Banner

domingo, 28 de junio de 2015

El País:Desvelada la primera página del nuevo cómic de Corto Maltés

"Odio los perros, odio el frío y te odio a ti, Corto Maltés", le dice Sam McGee a su amigo en el que será el primer cómic del popular héroe dibujado por los herederos de su creador, Hugo Pratt, que saldrá a la venta el 30 de septiembre en Europa con el título Bajo el sol de medianoche.

Respetando dibujo y guion, Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero han logrado que Corto Maltés vuelva a la vida de la misma manera que su padre, Hugo Pratt, lo imaginó y lo llevó a lo más alto del cómic.

La editorial Norma, encargada de publicar esta nueva edición en España, adelantó hoy a Efe la primera página del libro.

En ella se ve cómo Corto Maltés conduce en el Ártico el trineo tirado por perros en el que viaja su amigo Sam McGee, que le pide que, si muere, no le entierre "en el asqueroso hielo".
"Pues tú dirás. No querrás que te incinere en estas condiciones", le replica el héroe, con sus patillas, la gorra y su tres cuartos de siempre.

La editorial Norma ha coeditado, junto a las italianas Caserman y Rizzoli, esta próxima aventura de este marino creado por el dibujante y guionista Hugo Pratt (1972-1995), que vio la luz por primera vez en 1976 con La batalla del mar salado, aunque había sido creado en 1967.

Como contaron Díaz Canales y Pellejero tras hacerse publico que ellos iban a ser los encargados de resucitar a este aventurero romántico, Bajo el sol de medianoche no es "una copia" ni "una versión totalmente diferente" del trabajo de Pratt.


En este sentido, Hugo Pratt declaró antes de fallecer que no le "temía" a la idea de que algún día alguien pudiera retomar a Corto Maltés, hijo de una gitana de Gibraltar y un marinero de Cornualles que vive la mayoría de sus tramas durante la I Guerra Mundial.

sábado, 20 de junio de 2015

'Vivir, revivir, sobrevivir': cómo vencer al cáncer con optimismo (dos veces)


La escritora Kelly Corrigan definió como "una hormona de crecimiento de la empatía" lo que para la cantante y actriz Olivia Newton-John fue "una ayuda para priorizar la vida y agradecer cada día", y a lo que la artista Melissa Etheridge se refirió como "un regalo". Como éstos, otros cientos de testimonios en primera persona dan cuenta de la misma experiencia como un saldo positivo, aún refiriéndose a algo que haría temblar de miedo a la mayoría de personas: el cáncer.

Álex Santaló, dibujante catalán, es uno de los últimos creadores que se ha animado a mostrar la luz de la dura experiencia de pasar por esta enfermedad,  gráfica '17: vivir, revivir, sobrevivir'.

"El cómic relata las dos veces que he tenido cáncer. La primera cuando tenía 17 años y la segunda a los 34, y cómo lo afronté en las dos ocasiones. Y de como en ambos casos, los cómics, el cine y la fantasía en general me ayudaron a pasar esos momentos dramáticos de la mejor manera posible", explica Santaló.

Mediante un grueso de viñetas en blanco y negro, que simbolizan el miedo y dolor inicial de enfrentarse al cáncer, el autor narra la diferente perspectiva de afrontar el revés con 17 años, "cuando estás aprendiendo a vivir", y con 34, "cuando tienes la vida ya estructurada". Además, Santaló alterna el blanco y negro dominante con ciertas viñetas en color que simbolizan el mundo de la ficción y la fantasía, tan necesaria para evadirse de una cruda realidad.

Y es que, para el autor, el cine y los cómics tuvieron un papel imprescindible en su recuperación, ayudándolo a salir de ese estado 'zombie' en el que él mismo se dibuja.

"Sí. Tras meses de quimioterapia, el cuerpo se agota. Te arrastras y te dejas llevar arriba y abajo. Las últimas sesiones de tratamiento se han convertido en una nebulosa de habitaciones de hospital en mi memoria, y supongo que así debe ser la vida de un zombie. Sin el apetito por los cerebros. Es ahí donde entra la capacidad de poder evadirte y meterte en otras realidades, lo que sirve para pensar en otras cosas, para olvidar por esos momentos lo que estás pasando. Y ayuda, muchísimo", asegura Aleix Santaló.

Sin embargo, para el artista, el papel más importante en su doble victoria lo jugaron su familia y amigos, quienes le ayudaron a salir adelante y a tomarse con filosofía, y con ese humor tan característico que también refleja el cómic, el mal trago de su enfermedad.

"El cómic es un agradecimiento a todos los que estuvieron a mi lado: familia, amigos y doctores. En un cáncer, la familia lo pasa mucho peor que el afectado", afirma el autor, quien pudo poner la guinda a su obra con un prólogo de Eric Abidal, el célebre ex futbolista del FC Barcelona que también superó un complicado cáncer de hígado.

