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lunes, 27 de marzo de 2017

Lanzan un anuario con los 100 mejores cómics publicados en España


La cabecera Jot Down y la Asociación de Críticos y Divulgadores de Cómic de España (ACDCómic) se han unido para lanzar un anuario con los 100 mejores publicados en España durante 2016, han anunciado este lunes en un comunicado.

Bajo el título 'Cómics Esenciales 2016', el anuario explora las obras y los temas más relevantes en el año de referencia de la mano de expertos en cómics como Alberto García Marcos, Yexus, Álvaro Pons, Anna Abella, Elisa McCausland, Gerardo Vilches, Pedro Monje, Juan Royo, Koldo Azpitarte y Oriol Estrada, entre otros.

La publicación también incluye una entrevista a los dibujantes Ana Galvañ y Paco Roca, y ofrece cinco artículos que tratan en profundidad los principales temas, tendencias y géneros del mundo del cómic en la actualidad: el cómic como género periodístico, el lector de manga gafotaku o la entrada del cómic en los museos.

Cómo hablar con chicas en fiestas, un cómic especial para gente especial


Sin previo anuncio, me encuentro en las tiendas un cómic guionizado por Neil Gaiman (Sandman) y dibujado por Fabio Moon y Gabriel Bá, uno de mis equipos creativos favoritos desde que les conociera en Daytripper.

El cómic se llama Cómo hablar con chicas en fiestas y va de eso, de "hablar con chicas en fiestas". Es raro hasta decir basta pero bonito rompiendo límites.

Está protagonizado por Enn, un chaval de quince años que lleva bastante mal lo de ligar, siempre acompañado por Vic, su amigo rubio que triunfa de forma innata.

El tebeo narra la incursión de ambos en una fiesta desconocida e ilustra los acercamientos de ambos a cuatro chicas del lugar.

Como digo es raro, raro. Cada chica es un mundo, casi literalmente; y llevan la historia por caminos muy evocadores.

Ahora bien, el punto fuerte del tebeo es el apartado artístico. Siguiendo la estela que dejaron en Daytripper, los gemelos brasileños Fabio y Gabriel "se sobran" muchísimo con sus líneas de tinta a pincel y el descontrol cromático de sus acuarelas.

Un dibujo costumbrista, muy suelto y simpático que se eleva a la máxima potencia cuando entra la acuarela, aparentemente fuera de control pero aplicada con un gusto abrumador.

El resultado consigue crear ambientes y sensaciones casi indescriptibles jugando con los saltos cromáticos, el frío y el calor, y las texturas que genera el agua sobre el papel.

'Cómo hablar con chicas en fiestas' es un tebeo especial, no tanto por su argumento, que puede tocarte o simplemente "darte igual", como por una belleza visual incomparable y difícilmente reproducible.

Si simplemente buscas entretenimiento, este libro no es la mejor opción que puedes elegir. Ahora bien, todo aquel que disfrute del arte y que sepa apreciar el dibujo y el color, tendrá este libro como un santo grial en su estantería.

domingo, 26 de marzo de 2017

ABC:Cómics para viajar a través del espacio y del tiempo


«Escapar». Guy Delisle. Astiberri. Guy Delisle se hizo famoso contando sus experiencias como cooperante en países como Corea del Norte o Myanmar, con un estilo entre el reportaje y el humor. «Escapar» vuelve al tema de los cooperantes, pero con mucho mayor dramatismo y narrando una historia ajena: la de Christophe André, un miembro de Médicos Sin Fronteras secuestrado por guerrilleros chechenos en 1997. La historia de sus cuatro meses de cautiverio destaca como retrato de la banalidad del mal: sus secuestradores son gente normal, que se ponen a ver fútbol por la tele o le invitan a unas copas, pero a los que no les importa causarle un enorme sufrimiento con tal de conseguir dinero.

