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viernes, 17 de abril de 2015

El País:Guerreros míticos, galaxias desconocidas y superhéroes


Sentarte en el Trono de Hierro de los Siete Reinos, construido con mil espadas, hacerte un selfie con R2D2, el simpático droide astromecánico de La Guerra de las Galaxias, al que maneja por control remoto un jedi fondón, o compartir cantina con Supergirl o Jon Nieve: están son solo algunas de las literalmente infinitas posibilidades sensacionales que ofrece la 33ª edición del Salón Internacional del Comic de Barcelona que ha abierto este mediodía sus puertas en el recinto de la Fira en MontjuÏc ocupando la friolera de 36.000 metros cuadrados del Palacio 2 y la plaza del Univers, cifra que se traduce en un dolor de piernas considerable a poco que te entusiasmes –como ocurre- y te pongas a ir ciegamente de un lado para otro. Y uno piensa que dado que el salón está este año especialmente dedicado a la fantasía y la ciencia-ficción podrían haber inventado algún sistema no se para teletransportarse, en plan Star Trek –muy bien representada por cierto: te puedes retratar en el puente de mando de la Enterprise-, y cubrir los centenares de pasos que hay entre, por ejemplo, la exposición de las autoras de historietas bajo el franquismo, en una punta, y el garaje de las fuerzas del Imperio galáctico (caseta de Star Wars Cataluña), en el extremo contrario.

El salón, en el que se juntan en alegre fraternidad y divertido popurrí viejos superhéroes y nuevos personajes, el Flash Gordon de Dan Barry y Shinchan y Doraemon, la kriptonita y lo último de los juegos para Play Station, espera alcanzar los 106.000 visitantes de la pasada edición y recuperar los niveles de ventas de años anteriores. Están previstos concursos de disfraces y desfiles, conferencias, mesas redondas y abundantes presentaciones de álbumes por sus autores..

Para los que disfrutan con las exposiciones de viñetas la oferta es inabarcable con numerosísimos originales de autores de todo el mundo repartidos en las diversas muestras temáticas. La palma se la lleva, con más de 400, la exhibición principal consagrada a la fantasía heroica -y su subgénero la sword & sorcery, espada y brujería: Juego de Tronos no ha inventado nada nuevo- y la ciencia ficción, y en la que el visitante se sumerge en una avalancha de naves espaciales, extraterrestres, bárbaros musculados y princesas guerreras -todos con atuendos más bien parcos y blandiendo hachas y espadas-, dragones, planetas y reinos muy imaginarios. La mirada salta de un barroco Flash Gordon dibujado por Alex Raymond a un espectacular Conan de Maroto reventándole los sesos a un brujo en presencia (expectante) de una belleza semidesnuda tan sinuosa que casi no cabe en el encuadre.

Hace falta mucho tiempo para disfrutar la gran exposición central y descubrir todos los tesoros que contiene: por ahí andan los viejos Kelly Ojo Mágico con el ojo de Zoltec al cuello y Zarpa de Acero, héroes de mundos míticos como Kazan y Turok, ¡el Dani Futuro de Carlos Giménez! , 5xInfinito, Diego Valor con su astronave Arcabuz o el Roco Vargas de Daniel Torres. Entre las sorpresas, la adaptación del mismo Torres de Encuentro nocturno, uno de los relatos de las Crónicas marcianas de Ray Bradbury, y varias viñetas de la cual se exhiben acompañadas de una carta del propio Bradbury en la que elogia el trabajo del artista.

La exposición propone como hilo conductor diversos subtemas con apuntes sobre la realidad científica de las ideas que expresan las historietas. Así, en la sección ¿Hay Alien ahí?, se explica que las avispas parasitarias colocan sus larvas en el interior de orugas que son devoradas desde el interior como en Alien. En un ejemplo de la fecunda interconexión que hay entre todos los escenarios del salón, a un trecho de la exposición (nada está cerca), en la caseta de Sputnik, una firma de efectos especiales, puedes asomarte, si te atreves, a una escalofriantemente realista imitación de un huevo de Alien.

En un divertido guiño, los organizadores han situado la sección sobre los científicos locos (que incluye a Zorgo y al profesor Bacterio) frente a las casetas de la Agencia Estatal Europea, la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y otros participantes del mundo científico. A señalar que en la sección sobre la base científica de los superpoderes se apunta que Flash tendría que ingerir 150 millones de hamburguesas para desplegar la energía que le permitiera viajar a tan solo un 1 % de la velocidad de la luz. No me pregunten cómo se ha hecho el cálculo, que incluye que el novio de Dale Arden y némesis del archivillano Ming evacuaría 9.000 toneladas de detritos como resultado del banquete.

Mención especial merece el espacio dedicado a Juego de tronos y las novelas originales de George R. R. Martin editadas por Gigamesh : se exhiben los dibujos de Enrique Jiménez Corominas para las portadas y un apartado reflexiona sobre la política a partir de la serie, con una impactante imagen de Pablo Iglesias en el trono de Aegon I: nunca la coleta del líder de Podemos había recordado tanto a la de Khal Drogo.