De esta forma, como Abidal y como tantos otros héroes sin nombre, Álex Santaló enfrentó el cáncer con la victoria como única perspectiva, haciendo buena la excelente frase del también mítico futbolista Giampiero Boniperti: "ganar no es importante, es lo único que cuenta".

Ahora, Álex sigue adelante con su vida y sus nuevos proyectos, consciente de la importancia de saborear el regalo de la sufrida victoria. Y es que, como bien nos enseña el dibujante, todos tenemos la obligación de disfrutar el momento, y de hacerlo con más ganas por aquellos que perecieron en similares batallas. Como Santaló, Corrigan o Newton-John, debemos aprender del dolor y sentirnos privilegiados de poder disfrutar esos días marcados a fuego en el calendario. Hoy es ese día.

viernes, 19 de junio de 2015

El País:La animación española se consagra entre los grandes


Nadie es profeta en su tierra. Durante años eso le ha ocurrido el cine español, tan alabado en festivales —tanto en los certámenes considerados de autor como en los de género del terror— como denostado en sus propias salas. Peor aún lo pasa la animación: unir en la misma frase dibujos animados españoles con la palabra quimera suena a quimera.

Y, sin embargo, un paseo por el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy —el más prestigioso del mundo en este formato— que se celebra esta semana en Francia parece confirmar que hay vida, y mucha, para la animación española actual. Piensen lo que piensen en España. Da igual de que sean pocos los espectadores de Gru, mi villano favorito los que sepan que el español Sergio Pablos fue quien ideó lo que hoy es una popular saga (francesa) con el sello de Hollywood. No importa que el último largometraje de Raúl García (El lince perdido), Narraciones extraordinarias, que ilustra los mejores cuentos de Edgar Allan Poe con voces como la del recientemente fallecido Christopher Lee, todavía no tiene distribución en España. En la revista Variety sus nombres son reconocidos, como los de Borja Montoro (SPA, el estudio de Pablos), Carlos Baena (Paramount) y muchos más como muestra del “inmenso talento” que hay en la animación española. Y en Annecy, la meca del cine animado, nadie duda del dibujo español.

El optimismo viene respaldado por los datos. Este año se han dado cita en el llamado Cannes de la animación más de 264 representantes españoles, la mayor delegación en este foro después de la presencia francesa. Además están las cifras presentadas en este festival por el Observatorio Audiovisual Europeo en la primera parte de un estudio encargado por la Comisión Europea. Según el informe, España es el quinto productor de animación del mundo (con 28 títulos entre 2010 y 2014). Y la venta de entradas de estos filmes fuera de España supera incluso a la cinematografía francesa, conocida por su amor y apoyo a lo que durante años se conoció como dibujos animados: 11,3 millones contra 8,8 millones. Cifras que llegan en una edición en que España es el país invitado en Annecy y películas como Pos Eso, de Sam Orti, compiten por el que se considera como el Oscar de la animación tras triunfar en otros festivales (Chile, Bolonia y el Anifilm de la República Checa).

“Buscamos el efecto rebote”, explica Carolina López, comisaria de la muestra De bocetos a pixeles. Más de cien años de la animación en España que se exhibe estos días en Annecy. Un programa con el que muestra que los hitos animados españoles, las candidaturas al Oscar de Chico y Rita y de La Dama y la Muerte, o el taquillazo de Las aventuras de Tadeo Jones, no son más que la punta del iceberg de una industria que existió y existirá.

Hace falta que España se crea su animación, porque en e resto del mundo ya se ha hecho oír. Paramount Animation aprovechó el festival para confirmar su rumoreada alianza con los madrileños estudios Ilion para que se encarguen de proporcionar servicios de animación a su próximo estreno. Y Paramount ya ha adquirido para su distribución mundial las dos próximas películas de los estudios Lightbox, Atrapa la bandera y Las nuevas aventuras de Tadeo Jones. “La animación en España es genial, pero también necesitas la promoción, el reconocimiento, algo que nos han enseñado estudios como Pixar”, recordó Ghislain Barrois, consejero delegado de Telecinco Cinema y productor de los dos anteriores filmes. Cómo dice el eslogan de su campaña, “sin promoción no hay emoción”. El festival, que concluye el domingo, también sirvió para que GKids confirmara sus planes de distribución en Estados Unidos para Narraciones extraordinarias, el santo grial de toda película de animación, y para que Sergio Pablos presentara el germen de su próximo largometraje, Klaus, que desea dirigir enteramente en España.

Un panorama de la industria española demasiado animado como para ser verdad. Incluso en el optimismo nadie se engaña. Las ayudas fiscales en España para atraer la inversión extranjera en el sector están en el 15%, una cifra que palidece en comparación a otros países. Los planes para realizar Klaus en España recuerdan a la tenacidad de un Ulises resistiéndose a la tentación de las sirenas, en este caso canadienses, un país que ofrece lo que haga falta con tal de llevarse esta producción a otras tierras.