«Un policía en la luna». Tom Gauld. Salamandra Graphic. Un policía patrullando una colonia lunar suena a argumento trillado de ciencia-ficción. Pero en manos de Tom Gauld recuerda más a Samuel Beckett: la historia de un hombre con un sueño que consigue cumplirlo sólo para descubrir que es absurdo y su labor, inútil. Pese a una premisa tan oscura, Tom Gauld enfoca la historia con un humor melancólico que provoca la sonrisa y hasta alguna buena carcajada.

«Un millón de años». David Sánchez. Astiberri. Decir que los cómics de David Sánchez están hechos de desasosiego concentrado se queda corto. Los relatos de un mundo postapocalíptico que forman este libro son cúmulos de misticismo, brutalidad desatada y extraña ternura, en los que la muerte es el centro de la vida. Todo ello reflejado con su habitual dibujo clínico, preciso, luminoso, que cautiva la vista.

«Arsène Schrauwen 3». Olivier Schrauwen. Fulgencio Pimentel. Olivier Schrauwen completa la historia de su abuelo. Y ya podemos decir que esta visión del Congo Belga colonial está a la altura del mismísimo «Corazón de las tinieblas», de Joseph Conrad. Un verdadero prodigio de desarrollo de la historia y penetración psicológica combinado con una labor gráfica con los pies en el clasicismo y la vanguardia en la cabeza, con una de las paletas gráficas más sorprendentes que se recuerdan. Fulgencio Pimentel también ha lanzado un estuche que reúne los tres tomos.

De la inocencia a la violencia
«Los cuadernos de Esther». Riad Sattouf. Sapristi. Después de narrar su propia infancia en la muy premiada «El árabe del futuro», Riad Sattouf explora lo que es ser niño en la Francia actual, inspirándose en la hija de unos amigos suyos. El recurrir al punto de vista de esta protagonista permite a Sattouf hablar de cuestiones como la integración en la escuela o los referentes culturales (casi todos inmigrantes o descendientes de inmigrantes) de la generación francesa más joven con un toque de ternura.

«Uncle Bill». BEF. Bang. El acontecimiento clave de la vida de William S. Burroughs –matar accidentalmente de un disparo a su esposa Joan– sucedió durante sus años de estancia en México. Estos oscuros años mexicanos son los que explora BEF (Bernardo Fernández) en esta novela gráfica sobre un autor al que admira y detesta.

«Alack Sinner». Carlos Sampayo / José Muñoz. Salamandra Graphic. Alack Sinner –la más grande de las muchas creaciónes conjuntas de Muñoz y Sampayo– es un detective duro y antiheroico como mandan los cánones, pero su compromiso con los que sufren lo lleva a una profundidad que sólo han alcanzado los grandes del género. Este voluminoso tomo recoge todas sus historias y permite contemplar su evolución y el desarrollo de los espectaculares e increíblemente expresivos dibujos en blanco y negro de Muñoz, un artista inconfundible a la vez que imitadísimo.

«Bitch Planet». Kelly Sue DeConnick / Valentine De Landro. Astiberri. Kelly Sue DeConnick, ya sea en sus cómics de superhéroes («Capitana Marvel», «Vengadores») o en sus proyectos independientes («Bella Muerte»), siempre ha hecho gala de su feminismo. Pero nunca ha sido tan directa como en este «Bitch Planet», una sátira feroz, que usa los recursos de la «exploitation» y la ambientación en un futuro cercano para hacer una muy acertada crítica de la reacción social ante cualquier mujer que ose señalar el sexismo institucionalizado.

«El día más largo del futuro». Lucas Varela. La Cúpula. Sin palabras (ni falta que hacen). El argentino Lucas Varela recurre a las viñetas mudas (que tan bien se le dan a su compatriota Quino) para esta historia de ciencia-ficción sobre un oficinista en un futuro de burocracia corporativa que recuerda por fuerza al «Brasil» de Terry Gilliam. Varela sabe darle ritmo y humor a sus dibujos para que la historia fluya con la agilidad de la «sci-fi» ligera sin perder la agudez de la sátira distópica.
«Fragmentos seleccionados». Andrés Magán. Apa-Apa. Andrés Magán (Vigo, 1989) es uno de los representantes más recientes de la corriente experimental del cómic español contemporáneo, uniéndose a nombres como Irkus M. Zeberio, José Jajaja o Sergi Puyol. «Fanzinero» habitual, «Fragmentos seleccionados» es su primer cómic largo y en él demuestra su talento en el uso del color y su capacidad de introspección para hablar de la soledad, la muerte o de su propio proceso creativo.

