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miércoles, 28 de septiembre de 2016

La BBC llevará 'Stardust' a la radio


Neil Gaiman no deja de sacarle punta a su creatividad, y es que resulta que a sus diversos proyectos en marcha (como por ejemplo la adaptación a televisión de Buenos presagios), hay que añadir ahora la versión radiofónica de Stardust, la novela que el británico publicó con Avon Press allá por 1999 con ilustraciones de Charles Vess (una combinación inseparable), ganadora de un Mythopoeic Award y que más tarde se convertiría en una película de la mano del director Matthew Vaughn.

Según hemos podido ver en un tuit de BBC Radio 4, la cadena está preparando un serial radiofónico de la popular novela del escritor. Teniendo en cuenta el éxito que también obtuvo en 2015 en la radio la adaptación de Buenos presagios y Neverwhere en 2013, Stardust parecía la candidata ideal para estos menesteres.

El director encargado de la empresa será Dirk Maggs, quien da la casualidad que ha estado al mando de la batuta de las dos adaptaciones radiofónicas antes mencionadas, quien esta vez dará vida a las aventuras del joven Tristran Thorne en su búsqueda de Yvaine, la estrella caída.

Stardust en radio tiene previsto emitirse en diciembre y tendrá dos partes protagonizadas por Matthew Beard en el papel de Tristran y por Sophie Rundle en el papel de Yvaine. También tendrán papel otros actores como Charlotte Riley, Frances Barber, Sanjeev Bhaskar, Paul Kaye, Aisling Loftus, Eleanor Bron, Maggie Steed, Alex McQueen y Nicholas Boulton, entre otros. Este es el reparto completo de Stardust en una foto que ha tuiteado BBC Radio 4:

No olvidéis, sin embargo, que antes de diciembre se estrena otra adaptación surgida de la pluma de Neil Gaiman, como bien nos recuerda la nota de prensa de RadioTimes. Se trata de "How the Marquis Got His Coat Back" —un relato ambientado en el universo de Neverwhere publicado en la antología Rogues de George R. R. Martin y Gardner Dozois— cuyo estreno está previsto para noviembre, y que en el reparto cuenta con Paterson Joseph como el Marqués de Carabás, quien repite tras interpretar al personaje en 1996, y Bernard Cribbins (Doctor Who) en el papel del Viejo Bailey, después de interpretarlo en 2013 en el serial radiofónico de la BBC.

martes, 27 de septiembre de 2016

El País:Cuando Hergé se cansó de Tintín y quiso ser pintor


Tintín se lo dio todo y se lo quitó todo. Le confirió la gloria y la fortuna, pero también le retiró la ilusión de una vida feliz, placentera y despreocupada. Sin fatiga creativa y sin la presión, a ratos insoportable, provocada por una legión de lectores que llegaría a devorar más de 250 millones de álbumes. Por ese motivo, por lo menos en dos ocasiones, Hergé estuvo a punto de mandarlo todo al garete. La primera, sobradamente conocida, fue después de la Segunda Guerra Mundial, traumatizado por las acusaciones de “colaboración pasiva” por haber trabajado para el diario Le Soir, controlado por el ocupante alemán.

La segunda ha sido menos documentada: tuvo lugar a principios de los sesenta, cuando el dibujante sopesó abandonar el cómic para iniciar una segunda carrera como pintor abstracto. El resultado de ese breve paréntesis cuelga en la primera sala de la gran exposición sobre el genio creativo de Hergé que se inaugura este miércoles en el Grand Palais de París: siete cuadros de los cerca de cuarenta que pintó entre 1960 y 1963.

Hergé llegó a tomar clases de pintura junto al artista belga Louis Van Lint para familiarizarse con el lenguaje de la abstracción. Firmó lienzos llenos de siluetas de colores, sinuosas y flotantes, en las que se detecta la huella de su admirado Miró, pero también la de Klee, De Staël o Poliakoff. Para su desgracia, este esforzado copista no poseía el genio de ninguno de ellos. “Al no estar satisfecho con el resultado, terminó dejándolo correr. Pero Hergé no fue solo un pintor en sus ratos libres. Si no hubiera creído tener algo que decir, no se habría dedicado tan seriamente a la pintura. En sus cuadros se detecta una voluntad de resolver problemas de tensión, armonía y cromatismo”, explica desde Bruselas uno de sus biógrafos, Philippe Goddin, que fue secretario general de la Fundación Hergé hasta 1999.