Lucía Recalde, directora del programa Media de la Comisión Europea, también es consciente de “la fuga continuada de talento español —una vez formado— a Estados Unidos, donde la oferta laboral es mayor y mejor remunerada”, además de continua. Y el estreno de Pos Eso, en poco más de 20 cines en España pese a contar con la voz de Santiago Segura y llenar las salas de los festivales, es una muestra de los lastres que todavía pesan en la animación española. “Yo soy moderadamente optimista aunque también sé que se necesita un diálogo útil entre instituciones, empresas e inversores para que esto siga adelante”, resumió José Luis Farias, al frente del encuentro multimedia 3D Wire, otros de los eventos más visitados durante estos días del jubileo animado español en Annecy.

miércoles, 17 de junio de 2015

El País:Cómo resolver la incógnita de los mutantes de la Patrulla-X


En La maravillosa vida breve de Óscar Wao (Mondadori), entronizada recientemente por los críticos como la novela más importante del Siglo XXI en una votación organizada por BBC Culture, el Premio Pulitzer Junot Díaz escribe: “¿Realmente quieres saber qué se siente al ser un X-Man? Solo tienes que ser un empollón de color en un gueto estadounidense contemporáneo. Mamma mia! Es como tener unas alas de murciélago o un par de tentáculos creciéndote en el pecho”.

Ese personaje, un nerd dominicano de Nueva Jersey, un amante de los tebeos y de la ciencia ficción para el que “levantarse a una jeva” es precisamente eso: ciencia ficción, encuentra el consuelo a sus humillaciones en esos “muchachos vainas raras y defectuosos, pero con grandes poderes”. La novela se publicó en 2007, pero esa empatía por el diferente la llevaban sintiendo los adolescentes desde el primer número de la Patrulla-X, firmado por Jack Kirby y Stan Lee en 1963.

Alpha Decay, que ya editó en 2013 Batman en la periferia, se atreve ahora con una antología que intenta retratar al grupo de mutantes que ha servido como faro a desarrapados y acomplejados. Que intenta resolver todo lo que esconde la incógnita de la X en función de género, generación o raza.

Los protagonistas Hijos del átomo. Once visiones sobre la Patrulla-X luchan contra pulsiones secretas y poderes que los separan de la humanidad. Pero lo hacen con métodos y propósitos distintos. Si el Profesor Xavier quiere que el Homo Superior conviva con el Homo Sapiens, Magneto desea que estos mutantes se impongan por medio de la violencia. Por eso, no pocos han comparado a estos líderes con los afroamericanos (cuya lucha estaba en llamas cuando la saga emprendió su vuelo) Martin Luther King y Malcolm X.

La Patrulla-X apela más a lo conflictivo que a lo ejemplar y a la marginalidad más que a la idealización. Por eso, como destaca Servando Rocha, el discurso funciona con otras minorías: “Puede plantear a Kitty Pryde como judía, para que se dé un claro paralelismo entre la persecución antisemita y el acoso antimutante”.

Desde ese primer número en el que Cíclope, El Ángel, La Bestia, el Hombre de Hielo y la Chica Maravillosa hacían prácticas en la Sala de Peligro, la orla de la Academia de jóvenes talentos del Profesor X, ese telépata en silla de ruedas, sirvió de ejemplo para los adolescentes de una época también mutante, en plena escalada de lucha por los derechos civiles y con la juventud como nueva clase social.

Nada es blanco o negro en el universo X. Porque es a todo color, pero también porque plantea novedades como las que detalla Jordi Costa: “Desvelar la sombra latente en el superhéroe y activar la humanidad falible del supervillano a través del trauma, el sentido de culpa y la duda”.

Magneto fue ese niño que creció en un campo de exterminio nazi y es un malvado operístico amaneradamente camp. Lobezno, ese tipo dominado por lo irracional que aparecería en 1974 con “su look desaliñado y bestial” es, según Gerardo Vilches, el gran antihéroe porque vive en la paradoja de haber encontrado algo por lo que merece la pena vivir, pero tener que desenvainar sus garras de adamantium para defenderlo. Mística, que puede adoptar la forma que quiera, que podría ser “lesbiana, bisexual o transgénero”, brinda a Eloy Fernández Porta la posibilidad de analizarla desde la teoría de género.

Todo ese universo alegórico, revitalizado con valentía por firmas como Chris Claremont o Grant Morrison, se ha leído como mitología pop durante décadas. Así lo cuentan Óscar Broc, Raimon Fonseca, Unai Velasco, Juan Trejo o Albert Fernández. Aunque el texto que cierra el libro, de Octavio Botana, explica cómo las investigaciones de un tal John Craig Venter ya han logrado que todo esto pertenezca más a la biología sintética que a la ciencia-ficción. La Patrulla-X podría dominar la Tierra definitivamente.

lunes, 15 de junio de 2015

"One Piece" entra en el Guinness como el cómic más publicado del mundo


La exitosa y longeva seria de manga japonesa «One piece» fue reconocida hoy por el Libro Guinness de los Récords como la serie en cómic que más ejemplares ha publicado.