«Alpha». Bessora / Barroux. Norma. Como se desprende de su subtítulo, «Abiyán-Estación París Norte», esta es una historia de inmigración. Un género que se ha convertido en habitual, pero que no siempre se trata con acierto. «Alpha» (que ganó un galardón de Médicos Sin Fronteras) tiene un enfoque claro, sin paternalismos y apoyado en un dibujo sencillo sólo en apariencia y muy expresivo.

«Que alguien se acueste conmigo, por favor». Gina Wynbrandt. Reservoir Books. Gina Wynbrandt no es el primer artista que crea para conseguir fama y –vamos a lo importante– sexo. Pero ella al menos lo dice desde el mismo título. Sin vergüenza. Ni la más mínima. Y hace bien, así va preparando a la gente para uno de los cómics más brutos, deslenguados y divertidos de los dos últimos años. Wynbrandt se retrata salida, desesperada, obsesionada con Justin Bieber hasta lo malsano y tan ridícula como todo lo que le rodea. O como cualquiera de nosotros.

«Camisa de fuerza». El Torres / Guillermo Sanná. Dibbuks. El Torres es uno de los autores españoles más conocidos en Estados Unidos, gracias a sus cómics de terror, como «El velo» o «Las brujas de Westwood». En su nueva incursión en el género está acompañado por el dibujante Guillermo Sanná, que aumenta la tensión de la historia con sombras y tonos rojos.

Amores complicados
«La cena con la reina». Rutu Modan. Fulgencio Pimentel. Rutu Modan ha creado algunos de los mejores retratos en cómic del conflicto israelí-palestino («Metralla», «Jamilti»). Pero no todo va a ser política. Este cómic nace de una regañina a su hija por sus modales en la mesa; la niña contestó que la reina de Inglaterra (muy amiga suya) le había dicho que sus modales eran perfectos. Y eso, por supuesto, era una historia demasiado buena como para no ilustrarla. El resultado es un cómic ideal para leer con niños.

«Te quiero» Juan Berrio. Impedimenta. Los cómics de Berrio siempre suelen tener dos facetas. En la superficie, son historias sencillas y delicadas. Por debajo de esas historias está un trabajo constante de innovación en los formatos. Su última creación es esta serie de viñetas sobre un joven enamorado que se resuelven en un desplegable.

«Una posibilidad». Cristina Durán / Miguel Á. Giner Bou. Astiberri. Durán y Giner son los creadores de dos de los cómics más emocionantes de los últimos años: «Una posibilidad entre mil» trata sobre la parálisis cerebral de su primera hija, y «La máquina de Efrén» sobre la adopción de la segunda. Ahora ambos se reúnen en un solo volumen.

«Poncho fue». Sole Otero. La Cúpula. Pocas cosas hay más difíciles que admitir que alguien a quien quieres te está haciendo daño. De enfrentarse a esa amarga realidad trata la nueva novela gráfica de la argentina Sole Otero, que desmenuza una relación envenenada por la manipulación y el abuso psicológico.

viernes, 24 de marzo de 2017

ABC:La triste historia de la hija de James Joyce llega al cómic


Vidas paralelas: el padre de Mary M. Talbot era uno de los mayores expertos en la obra de James Joyce. Lucia era hija del famoso escritor irlandés. Ambas tuvieron que convivir con dos hombres de éxito que, sin embargo, tuvieron una relación difícil con su círculo más cercano: ellas nunca encontraron en estos hombres el apoyo necesario. Como si los años que separan ambas historias -principios y segunda mitad del siglo XX-, en realidad no fueran tan lejanos.