Los cuadros fueron descubiertos durante la primera mitad de los noventa por la viuda del dibujante, Fanny Vlaminck, embalados en papel madera por su autor. Los metió en su coche y acudió a enseñárselos a un grupo de íntimos, entre ellos el mismo Goddin y el gran crítico de arte Pierre Sterckx. “Hergé siempre juró que los había destruido. Si los guardó, será porque les prestaba cierta importancia”, sostiene Goddin. Entre otras cosas, la pintura fue una manera de evadirse ante un personaje que le tiranizaban. Para demostrarlo, ahí está la conocida caricatura que Hergé firmó en la posguerra, en la que se autorretrató como un hombre abrumado y encadenado a su escritorio, mientras Tintín le observa con rictus hostil y un látigo en la mano. “Tintín y Hergé fueron como un viejo matrimonio, tuvieron altos y bajos. El dibujante intentó escapar varias veces, pero siempre acabó entendiendo que estaba condenado a regresar a Tintín. Sabía que era la forma ideal de expresar su visión del arte y del mundo. Por suerte o por desgracia, la encontró cuando tenía solo 22 años”, explica el comisario de la muestra en el Grand Palais, Jérôme Neutres.

El experimento coincidió con una especie de segunda juventud. A los 53 años, Hergé acababa de dejar a su esposa tras casi tres décadas de matrimonio, para vivir un nuevo amor junto a Vlaminck, una colorista veinteañera que trabajaba en su estudio. Tras muchas dudas y un pronunciado sentimiento de culpa, fruto de su moral católica de boy scout, el dibujante abandonó la guarida familiar. Empezó a frecuentas las galerías de arte y a aficionarse a la pintura contemporánea, hasta constituir una impresionante colección en la que figuran inesperados vanguardistas como Lucio Fontana, Jean Dubuffet, Roy Lichtenstein o Sol LeWitt, algunos de ellos expuestos en otro rincón del Grand Palais. En la sala contigua, suena un tema de David Bowie, al que dicen que Hergé solía escuchar mientras dibujaba.

“Su estilo gráfico y narrativo revolucionó el cómic, pero se acabó convirtiendo en un lastre. Hergé sintió la necesidad de expresar cosas distintas, saliendo de un modo de expresión que muchos seguían considerando infantil y menor”, apunta la historiadora del arte Cécile Maisonneuve, asesora científica de la exposición. El experimento terminó en fracaso. “El cómic es mi único medio de expresión. ¿Qué más tengo a la disposición? ¿La pintura? Tendría que consagrarle mi vida. Y al tener solo una, y ya bastante avanzada, tengo que escoger: o la pintura o Tintín, pero no los dos”, terminó aceptando Hergé a principios de los setenta. Pese a todo, los ecos de ese periodo resuenan en su última obra, Tintín y el Arte-Alfa, inacabada e inspirada en la historia de Fernand Legros, marchante condenado por vender falsificaciones. En el libro, el capitán Haddock adquiría una obra contemporánea para exhibirla en el castillo de Moulinsart: una hache de plexiglás firmada por el artista jamaicano Ramo Nash. Mientras, el villano de la historia pretendía matar a Tintín cubriéndolo de poliéster líquido y transformándolo en una de las conocidas compresiones del escultor César Baldaccini. Un final que habría sido significativo: el arte intentaba matar al cómic, pero al final no podía con él.

“ENFRIAR EL DIBUJO”: ASÍ NACIÓ LA LÍNEA CLARA
La exposición en el Grand Palais, que permanecerá abierta hasta el 15 de enero, recorre la influencia de las distintas disciplinas artísticas en los cómics de Hergé, como la literatura (su afición por las intrigas y atmósferas novelescas) y el cine (su gusto por la elipsis, el macguffin y los gags de película muda). Sin olvidar el grafismo: su experiencia en publicidad le hizo priorizar la simplicidad y la claridad del mensaje que aspiraba a transmitir, y también la limpidez gráfica que dará lugar a la llamada línea clara, de contornos marcados con líneas negras y bloques de color sin claroscuros ni degradados.