La editorial Shueisha ha publicado, hasta la fecha, unos 320.866.000 ejemplares de los 77 volúmenes en los que se compila la serie.

«One piece», escrita y dibujada por Eiichiro Oda, vio la luz por primera vez en julio de 1997 en las páginas de la revista «Weekly Shonen Jump», también de Shueisha, que comenzó a compilar la serie en formato «tankobon» (tomo individual) en diciembre de aquel mismo año. El último de estos «tankobon», el número 77, se publicó en Japón el pasado 3 de abril con el titulo «Smile».

En una ceremonia celebrada en Tokio el certificado del récord le fue entregado al editor jefe de «Weekly Shonen Jump», Yoshihisa Heishi, que lo recogió en nombre de Oda, que no pudo asistir.

La serie se centra en la historia del joven Monkey D. Luffy y sus compañeros de la «Banda de Piratas del Sombrero de Paja», que recorren los mares de un mundo imaginario en busca del tesoro «One piece», que da nombre a la obra.

El Mundo:Podemos Tintín


Los lectores de las aventuras de Tintín, millones en todo el mundo, reconocen inmediatamente la palabra Moulinsart, el mítico castillo propiedad del capitán Haddock en el que viven varios de los protagonistas y en el que se desarrollan tramas completas como 'Las joyas de la Castafiore'.

Pero para los aficionados de verdad, los 'tintinólogos', la palabra Moulinsart tiene otras connotaciones mucho más profundas y en buena parte poco agradables. Tras la muerte de Georges Prosper Remi (Hergé) en 1983, su legado y los derechos de autor de su obra han estado administrados por su viuda, Fanny Vlamynck, a la que conoció a mediados de los 50 y con la que se casó en 1977 tras divorciarse de su primer mujer, Germaine Kieckens.

Fanny heredó los derechos de autor de Hergé, y se hizo cargo primero a través de la Fundación Hergé y Studios Hergé. En 1993, Vlamynck se volvió a casar, con el británico Nick Rodwell, un 'fan' de Hergé que abrió la primera tienda sobre Tintín en Reino Unido. Y ya como Fanny Rodwell, desde 1996, ambos han gestionado con mano de hierro el legado y una fortuna multimillonaria través de Moulinsart S.A.

En los últimos 20 años, la firma se ha hecho célebre por su persecución implacable de todo uso, comercial o no, de la marca Tintín o cualquiera de sus derivadas y personajes. Ha puesto cientos de denuncias, pleitos, demandas y amenazas por todo el mundo. A grandes empresas y a particulares, a sociedades de autores y a pequeños clubes de admiradores.

Presiona y persigue a todo el que use el nombre o cualquiera de las imágenes o "pervirtiera" su legado con homenajes. Para poder usar a Tintín, la marca o los dibujos, incluso para publicaciones privadas sin ánimo de lucro, es necesario pasar por caja. Sin concesiones ni clemencia a sus millones de fans.

Venda a Tintín

Los tentáculos de Moulinsart llegan a todas partes y no admiten matices. Tras la muerte del genio, en 1983, se especuló con la posibilidad de que su viuda vendiera los derechos para desligarse de su recuerdo, pero ella siempre lo ha negado. "Qué horror. La idea de que su obra se dilapidara me resultaba insoportable", explicaba en una entrevista con el diario 'Le Soir' en 2013, en el 30 aniversario de la desaparición de Hergé.

Ella se quedó la Fundación y los Estudios Hergé, que dieron paso a Moulinsart. En sus estatutos se establece que la sociedad anónima "está encargada de la explotación comercial de la obra de Hergé" y que "ejerce sus actividades en diferentes sectores: el textil, el de objetos (estatuillas, juguetes), las ediciones de sus libros, la papelería y los soportes multimedia (internet, aplicaciones y producciones audiovisuales).

Moulisart, bajo ese marco, tiene acuerdos con numerosas empresas. Y es quien fija las -draconianas- condiciones. Lo recuerdan bien, por ejemplo, los miembros de la que fue Associació Catalana de Tintinaires, a los que los Rodwell obligaron a cambiar de nombre bajo amenaza de pleito. Al final escogieron como nombre 1001, que en catalán se pronuncia mil-ú, el nombre del perro de Tintín.

En 2008, para conmemorar el nacimiento del dibujante, Ediciones De Ponent publicó 'El Loto Rosa', una obra con ensayos y relatos de ficción. Con el permiso de la empresa belga. Entre ello, había una ucronía distópica con Tintín en depresión, sus amigos alcoholizados e internados y su perro muerto, de Antonio Altarriba e ilustrada por Ricard Castells y Hernández Landazábal. Los abogados de Moulinsart presionaron tanto a la editorial como a las grandes superficies para la retirada del libro por considerar que "pervertía" el trabajo de Hergé. Y a pesar de que no había infracción legal, las partes acabaron llegando a un acuerdo para no reeditar el libro tras agotar sus primeras 1.000 copias.

