chaval prometía desde joven".

La exposición también es una muestra de su talento como narrador: "En la muestra hay historias cortas completas -afirma Asier-. En concreto de Thor, del Capitán America de Daredevil. En ellas se ve que es un gran narrador y que es capaz de hacer igual de interesantes las páginas de acción trepidante que las que presentan una escena cotidiana".

"Otro tema que destacaría es que el diseño de sus páginas es estupendo, muy bello y pensado, sin que por ello la narrativa de la historia se resienta en ningún momento".
Las influencias de David Aja

La muestra también es una excelente oportunidad para comprobar las influencias del artista: "En cómic -asegura Asier- destacaría a Bill Sienkiewicz, Frank Miller, David Mazzuchelli, Álex Toth, Jim Steranko... Pero hay otras influencias muy palpables de artistas de otras disciplinas como pintores como Egon Schielle, o el diseñador y cineasta Saúl Bass".

"Yo he intentado destacar dichas influencias en la exposición -continúa Asier-. Creo que David Aja es un genio de las portadas de superhéroes, y creo que entre sus fuentes de inspiración destaca la cartelistica de cine de los años 70".

"Creo que en cualquier disciplina -concluye Asier- , hay artesanos y artistas. David es un artista, y como tal, no es fácil de encasillar, sus influencias son muchas, y muy variadas, pero el resultado siempre es muy coherente y personal a la vez. Eso sólo lo hacen los verdaderamente grandes..."
Sus espectaculares portadas

Si hay algo en lo que pocos autores actuales pueden competir con David Aja son sus espectaculares portadas. "Destacan -asegura Asier- por su originalidad y porque cuida todos los detalles. Por ejemplo, muchos dibujantes norteamericanos entregan una ilustración y dejan que Marvel, DC o la editorial que sea, les ponga el logo de la colección como un pegote y listo. David no. David estudia el logo como elemento integrante de una portada. Si puede crear uno propio lo hace, y sino adapta el existente para que sea un elemento integrado en la composición de la portada".

Otra cosa curiosa de David es que no vende sus originales. "Todas las piezas proceden de su colección -asegura Asier-. Salvo una que es de su hermano. David es un dibujante que no vende originales, por eso es doblemente especial poder ver una Expo donde se muestran tantas piezas".

En cuanto a las obra maestras de David Aja, para Asier serían: "El número 11 de Hawkeye, protagonizado por Pizza Dog, y narrado por completo desde el punto de vista del perro me parece una obra maestra de absoluta vanguardia. En una línea más tradicional, hay una historieta corta de Daredevil que se llama 3 Jacks, que es una auténtica delicia narrativa".

Y, cómo curiosidad, Asier añadiría: "Otra historia de Daredevil que transcurre en la Costa Da Morte de Galicia. En la que Kingpin se pasea por un paisaje que nos es muy familiar con su mujer Vanessa, y va a tabernas con paisanos que beben cerveza de Estrella Galicia".

Sin duda, una de las exposiciones del año, que nos encantaría que fuese itinerante. 

viernes, 20 de octubre de 2017

Narcís Monturiol se convierte en héroe de cómic


Ojo Tintin, Corto Maltés, Roco Vargas y otros aventureros del cómic, llega... Narcís Monturiol.

¿Monturiol?, ¿héroe de historieta? Efectivamente, el científico, ingeniero, socialista utópico y pionero de la navegación submarina catalán, es el insólito protagonista del álbum Narcís Monturiol i les pedres de l'infern (Males Herbes, 2017), de Sebastià Roig (guión) y Toni Benages i Gallard (dibujo), una aventura de corte fantástico que transcurre en su mayor parte en Cadaqués.

La historia, que parece que tendrá continuidad, arranca en el Londres victoriano con un siniestro plan que ha de servir para que Inglaterra asegure su posción como potencia mundial consiguiendo un ejército imbatible capaz de sofocar cualquier rebelión en su vasto imperio colonial. En dicho plan, fundamentado en las máquinas de vapor, el esoterismo y unas piedras mágicas (las del título), intervienen los malos de la función: un almirante británico, un explorador canalla y un inquietante fakir indio.

Las imágenes (las viñetas) nos llevan a continuación ya a la Costa Brava y a Cadaqués, donde comienzan a suceder hechos misteriosos e inquietantes. Monturiol, a la sazón en el pueblo interesandose por las posibilidades que ofrece el mar, pero según los habitantes del lugar un “somiatruites” y un “socialsta esbojarrat” que se esconde del Gobierno (todo lo cual tiene mucho de cierto), se ve involucrado en los acontecimientos.