Sin embargo, decenas de dibujos preparatorios para sus álbumes revelan las horas de trabajo que se encontraba detrás de su trazo decidido y aparentemente espontáneo. Hergé no dibujaba de un tirón, sino que multiplicaba croquis y esbozos, que revelan a un genio algo torturado. “Dibujo con el lápiz, y luego tacho, y vuelvo a empezar hasta que esté satisfecho. A veces, hasta agujereo el papel de tanto trabajar sobre un personaje”, sostiene Hergé en una cita inscrita en una de las paredes de la muestra. Sus viñetas, que se contaban a 700 por álbum, eran una versión pasada a limpio de ese largo proceso creativo. Hergé lo llamaba “enfriar el dibujo”. Para este antiguo boy scout, reconocido católico y conservador, la tensión entre la pulcritud de la superficie y las pulsiones oscuras era un asunto tan formal como moral. Hergé fue partidario de un orden que lograra suprimir el ruido ambiente, que no era capaz de soportar. Una anécdota incluida en la reveladora biografía que Pierre Assouline publicó en 1996 da fe de ello. A finales de los 40, el dibujante decidió adoptar un niño. Terminó devolviéndolo pocas semanas más tarde, argumentando que causaba demasiado alboroto.

La exposición no se detiene demasiado en los capítulos más conflictivos de su biografía. Pasa de puntillas sobre el peor: su actitud durante la invasión nazi, entre la indiferencia y la colaboración, y su estrecha relación con su mentor Norbert Wallez, un religioso que abogó por anexionar Bélgica a la Renania alemana y fue condenado tras la Liberación. En ese aspecto, Hergé es un personaje indescifrable: antes de la guerra firmó un par de viñetas antihitlerianas, pero después exhibió algún tic antisemita: en La estrella misteriosa, publicado durante la guerra, el villano es un banquero judío de pronunciada nariz. Y los hombres que participan en la expedición científica proceden de países alineados con Alemania o bien neutrales, como Suiza, Portugal y España (el doctor “Porfirio Bolero y Calamares, de la Universidad de Salamanca”). “Esta es una muestra consagrada al Hergé artista. No es una exposición biográfica ni un tribunal histórico. Hemos querido analizar su imaginario, su estilo y su arte, y no sus opiniones políticas ni lo que sucedía dentro de su cama”, se defiende el comisario de la exposición, Jérôme Neutres. Se diría que, como el propio autor, la muestra también ha querido “enfriar el dibujo”.

lunes, 26 de septiembre de 2016

El País:Siete claves del ‘Providence’ de Alan Moore


Llegará el momento de hablar largo y tendido de Providence, cuando los dos últimos números de esta nueva obra total del tebeo salgan a la calle y tengamos tiempo de digerirlos. Llegará el momento, y tal vez la manera adecuada de abordar tal análisis sea un hechizo escrito en sangre, arena teñida, fuego. Pero ese día, tal vez el último en el que vigilia y sueño ocupen planos distintos, aún está lejano.

Alan Moore ha dicho adiós al cómic. Eso es como si Mozart, Shakespeare u Orson Welles hubieran renegado de su arte, aquel al que han dedicado lo mejor de sus vidas, antes de morir. Alan Moore lo necesita. Y entiendo por qué. Su trabajo abarca muchas vidas creadoras. La revolución que él ha llevado sobre el cómic, sobre cómo entender su estructura, su estética y su narrativa, sobre lo que lo hace genuino frente al cine o la literatura, abarca casi ya medio siglo. Década a década, un solo hombre ha cumplido la misma función que generaciones: mover el péndulo del arte a su siguiente revolución para mantener vivo el corazón que lo alimenta.

Pero hasta un genio insaciable como Moore siente el peso de los años y de disparar su creatividad en viñetas a todas las reinvenciones posibles. Teme repetirse. Dice que le quedan unos cientos de páginas en él y luego decir basta. El cómic llora, pero no se rebela contra esta verdad. Probablemente, porque a todo el mundo le llega la hora.