Las cifras que mueven Tintín son astronómicas .Fanny Rodwell es la fundadora y mecenas del Museo Hergé, un espectacular edificio en Lovaina la Nueva, a 30 km de Bruselas, con una inversión de 15 millones de euros. La entrada cuesta 9.50 euros. Pero incluso en la inauguración, en 2009, se impidió a los cámaras y a los fotógrafos tomar imágenes, una decisión que generó una enorme polémica y muchas críticas.

Según el 'Sunday Times', la pareja Rodwell tenía en 2011 una fortuna de 64 millones de libras, más de 70 millones de euros. Que aumentó gracias a un buen pellizco con la película de Spielberg.

Hace unos años, la primera edición de un Tintín en América se vendió por 1,3 millones de euros. Y el año pasado, otra, en París, por 2,1 millones. En 2009, un coleccionista anónimo pagó tres millones de euros por una página original de 'Las joyas de la Castafiore' hasta 312.500 euros. Y la editorial vende cada año más de un millón de ejemplares de los álbumes.

A diferencia de otros grandes autores, Hergé dejó muy claro que a su muerte no quería nuevas aventuras de Tintín. Los protectores de su legado han cumplido escrupulosamente, pero en 2013 avisaron de que, quizás, dentro de cuatro décadas, sea necesario romper su promesa.

La editorial Casterman y la sociedad Moulinsart, explicaron entonces que tienen prevista la publicación de un nuevo libro de aventuras de Tintín como tarde en 2052, para evitar que la marca Tintín pase a ser de dominio público al cumplirse los 70 años de la muerte del dibujante.

Ambas partes fueron muy claras. "Hergé no quería que otros crearan nuevas historias del personaje, pero lanzaremos una novedad un año antes de que la obra caiga en dominio público para proteger y promover" el legado de Hergé.

Y esa era la historia hasta la semana pasada, cuando una sentencia de un Tribunal holandés ha revolucionado el mundo del comic.

El caso comienza con un pequeño club privado, y sin ánimo de lucro, de 'fans' holandeses, la Hergé Genootschap (Sociedad Hergé). Sus componentes editan cada cuatrimestre una pequeña publicación, la 'Duizend Bommen' (derivada del clásico "Mil rayos" de Haddock"), con ficción y viñetas de Tintín.

El club y Moulisart tenían un acuerdo, remunerado, que la revista quiso romper. El club y la firma fueron a los tribunales. Parecía un caso imposible, hasta que apareció un documento de 1942 que, según los admiradores, cambia para siempre el legado de Hergé. O no.

Según la corte de La Haya, los derechos de Tintín no pertenecen a los herederos de Hergé, a los Rodwell, pues el papel que ha aparecido constata que el artista cedió los derechos a su editor. "Aparece en un documento de 1942. Herge dejó los derechos para publicar los libros de las aventuras de Tintín al editor Casterman, así que Moulinsart no es la que decide quién puede utilizar el material de los libros".

Las oleadas de júbilo de los aficionados han sacudido los foros esta semana. Pero quizás de forma precipitada. "La gran pregunta es si otros club de fans tienen que continuar pagando a Moulinsart. Quizá un juzgado belga tiene que realizar una sentencia similar para que entre en vigor en Bélgica", aseguró Stijn Verbeek, secretario de la Hergé Society, en declaraciones recogidas por France Press.

El problema es que Moulisart nunca ha puesto en duda a quién pertenecen los derechos de reproducción. En una nota enviada a los medios esta semana, la empresa se declara "asombrada" por la "confusión" del tribunal holandés. Y explica que "el contrato entre Ediciones Casterman y Hergé especifica que la editorial tiene los derechos de publicación en papel y en todos los idiomas de Las aventuras de Tintín", pero que "todos los derechos restantes, incluyendo el derecho de explotar de forma separa extractos de los libros, son propiedad de Hergé".

Por ese mismo contracto, explica la sociedad de los herederos, "únicamente Ediciones Casterman tiene los derechos para la publicación en papel de Las aventuras de Tintín" y "sólo Moulinsart S.A.. puede explotar o autorizar la reproducción de los dibujos y extractos de los libros con la imagen de Tintín el resto de personajes del universo Hergé".

La empresa ha anunciado que apelará la decisión inmediatamente, pues no comprende cómo la corte no tiene en cuenta ese detalle. Y dejan entrever en privado que el problema puede ser meramente formal, obligando a que en determinados casos tenga que ser la editora la que denuncie o vaya a juicio, y no la sociedad.

domingo, 14 de junio de 2015

El Mundo:Un monumento dibujado a la Resistencia contra los nazis


Cuesta creerlo. Y, sin embargo, todos los episodios son reales. Lo dice el propio autor, Marc Levy, así que habrá que fiarse. Incluso cuando el relato del escritor cuenta en Los hijos de la libertad, ahora llevado a la novela gráfica con dibujos de Alain Grand, roza fronteras asombrosas. Así, en las viñetas, un grupo de judíos deportados por los nazis y amontonados en un tren sufre las paradójicas ráfagas de ametralladora de un avión aliado, convencido de atacar un vagón lleno de mercancías. Entonces Raymond Levy, padre de Marc y protagonista de la historia, coge una camisa ensangrentada y la cuelga por una ventana. De milagro, el piloto estadounidense entiende el mensaje y acalla sus disparos. Todos salvos. Aunque, por desgracia, solo es un decir.