Le acompañarán en la aventura una atractiva joven con fama de bruja (Sabana), un forzudo (Congre)y un adolescente (Diri), un canónico trío de apoyo del héroe que recuerda a los de El Capitán Trueno o El Jabato.

La aventura discurre por los cauces temáticos clásicos del género, con algunos apuntes de steampunk (tecnología retrofuturista y magia), pero es muy original que transcurra en escenarios de la Costa Brava y, por supuesto, que el personaje central sea Monturiol. Un Monturiol con las características barba y patillas, levita, chaleco y corbata, pero con revólver al cinto.

Las aventuras de Indiana Jones y las novelas de Julio Verne son otras influencias que se perciben en el relato, que incluye escenas en el Cap de Creus y su faro.

Los que quieran ver aparecer el Ictineo, el submarino invención de Monturiol, tendrán que aguardar hasta el epílogo de la historia, cuando el inventor regresa a las aguas de Cadaqués con su criatura. Pero a cambio, Benages i Gallard nos ofrecen una extravagante creación del genio: un barco que va por tierra, similar a la barcaza tirada por 22 mulas del capitán Henry/ John Huston en El hombre de una tierra salvaje.

jueves, 19 de octubre de 2017

Bagieu retrata en un cómic a 15 "valerosas" mujeres, de Guggenheim a Lamarr


Pénélope Bagieu vuelve a retratar las vidas de quince audaces mujeres en "Valerosas 2. Mujeres que solo hacen lo que ellas quieren", el segundo cómic -y último- de un proyecto que inició en la web de "Le Monde" y que, según explica a EFE en una entrevista, en 2018 llegará a la televisión francesa.

La ilustradora ha repasado la vida de quince personalidades femeninas de diferentes épocas y latitudes, desde la estadounidense Nellie Bly (1864-1922), "inventora" del periodismo de investigación, hasta afganistaní Sonita Alizadeh (1996), rapera por los derechos de las niñas, en este segundo tomo con el que ya "queda satisfecha".

"Había tomado desde el principio la decisión de que serían treinta personalidades", explica Bagieu (París, 1982) sobre "Valerosas. Mujeres que solo hacen lo que quieren", dos cómics editados en España por Dibbuks sobre mujeres que "hicieron frente a todos los obstáculos para llevar la vida que eligieron".

En este segundo volumen, Bagieu "ha llegado a decir lo que tenía que decir", afirma, contando las historias de quince celebridades que ha elegido por puro criterio "personal".

"Cada una de ellas, por alguna razón, me llegaba de una manera personal", sostiene la ilustradora, graduada en 2006 en la Universidad de Arte y Diseño de Central Saint Martins, a la vez que añade que fue ella quien contactó con la página web de Le Monde para proponer publicar en ella sus historias de mujeres.

Ese mismo día, cuenta, llamó a su editor para decirle que su intención era publicar más tarde dos libros sobre esas "valerosas", y así llegó el primero, en el que retrató a Agnodice, ginecóloga griega que se vistió de hombre para conseguir que las mujeres pudiesen ejercer la medicina, o a la emperatriz china Wu Zetian.

Pero, para este, reconoce que se ha reservado a sus personajes "favoritos": "En el primero quise ir practicando y dejé para este a mis preferidas", recalca Bagieu, mencionando a Peggy Guggenheim como una de sus predilectas, a la vez que añade que la idea de este proyecto surgió a raíz de la figura de la vulcanóloga Katia Krafft.

Gracias a Krafft (1942-1991) ella y a su marido, también vulcanólogo, Bagieu descubrió su "gran pasión" por los cráteres, y le "asombró" que una mujer se dedicase a una profesión tan tradicionalmente masculina y peligrosa -el matrimonio, de hecho, murió en una expedición en el volcán Unzen, en Japón-.

Y, como Krafft le inspiró en su infancia, la ilustradora recomendaría a niñas leer "Valerosas" para despertar su curiosidad y para que les sirvan como ejemplos, aunque matiza que el segundo volumen lo aconsejaría "menos" a ese público porque hay una historia "dura", la de la "reina de los bandidos" Phoolan Devi.

Devi (India, 1963-2001) fue obligada a casarse, con 10 años, con un hombre 20 años mayor que abusó de ella, dando comienzo así a una trágica historia en la que fue denigrada por sus vecinos -que también abusaron físicamente y sexualmente de ella- hasta convertirse en "bandida" para ayudar a los más desfavorecidos.