Gran importancia tiene en este Salón el 75 º aniversario de tres grandísimos personajes del comic, a cada uno de los cuales se le tributa la respectiva exposición: The Spirit, el Capitán América y el Joker (a ver quién tiene los arrestos de cantarle Cumpleaños feliz). El detective enmascarado de Will Eisner está separado de los otros dos y en su muestra se incluyen historietas completas originales de su mejor etapa. El capitán América y el Joker se encuentran a la entrada del salón recibiendo como quien dice. Al príncipe payaso del crimen se le puede ver desde sus primeras representaciones hasta sus rostros cinematográficos recientes (Jack Nicholson y sobre todo el Heath Ledger de El caballero oscuro). Del Capitán América, uno de los puntales de Marvel, se recuerda su emergencia en la II Guerra Mundial y su evolución de superhéroe a ser atormentado en busca de papel en el nuevo mundo postbélico hasta ingresar en Los Vengadores. Preciosos originales, figuras y algunos objetos (¡el escudo del capitán!) completan las exposiciones.

El salón ha sido inaugurado por un plantel de autoridades que ríete tú del catálogo de pupilos del profesor Xavier de Patrulla X. El alcalde Xavier Trías, el consejero de Cultura Ferran Mascarell y el teniente de alcalde Jaume Ciurana han sido los más conspicuos y ha habido un momento impagable en que un visitante ha confundido al tercero con Anacleto (al agente secreto de Vázquez se le rinde tributo también en el salón y se presentan afiches y atrezo de la película de estreno inminente sobre el personaje que protagoniza Imanol Arias). Es difícil decir si al alcalde le han confundido a su vez con un superhéroe los numerosos niños que se han querido fotografiar con él. A la entrada del Salón en la Avenida Maria Cristina se ha producido cierta confusión mientras se iban reuniendo las autoridades para fotografiarse en el interior del autobús destinado a transportar fans de Star Wars del salón a Cinesa Diagonal para el evento relacionado con la nueva película El despertar de la fuerza. El despliegue de seguridad de los mossos d’esquadra se ha mezclado con el de las tropas de asalto imperiales en singular confusión (había más policías autonómicos que níveos Imperial Strormtroopers, pero también andaba por ahí un oficial de la Estrella de la Muerte, así que quizá las fuerzas estaban compensadas).

Entre las imágenes a retener, aparte de una princesa Leia con dos ensaimadas de verdad en la cabeza,  la de Carles Santamaria, esforzado director del Salón, vestido de riguroso negro Darth Vader, explicándole a la cónsul de EE UU en Barcelona, Tanya C. Anderson, la historia del Capitán América, “sentinnel of liberty”.

El cortejo inaugural ha recorrido la feria protagonizando las naturales anécdotas, como al posar los políticos frente a un dibujo del Joker rodeado de la risa del personaje (“Ha, ha, ha, ha, ha”). Trias, Mascarell y Ciurana han sorteado los stands en que se ofrecían imágenes de las nuevas películas de Los Vengadores (La venganza de Ultrón) y los 4 Fantásticos para dirigirse al que exhibía el nuevo álbum de Mortadelo y Filemón (“territorio conocido”, ha apuntado alguien). El alcalde y el consejero han recibido de regalo ese comic y uno del Capitán Trueno. En el momento de los parlamentos, efectuados entre el bullicio del Salón, Mónica Fernández, subdirectora general del Libro, ha tenido unas entrañables palabras para Santamaria, cuya salud es delicada, y lo ha saludado como “verdadero superhéroe”. Mascarell ha calificado el salón de “plataforma de interpretación de la realidad” (probablemente no se refería al magnífico diorama vecino que reproduce con muñecos la escena inmortal de la cantina de Mos Eisley en el planeta Tatooine ni a las viñetas de Topolino contra el Doctor Siniestro ni, ay, a Dale Arden en minibikini en Mongo). El consejero de Cultura ha continuado recordando que el Salón “vindica la fantasía” y es fuente inagotable de creatividad, gasolina principal de la vida cultural; ha resaltado que muchas empresas del sector consiguen aquí un 10 % de sus ingresos totales anuales. Trias ha subrayado que el Salón refuerza el papel de Barcelona como capital del libro y la candidatura presentada a la Unesco en ese sentido, y ha destacado también el papel de la feria del tebeo como foco de actividad económica.

Mientras hablaban las autoridades era difícil no distraerse al ver pasar a una niña con la cara pintada del Joker en uno de los talleres del Salón, u observar cómo aparecía tras una puerta un miembro de la selecta guardia real del emperador Palpatine, con su túnica carmesí y todo. Ah, por cierto, en la caseta de Legión 501 (“El Puño de Vader”) te puedes hacer un selfie subido en una moto speeder imperial 74-Z con cañón blaster ¡y vestido de rebelde! Que el tebeo te acompañe…