«La niña de sus ojos» (ed. La Cúpula) sirve para sacar a la luz una historia poco conocida, y es la de Lucia Anna Joyce (1907-1982). Ella era, como expone el título de la novela gráfica, el pequeño ser mimado y favorito del autor del «Ulises». El amor por la danza de ella, sin embargo, comenzó a ser un problema cuando dejó de ser un juego para convertirse en una vocación.

En París, en los años veinte, una época en que bullían continúas corrientes artísticas rompedoras, estudió en la escuela de Jacques-Dalcroze, con Raymond Duncan (hermano de Isadora Duncan) y con Margaret Morris. Es decir, con la vanguardia del mundo del baile. También tuvo una breve relación sentimental con un joven Samuel Beckett.

Pero tanto su padre como su madre, Nora Barnacle, no veían con buenos ojos las aptitudes artísticas de su hija, e hicieron lo posible por frustrar sus inquietudes. Para ellos, una mujer debía limitarse a ser un apéndice más del marido. «No necesitas una carrera», llega a comunicarle el escritor. «Lo único que importa es que sepas entrar en una habitación de la forma adecuada».

Las continuas discusiones acaban en arrebatos violentos y Lucia, diagnosticada como esquizofrénica, es internada en diversas instituciones mentales hasta su muerte en 1982.

Mary M. Talbot, autora también de «Sufragista» y «La Virgen Roja» intercala en este relato su autobiografía. Su padre, James S. Atherton, era profesor de literatura y autor de un conocido libro sobre Joyce, «The Books at the Wake». Para sus amigos era un hombre simpático (George Orwell de vez en cuando se dejaba caer por su casa) y para sus alumnos un maestro muy inspirador. Sin embargo, el trato que dispensa a su hija deja mucho que desear: a los pocos momentos de cariño se suceden continuas quejas por su comportamiento, o, lo que es peor, comentarios sarcásticos que causan un profundo dolor en la niña y adolescente.

Dos historias paralelas que hablan de dos mujeres que no encuentran en el hombre más importante de sus vidas más que incomprensión. Del dibujo se ha encargado Bryan Talbot, marido de Mary M. Talbot, quien, con Neil Gaiman es autor de «Sandman» y «Fábulas». También ha participado en la serie «Hellblazer» y en «Juez Dredd y Batman: Legends of the Dark Knight». En 1996 ganó el premio Eisner por su novela gráfica «Historia de una Rata Mala».

Trump se convierte en villano en el Salón del Cómic de Barcelona


El próximo jueves 30 de marzo, termina la cuenta atrás y el 35 Salón Internacional del Cómic de Barcelona empieza a volar. La relación entre la aviación y los tebeos, una muestra de viñetas sobre Donald Trump, una exposición dedicada al centenario del TBO y 26 autores extranjeros invitados, entre ellos Bryan Talbot y Dave Gibbons, serán sus platos fuertes. 

El director del Salón, Carles Santamaria, ha asegurado este jueves en rueda de prensa que en esta nueva edición contarán con 197 expositores, nacionales e internacionales convirtiendo el certamen de este año en "el más ambicioso de toda la historia". Esta edición, que se celebrará en la Fira Barcelona Montjuïc, ocupará 50.000 metros cuadrados, un 10 % más de espacio que el año pasado.

"El Salón del Cómic es una gran fiesta abierta a todo el mundo, donde los autores, editores, distribuidores y libreros son los grandes protagonistas", ha señalado Santamaría.  Los autores más destacados que visitarán la feria son los ingleses Bryan Talbot, considerado el padre de la novela gráfica británica, y Dave Gibbons, famoso por ilustrar el galardonado cómic de superhéroes "Watchmen". Humoristas, ilustradores y activistas del lápiz satirizarán a Trump "para despertar conciencias y revelar las consecuencias de sus acciones irreflexivas y sus políticas de confrontación". 