Porque, pese a su trazo coloreado y vivo, Los hijos de la libertad (Planeta Cómic) construye en realidad un relato con tintes dramáticos. En sus 162 páginas, reviven las memorias de Raymond Levy, su hermano Claude y la treintena de jóvenes soñadores que conformaron la 35ª brigada y lucharon a golpes de guerrilla y sabotajes contra la ocupación nazi en Toulouse. Con sus satisfacciones y sus victorias, pero también entre encarcelamientos, torturas y muertes. “No es un libro sobre la Resistencia, sino sobre la acción de resistir; no sobre la guerra, sino sobre los destellos de humanidad que estos hombres y mujeres mostraron. Es una novela que trata de coraje, hermandad, libertad y el significado de la palabra ‘amor”, relata el escritor francés.

Todo ello hacía falta en la Francia de 1943, nueva víctima del avance de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Tras la ocupación de los nazis, el país quedó dividido en dos: el norte, bajo la dominación alemana, y el sur, controlado por el gobierno-títere de Vichy. Allí, frente al silencio de muchos y la abierta colaboración de otros, un grupo de niños -en su mayoría extranjeros, de judíos huidos de otros países a españoles refugiados de la Guerra Civil-, decidió plantar cara en Toulouse a las armadas hitlerianas. En Los hijos de la libertad Levy cuenta su día a día a ratos totalmente normal, a ratos en absoluto: una viñeta muestra una cena entre risas, o un enamoramiento, pero una página después hay ejecuciones y explosiones.


La obra original fue un exitazo en su Francia natal. Al fin y al cabo, con superventas como Ojalá fuera cierto (llevado al cine por Mark Waters) o Volver a verte y más de 23 millones de ejemplares vendidos, Levy es uno de los autores franceses más leídos tanto en su país como en el extranjero. Aunque también ha recibido críticas ocasionales por un estilo que rozaría demasiado lo pasteloso y sentimental. El autor descarta contestar a esta cuestión, pero sí jura que no tiene ninguna fórmula áurea para deshornar un superventas tras otro: “No hay una clave para el éxito. Antes de publicar un libro, nunca sé si va a tener un público. Escribir es algo artesanal. Lo que sí intento es expresar ciertos valores que me han sido trasladados por mis historias y personajes. Y mucha gente comparte esos valores”.

En el caso de Los hijos de la libertad, por encima de todo está quizás la dignidad. “Significa defender siempre la parte de humanidad que la vida te ha dado, no rendirse nunca y estar alerta, mantener tu mente y tu corazón abiertos a los demás”, resume Levy. Para respetar tamaño legado de la 35ª brigada, el escritor se volcó en reconstruir su historia paso a paso, hasta el último detalle: estudió archivos y documentos, leyó testimonios y se entrevistó con algunos de los supervivientes. Además, tuvo que comprobar que había hablado con la persona correcta, ya que muchos de ellos tenían varias identidades y nombres. “Fui muy cuidadoso para no traicionar la memoria, las elecciones y la vida de los jóvenes miembros de la Resistencia”, agrega el autor. También se benefició de la ayuda de su tío Claude y de otros dos excomponentes de la brigada, que le contaron sus vivencias y le recomendaron libros.

Pero, ¿por qué tantos esfuerzos si el protagonista principal era su propio progenitor? ¿Por qué no acudir, como en Maus de Art Spiegelman, a las memorias directas de su padre? Simple: porque Raymond Levy no hablaba de ello. “Creo que quería que le amara por el maravilloso padre que era y no por ser un héroe”, afirma el escritor. Hasta el punto de que Levy solo descubrió el pasado de su padre con 23 años: acudió a un homenaje en el que Raymond recibiría la Legión de Honor francesa, sin saber a qué se debía el tributo. Pero un amigo del padre le dejó una tarjeta de visita y un mensaje: “Llámame si quieres saber quién fue tu padre”. Levy llamó. Bingo.

Aun así, el escritor tardó 20 años en escribir esa historia. “No me sentía preparado. Me preocupaba también la reacción de mi padre, ya que siempre había sido tan discreto y humilde respecto a esa parte de su vida”, cuenta Levy. Cuando el libro por fin se publicó, sin embargo, recibió llamadas de supervivientes y de sus familias. Damira, una de las protagonistas de la obra, contactó con él para contarle que justo entonces había recuperado amigos que pensaba que no vería nunca más.