Pasó 11 años en la cárcel y, cuando salió, a los 31 años, se presentó a las elecciones de India -en 1996 entró en el parlamento y al año siguiente fue candidata al Nobel de la Paz-, pero en julio de 2001 Sher Singh Rana la asesinó, disparándole en la cabeza, a la puerta de su casa, cuando volvía de una sesión parlamentaria.

"En la adaptación americana del cómic, la editorial ha quitado la historia de Phoolan Devi", apunta la autora, que ha ido alternando las épocas y las zonas geográficas en el cómic para darle mayor dinamismo al conjunto, que también muestra la faceta de inventora de la actriz Hedy Lamarr.

La "intérprete de los animales" Temple Grandin; la atleta Cheryl Bridges; la utopista Thérèse Clerc; la letrista y compositora Betty Davis; el grupo de rock The Shaggs; la abogada Jesselyn Radack; la activista "de buena familia" Nazip al-Abid; la astronauta Mae Jemison y la miniaturista Frances Glessner Lee completan el cómic.

Bagieu, que publicó en 2008 su primer cómic, "Josefina", cuyo personaje fue un encargo de la revista Femina, dice adiós con estas quince valerosas a un proyecto al que, sin embargo, no pone punto y final, porque está trabajando en una producción animada sobre la obra, que entregará a la televisión francesa en 2018.

"Todo el equipo de producción y dirección son mujeres", apunta como conclusión Bagieu, a quien esta nueva aventura le hace "mucha ilusión" porque hasta ahora, cuenta, no ha habido en la televisión pública francesa ninguna producción de animación dirigida a un público adulto.

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL País:El cómic entra en el Reina Sofía


Un asunto muy interesante en el ámbito de la crítica cultural es la comparación entre las mil y una interpretaciones que ciertas creaciones suscitan… y la interpretación que de ellas hacen sus propios autores. Por ejemplo, Krazy Kat, la tira cómica que George Herriman publicó durante más de 30 años (1913-1944) en diferentes periódicos estadounidenses, fue y es vista por expertos en artes visuales de todo el mundo como una absoluta obra maestra del cómic y, sobre todo, como un trabajo de complejísima orquestación en la forma y aún más complejo mensaje en el fondo. Para George Herriman, en cambio, era “una tira sobre un gato, un ratón y un perro”.


Esa doble lectura es una de las vertientes del análisis que sobre el legado de Herriman (Nueva Orleans, 1880-Los Ángeles, 1944) pretenden llevar a cabo los responsables del Museo Reina Sofía con la extraordinaria exposición George Herriman. Krazy Kat es Krazy Kat es Krazy Kat. Un conjunto de 160 piezas entre planchas originales y páginas de diarios procedentes de colecciones privadas y museos de EE UU, que permanecerá abierta hasta el 26 de febrero. Con esta primera y espectacular entrada del cómic en el Reina Sofía, el museo aspira a “borrar por fin las fronteras entre la alta y la baja cultura”, según Rafael García, uno de los comisarios de la muestra y conservador del centro.


El ensayista e historiador de los cómics estadounidense Brian Walker —el otro comisario— asegura que nunca se había montado en ningún lugar del mundo una muestra tan importante sobre el que fuera uno de los pioneros de la historieta como arte secuencial. Los otros se llamaron Richard F. Outcault (autor del personaje Yellow Kid, en 1895) y Winsor McCay (el padre de Little Nemo allá por 1905). Los tres, con permiso de otros maestros, revolucionaron desde los periódicos de magnates de la prensa como Gordon Bennett, Robert Pulitzer y William Randolph Hearst la senda hacia la codificación del lenguaje que en un momento dado dio en llamarse cómic, tebeo o historieta, tanto da.

“Elegimos a Herriman para introducir el cómic en el museo porque nos parece de lejos el autor que más ha influido en las generaciones posteriores, y no solo eso, sino también en numerosos artistas y escritores”, explica Manuel Borja-Villel, director del museo. En efecto, pintores como William De Kooning o Pablo Picasso, escritores como T.S. Eliot o Jack Kerouac (quien dijo que los personajes de Herriman eran directamente “los progenitores de la Generación Beat”) y cineastas como Frank Capra o Fritz Lang se declararon seguidores de las alocadas criaturas antropomórficas del historietista de Nueva Orleans: el gato (¿o gata?) Krazy Kat y sus compañeros de tira cómica, el ratón Ignatz y el perro Bull Pupp.