Se celebran también los cien años del TBO a través de una gran exposición con un centenar de originales. Los superhéroes, que no podían faltar, estarán presentes con una muestra sobre los “más pasados de vueltas” —como Hulk, Juez Dredd o La Máscara— que se titulará Superhéroes fuera de control. Habrá muestras también dedicadas a Fanhunter de Cels Piñol y los viajes de Tintin.

Este año se han ampliado las actividades pedagógicas, y Nintendo, que patrocina el salón por cuarto año consecutivo, hará la presentación oficial de su nueva consola, Nintendo Switch, con la que los asistentes a la feria podrán jugar algunos de los nuevos videojuegos que lanza la compañía nipona, como el nuevo Zelda y Mario Kart 8. "Para nosotros sigue siendo difícil explicar que los videojuegos también son cultura", ha explicado el gerente de marca de Nintendo para la península ibérica, Manuel Curdi. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

‘Black Mirror’: una portada de cómic para cada episodio de la serie



No es la primera vez que hablo de esto, así que algunos ya sabréis que las creaciones de los fans son uno de los temas que más me ilusionan en lo que al universo seriéfilo se refiere. En los últimos diez años, las ficciones para televisión han dejado de ser algo minoritario para formar parte de nuestras aficiones cotidianas y, lo más sorprendente todavía, de nuestro discurso sociocultural; en este panorama, las reimaginaciones artísticas ideadas por los espectadores nos convencen de que las series son un indiscutible icono pop de nuestra era. En Smelly Cat he recogido algunas de mis curiosidades preferidas, como los carteles para cada episodio de Breaking Bad o Expediente X, o el trabajo de Adrien Noterdaem simpsonizando a personajes de la pequeña pantalla desde hace años. Lo último que me ha parecido digno de compartir tiene que ver con una serie de ciencia ficción cada vez más influyente: Black Mirror.

La incorporación de la serie de Charlie Brooker al catálogo de Netflix trajo consigo algunos cambios creativos (ya lo comentamos en su momento; cierta americanización en el tono), pero es cierto que ayudó a que llegara a más gente, y a que su boom social fuera mayor. Es por eso que el particular proyecto artístico de Butcher Billy ha sido tan bien recibido en internet y en redes sociales. El ilustrador brasileño, cuyo trabajo podéis visitar en su perfil de Behance, ha diseñado un póster para cada uno de los trece episodios de Black Mirror, excepto en el caso del especial navideño protagonizado por Jon Hamm, que al ser doble cuenta con dos. El artista se ha inspirado en el estilo vintage del pop art, que recuerda a las portadas de cómic y carteles de cine antiguos, con un rollo Roy Lichtenstein muy particular. También podéis aprovechar para echarle un vistazo a la cabecera retro de Arrow que recogí hace unos meses.


Podeis ver el resto de portadas en el enlace:http://blogs.20minutos.es/smelly-cat/2017/03/22/black-mirror-una-portada-de-comic-para-cada-episodio-de-la-serie/

El Salón del Cómic de Barcelona dedicará una exposición a Lucky Luke


El Salón Internacional del Cómic de Barcelona, que se celebrará entre el 30 de marzo y el 2 de abril en el recinto ferial de Montjuïc, dedicará una exposición al emblemático vaquero solitario Lucky Luke.

El personaje fue creado por Maurice de Bevere, más conocido como Morris, y lleva más de setenta años mezclando "western" y humor, combinando en sus tramas algunos hitos históricos del Lejano Oeste con un tono paródico y numerosas referencias cinematográficas.

Ahora el salón le dedica una exposición titulada Le llamaban Lucky Luke, una muestra concebida como una recreación de un poblado del Oeste que permitirá al público conocer tanto al protagonista como a algunos de sus enemigos, como los populares hermanos Dalton, además de otros datos curiosos.

Morris contó desde 1955 hasta 1977 con la contribución como guionista de René Goscinny, creador de Astérix junto a Uderzo, aunque Lucky Luke ha sobrevivido a su creador y ha continuado viviendo nuevas aventuras de la mano de autores como Gerra o Achde.