Ahora bien, Alan Moore no podía despedirse de cualquier manera. Aunque todavía nos quedará un último tomo al menos de la Liga de los hombres extraordinarios, ese collage de historia, superhéroes, humor y horror cósmico, su verdadero adiós llega antes, con uno de los asuntos que más lo han obsesionado durante toda su carrera: Lovecraft y sus Antiguos. Providence es el último gran esfuerzo de Moore de una enorme obra en tebeo que aborde un propósito coral: la homosexualidad en Estados Unidos, las dos Guerras Mundiales, el horror cósmico imaginado por el de Providence y su círculo, el puente que une realidad y sueño, la magia, el apocalipsis, el nuevo mundo que vendrá, el viejo que se despide. Y las emociones humanas que ante semejante fresco se retuercen mostrando su lado de víbora y de ángel.

Providence es como Watchmen, V de vendetta, Promethea o Desde el infierno. Una de sus obras mayores. Una catedral impía en la que perderse. Pero Providence solo será Providence cuando los dos últimos de sus 12 números salgan a la luz. Por el momento, sirvan estas cinco claves para comprender imperfectamente cómo es el último gran tebeo de Alan Moore.

1. Pasado, Presente, ¿Futuro?

Providence salta constantemente entre lo que fue y lo que es. Con el recurso más viejo imaginable, y tremendamente efectivo, el filtro sepia, Moore enhebra complejas estructuras temporales que le permiten con solo cambiar el color de una viñeta el situar en la misma página momentos separados por instantes o por décadas. La concepción temporal de H.P. Lovecraft, su obsesión por las geometrías no euclidianas, encuentra gracias a Moore un recurso formal propio del cómic.

2. H.P.

Por todas partes. Cuando hablan de un meteorito que cayó en un campo, El color surgido del espacio. Cuando su protagonista, Robert Black, se cruza con inquietantes lugareños de aspecto batracio, La sombra sobre Innsmouth. Cuando visita el rancho de una familia muy peculiar, El horror de Dunwinch. Moore no solo está escribiendo una obra sobre los mitos de Lovecraft. Está cruzando todos estos mitos en su propia obra, un esfuerzo titánico de coherencia argumental que se siente como la gran novela que Lovecraft jamás pudo escribir.

3. Amor de hombres

Robert Black es homosexual. Y lo descubrimos de una manera brutal, salvaje, en el desenlace de su primer número. Cómo este protagonista, un periodista que intenta recopilar el material para su primera novela, asume su sexualidad desempeña un papel central en Providence porque Lovecraft también tuvo las mismas dudas sobre la sexualidad. Aunque se casó con Sonia Greene y vivió con ella por un tiempo en Nueva York, para Lovecraft lo genital fue un misterio nauseabundo que probablemente inspiró sus pesadillas informes y húmedas, sus monstruos tentaculares con bocas como esfínteres dentados. La culpa e inquietud que generan en Black su sexualidad es un reflejo del autor al que Moore quiere retratar indirectamente.

4. El punto de vista

Providence se abre con un hombre que rasga una carta en dos y arroja las hojas sobre el lago de un parque. Todo se ve desde el punto de vista de la persona que lee la carta y acaba rasgando el papel. En su número cinco, otra vez la primera página es una carretera vista desde primera persona. El ver las cosas desde un punto de vista oculto es un tema visual clave en Providence. Aún no queda claro por qué. Tal vez porque Lovecraft está en elipsis.

5. La elipsis

Lovecraft era el autor de lo innombrable. Moore es el autor obsesionado con plasmar ese innombrable. Aquí, en Providence, juega a las dos barajas. En el número 4, el dedicado a los Wheatley de El horror de Dunwinch, Moore se escuda en la elipsis para no mostrar el horror. Lo hace indirectamente, a través de los dibujos de una mujer con mente de niña. Pero de tanto en tanto, como ocurre en el número 2, lo fantástico se hace carne y se convierte, por ejemplo, en una mujer cadavérica cuya piel brilla con luz propia.

6. Lo transmedia

Antes de que esta palabra estuviera de moda, Alan Moore ya la llevaba a la práctica. Si en la colosal Watchmen nos encontrábamos con fragmentos escritos como una novela y en el Dossier negro de la Liga de los hombres extraordinarios el cambio de formato entre lo epistolar, lo tebeístico y lo literario era constante, Providence apuesta decididamente por una narrativa muy del XIX: el diario. Al final de cada capítulo, Robert Black escribe sus impresiones personales sobre el número que hemos vivido en formato de viñetas. El relato adquiere así una dimensión subjetiva que se acentúa porque este diario está escrito a mano, obligando al lector a habituarse a la caligrafía elegante pero alambicada de Black y a veces obligando a revisar lo ya leído a la luz de lo que piensa el personaje sobre ello.