La exposición da cuenta de la vasta misión de George Herriman: a través de lo aparentemente trivial, contar un mundo. La supuesta ingenuidad de los personajes y sus andanzas contrasta con los telones de fondo que corren por detrás: una revolución en la puesta en página, una tensión entre lo metafórico y lo narrativo, abundantes referencias a la literatura clásica (muy particularmente a Shakespeare y Cervantes), una ilimitada riqueza expresiva, incluido el uso de varias lenguas a la vez como el inglés, el francés, el español, el alemán o el yiddish, y la posibilidad de diversos mensajes ocultos. Vamos a ellos.

Ciudadano negro

Uno: el mensaje antirracista. George Herriman era blanco… pero era negro. Entiéndase. Descendía de afroamericanos y, de hecho, 30 años después de su muerte, se conoció que en su partida de nacimiento ponía que era un ciudadano negro. Pero la familia Herriman huyó de la muy racista Nueva Orleans en 1890 y se instaló en Los Ángeles. A partir de ahí, la biografía del autor de Krazy Kat sería la de un hombre blanco. De hecho, su color de piel ni siquiera llegaba al de un mulato. “Si Herriman no hubiese hecho creer que era blanco, nunca habría podido publicar tantas tiras durante tantos años en tantos periódicos”, sostiene el comisario Brian Walker.

El otro de los posibles mensaje crípticos se refiere a la ambigüedad sexual. ¿Krazy Kat es un gato o una gata? Herriman nunca lo dejó claro. De ahí que muchos acabaran convirtiéndolo en un abanderado póstumo de la causa queer. No está demostrado empíricamente el orgullo gay de George Herriman. Él, sostenía, solo hacía “una tira sobre un gato [O GATA], un ratón y un perro”.

martes, 17 de octubre de 2017

"Rosita se asusta", un cómic para niños sobre el miedo a la deportación



La ilustradora y maestra estadounidense de origen mexicano Victoria Álvarez recurre a los ojos una niña de 12 años para mostrar a los más pequeños los temores y traumas que sufren los indocumentados que temen ser deportados en su cómic "Rosita se asusta".

"Las historias de los indocumentados y deportados están todos los días en las noticias, con un vocabulario que solamente entienden los adultos", explica a Efe Vicko, como la llaman amigos y seguidores.

Los niños "interpretan a su manera lo que ven", por lo que la autora quiere enseñarles a través de un cómic interactivo a interpretar la realidad "a través de los ojos de Rosita", una niña que un día ve cómo detienen a un vecino para ser deportado.

Este hecho "realmente raro" pone a pensar a la pequeña, que comienza a temer por el futuro de su hogar, donde su madre, soltera, es su único sostén.

Rosita relata en las viñetas que vio llegar a unos desconocidos a su casa. "Parecían policías, pero no estoy segura", dice, para en otro recuadro explicar que se oyeron gritos y abrió la "puerta para escuchar mejor", pero entonces su madre la cerró inmediatamente para alejarla del peligro.

"El señor Vidal es mi vecino del piso de abajo, miro por mi ventana y veo que la gente extraña se lo lleva", dice la niña al relatar, sin saberlo, una detención realizada por supuestos agentes de Inmigración.

En la ficción, la madre de Rosita no la dejó salir a la calle durante dos semanas por temor, lo que hace que la niña pregunte al lector: "Y a ti, qué te da miedo".

Vicko dice que "hay muchas Rositas" en Chicago, donde vive, o en la ciudad texana de Dallas, donde nació. Niñas que fueron sus compañeras en la escuela y que ahora ve jugando en el vecindario de Humboldt Park.

"Muchas veces no nos damos cuenta de que les pasamos el miedo a los niños, al decirles que no le cuenten a nadie que no tienen papeles, que tengan cuidado con los policías o los que vengan a golpear la puerta", agrega.

La autora afirma que su intención original fue escribir un libro sobre el miedo en general, como continuación de su primer cómic, "ScholaR Gets Angry", pero finalmente decidió centrarse en el temor a la deportación como una herramienta educativa.

Este libro, pensado para niños de entre 9 y 12 años, está "diseñado como un instrumento pedagógico para el aprendizaje social y emocional culturalmente relevante de todos los niños, pero especialmente los niños indocumentados o que tienen familiares indocumentados", señala la editorial.

"Mi meta es alentar a los adultos para que ayuden a crear espacios donde los niños puedan hablar sobre sus temores", dice la autora, cuyos padres llegaron como indocumentados en la década de 1980, pero ya regularizaron su estatus migratorio.

Aunque sus padres ya tienen papeles, Vicko explica que tiene primos de su edad que no han podido regularizar su estatus migratorio, por lo que el miedo a las deportaciones y la separación es algo "latente" en su familia, como en la de los millones de indocumentados que viven en el país.