La reacción de su padre, en cambio, fue algo más sintética. “Sonrío y dijo: ‘No recordaba que fue tan duro”. En el fondo, Raymond nunca quiso hablar mucho sobre su pasado. A las palabras, él prefería las acciones. Como los héroes.

sábado, 13 de junio de 2015

IDEAL:'La vida se te escapa', así que "pásalo pirata"


Después de lograr un gran éxito y una ingente cantidad de carcajadas con su obra online 'Bienvenido a Zaira', compuesta por numerosos tebeos cortos, Joaquín Guirao se estrena en formato 'largometraje' con el cómic 'La vida se te escapa', una comedia existencialista llena de gags surrealistas que consiguen, por acumulación, un humor tan desesperante como imposible de ignorar.

Y es que David Sánchez, el protagonista de 'La vida se te escapa', se va convirtiendo poco a poco en un personaje extremadamente desdichado al que nada le sale bien. Una especie de Filemón tan insistente como perdedor que va viendo como su objetivo, disfrutar de su nuevo trabajo como profesor y sacar tiempo para escribir una novela, se convierte en una quimera.

Si bien la desgracia de Filemón es un conjunto de golpes y heridas infinitas, en el clásico estilo 'slapstick', David Sánchez encuentra su desdicha más bien en situaciones incómodas que llegan a poner nervioso al lector por su inacabable absurdo surrealista.

De esta forma, gracias a la cómica desgracia de David, Joaquín Guirao no sólo hace reír, sino que refleja también, en parte, la vida de cada uno de los ciudadanos anónimos que encuentran en las vicisitudes del día a día una triste máxima: "la vida se te escapa entre problema y problema".

En este sentido, al igual que hiciera con los personajes de 'Bienvenido a Zaira', desternillantes animales antropomórficos, Guirao plasma preguntas sobre la naturaleza humana entre gag y gag que, aunque no pueden leerse directamente, traslucen de entre el absurdo comportamiento que a menudo mantienen los protagonistas de la historia.

Finalmente, aunque Guirao no nos deja, en ninguna de sus historias, una solución explícita a esa pesadumbre de la vida que se escapa, sí que lo hace de forma implícita, tanto en 'Bienvenidos a Zaira' como en esta última obra. La solución es entender el absurdo y reírse una y mil veces de todos esos problemas, tal y como lo hace uno al leer las viñetas del autor.

Y es que, la obra de este dibujante español nos transmite la desesperación y la humorística forma de superarla de una misma vez. Sus cómics son como ese personaje dibujado por él mismo que, con un rostro extremadamente serio, nos susura: "pásatelo pirata". Pues eso, a disfrutar como Guirao y como también nos enseñó Filemón en último título. No se olviden de vivir.

martes, 9 de junio de 2015

A Tintín y Milú no les salen las cuentas


Parece un remedo de David contra Goliat, pero una pequeña asociación holandesa de aficionados a las historias de Tintín acaba de ganar a los herederos del autor belga Hergé (Georges Remi) una batalla que puede resultar decisiva para los derechos de reproducción de las aventuras del famoso reportero y detective.

Este club de fans holandés distribuye tres veces al año una revista titulada Duizend Bommen (“Mil árboles”), que mezcla artículos sobre el universo de Tintín con reproducciones de las viñetas auténticas. Según Moulinsart, la sociedad que custodia el legado del dibujante, deberían haber abonado los derechos de autor, en concreto un millón de euros. Para obtenerlos, y para impedir a su vez el uso futuro de más dibujos, los responsables de Moulinsart acudieron a la justicia holandesa. Pero, ante la sorpresa general, un tribunal de apelación de La Haya ha fallado que la editorial francobelga Casterman es la única propietaria de los derechos de los álbumes, textos y dibujos de Hergé... desde 1942.

Moulinsart, en consecuencia, no solo ha perdido el caso. Al sentar un precedente, la decisión brinda a otras publicaciones la posibilidad de reclamar el dinero pagado por reproducir las imágenes del joven aventurero del copete.

El acuerdo del club holandés de fans era informal y lo mismo ocurría con numerosas asociaciones similares. Nunca pagaron a Moulinsart porque no había afán de lucro en los boletines. “Todas las asociaciones como la nuestra tuvieron que firmar nuevos pactos a partir de 2009 y abonar fuertes sumas para poder publicar extractos de los libros. Los que no estaban de acuerdo, dejaron de imprimir”, dice Jan Aarnout Boer, presidente del grupo holandés al diario holandés NRC Handelsblad.

Cuando el caso llegó a los tribunales, su abogada, Katelijn van Voorst, recibió un sobre con una sorpresa. Un aficionado había encontrado una copia del trato firmado por el propio Hergé en 1942 con la editorial Casterman: el dibujante cedía a la casa todos los derechos de sus álbumes, dibujos y textos. La viuda no heredó este apartado y tampoco intentó recuperarlo ante la justicia. En consecuencia, los jueces holandeses han decidido que Moulinsart no puede reclamar dinero alguno a los simpatizantes locales. Cuando la fundación invocó el perjuicio causado por uso indebido de la marca Tintín, la corte se mostró de nuevo implacable. La revista con las viñetas no es comercial y no cabe pedir daños por ello.

Memoria del dibujante
La Fundación Hergé, que custodia la memoria del dibujante, fue creada en 1987 por la viuda del padre de Tintín, Fanny Rodwell. Se ocupa del museo del artista, abierto al sur de Bruselas, de la página web oficial y del conjunto de su legado.

Aunque sin ánimo de lucro, dispone de un departamento comercial especializado en derechos de autor. Moulinsart (por el nombre del castillo donde reside el capitán Haddock), demanda desde hace seis años a todo el que pretenda publicar sin permiso las historias de Tintín.

Gestiona la venta de recuerdos y su celo protector alcanza al cine. Se presume que la película Las aventuras de Tintin : el secreto de Unicornio, dirigida en 2011 por Steven Spielberg, fue estrenada gracias a un acuerdo económico previo. En el mundo de la imprenta, sin embargo, las cosas pueden no volver a ser iguales.

sábado, 6 de junio de 2015

El cómic "star Wars" presenta a la mujer de Han Solo,y no es la Princesa Leia


El último número de los cómics de Star Wars ha dado un vuelco a la trama romántica entre Han Solo y la Princesa Leia. Según desvelan las historietas creadas por Jason Aaron, John Cassaday, y Laura Martin, el capitán del Halcón Milenario estaba casado y para sorpresa de los seguidores la afortunada no es Leia. Los cómics, que comenzaron a publicarse a principios de este año, se centran en los sucesos que ocurrieron entre el Episodio IV (Una nueva esperanza) y el Episodio V (El Imperio contraataca), es decir Han Solo y Leia ya se conocen e incluso éste ha flirteado con ella.

La mujer en cuestión se llama Sana Solo, una mujer de armas tomar, y nunca mejor dicho, ya que en su presentación aparece apuntando con un arma a su supuesto marido. La revelación sorprende por completo a Leia, mientras que al contrabandista no parece hacerle mucha gracia esta inesperada situación.

lunes, 1 de junio de 2015

Joselito, un superhéroe de cómic


José Jiménez Fernández, “Joselito”, fue la estrella infantil más importante de la canción y el cine españoles. Su voz encandiló a Juan XXIII, al Che Guevara, a Fidel Castro e incluso al mismísimo Frank Sinatra. De la mano de Luis Mariano, su fama de niño canoro se extendió por Francia, donde contó con un club de fans más activo y numeroso que el de su propio país. Triunfó también en Italia —nación en la que su fama cautivó a Pier Paolo Pasolini—, México, donde rodó varias películas, y Japón. Son algunos datos de la biografía del jiennense natural de Beas de Segura, que el ilustrador malagueño José Pablo García incluye en su novela gráfica Las aventuras de Joselito.
Una vida llena de éxitos y también de fracasos. Sin embargo, la obra del artista prefiere obviar el declive y centrarse en la humildad inicial y en los personajes famosos que se cruzaron en su camino, explica el ilustrador andaluz. Una biografía libre donde el humor y la fantasía tratan de rendir homenaje a las aventuras menos conocidas de una de las estrellas españolas más brillantes del siglo XX. 

“Es raro”, afirma el propio creador cuando se le pregunta que lo llevó a un hombre de 33 años a dedicar su novela gráfica al jiennense. Eso sí, está seguro de que el artista se puede “sentir orgulloso”, porque la obra está hecha “desde el cariño, con amor y admiración”. Y a todo este despliegue, hay que destacar un gran desarrollo de estilos de dibujo, la parte “más costosa” de este trabajo. El libro, que se ha convertido en uno de los cómic del año y ya va por su segunda edición, cuenta con ciento sesenta páginas, que relatan pasajes de la vida del cantante, como cuando visitó como invitado dos veces en un mismo mes (diciembre de 1960) The Ed Sullivan Show o el papa Juan XXIII lo recibió en audiencia privada. Un momento este que García dibujó al más puro estilo de las viñetas de Superman, con un “Joselito” con traje de superhéroe sobrevolando la Basílica de San Pedro, porque, como explica, se tomó “una pequeña licencia” a la hora de narrar algunas partes de la biografía de Joselito.

Ahora, el malagueño sueña con poder encontrarse personalmente con él; incluso con entregarle el cómic en persona, “a ser posible” en un programa del presentador Jorge Javier Vázquez, que ha sido el encargado de prologar la obra gráfica. Es su primer trabajo como guionista y dibujante. Después del éxito logrado, cuenta que su próximo libro podría versar sobre la vida de Marisol, bromea, pero no; actualmente trabaja en un cómic que trata sobre “los primeros de Filipinas”, concluye, con orgullo, el artista malagueño.