7. La austeridad

Parece casi un chiste decir que el autor de Promethea quiere ser parco. Pero lo ha sido muchas, muchas veces en su cuasi infinita carrera. En Providence no quiere que la forma y unión de sus vidrieras de papel ocupen un papel central en la narración. Quiere contarnos la historia de la forma más efectiva posible. Quiere ser más John Ford que Orson Welles. Y que eso lo haga para contarnos su relato más esotérico e inquietante no deja de resultar irónico. Sin embargo, como siempre en él, parece que esta senda es la única posible para que Providence vuele. Porque todo lo que se intuye en esta obra, como ocurría siempre en Lovecraft, sobrepasa todo lo que vemos. Todo lo que late en el fuera de campo de las viñetas es posible por esta austeridad en las formas y el tono. Aunque se adivina una explosión final a las que Moore es adicto. El atisbo de una verdad inabarcable que obligará al mundo a morir y nacer de nuevo.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Nuevo albúm de Spirou en Francia


El próximo 7 de octubre aparecerá " La luz de Bornéo ", Spirou de Frank Pé y Zidrou. En esta historia, Spirou que ha sido enviado por el periódico  a "Le Moustique" . Las cosas se complicaran mucho en esta aventura.Frank y Zidrou es una fábula humanista y ecológica llevada por dos autores en la cumbre de su arte.

sábado, 24 de septiembre de 2016

El primer álbum de Tintín saldrá en color casi 90 años después de su publicación



El primer álbum de las aventuras del célebre reportero creado por Hergé, «Tintín en el país de los soviets», será publicado en enero por primera vez en color, casi noventa años después de ver la luz y apenas unos meses antes del centenario de la revolución bolchevique.

La sociedad Moulinsart, que gestiona los derechos de explotación de la obra del belga y de la que es titular su viuda, Fanny Rodwell, ha anunciado hoy que la «primera gran historia que marca el nacimiento» del inmortal corresponsal de «Le Petit Vingtième», y que hasta ahora solo se encontraba en blanco y negro, se publicará en color.

La coloración, que ha quedado a manos de Michel Bareau con la asistencia de Nadège Rombaux, de los estudios Hergé, «mejora la legibilidad de la historia, la claridad de los dibujos y sorprende por su modernidad, como si se tratara de un nuevo disco», ha afirmado Moulinsart en un comunicado.

Se trata de la primera aventura de este inmortal reportero al que Georges Remi, más conocido por su pseudónimo Hergé, convirtió en el corresponsal mundial de «Le Petit Vingtième», cuyas viñetas fueron inicialmente publicadas en 1929, tras lo que fueron recopiladas en un álbum en 1930.

La nueva edición llegará a las librerías el 11 de enero de 2017, un día después del 88 cumpleaños del álbum y «unos meses antes de las celebraciones del centenario de la Revolución de Octubre», destacó la editorial.

En el cómic, hoy considerado un clásico, un joven Hergé de apenas 21 años comienza a definir su estilo de dibujo, conocido como «línea clara», y anticipa el carácter dinámico y viajero que se convertirían en un sello de identidad de las aventuras de Tintín.

viernes, 23 de septiembre de 2016

DC reimagina los personajes clásicos de Hanna-Barbera


Hemos crecido con ellos, y ahora les ha llegado el momento de cambiar un poco. Por ahora sólo en el mundo del cómic, porque DC Comics ha preparado para este verano una nueva línea de cómic bautizada como "Hanna-Barbera Beyond" donde el sello, el cual comparte con Warner Bros. la propiedad intelectual de los personajes de Hanna-Barbera (recordemos que DC ya había publicado cómics de algunas series), reimagina todo aquello que resulta ser el "concepto y alma de los dibujos del clásico de la televisión."

La línea constará de muchos otros títulos (quien sabe, igual en un futuro también cuentan con Los Supersónicos), pero de momento ya están a la venta los primeros números en grapa de Scooby Apocalypse (Scooby-Doo, con Fred y Daphne convertidos en estrellas de YouTube), Future Quest (con Jonny Quest), Wacky Raceland (Los autos locos, ambientada en un futuro distópico a lo Mad Max) y The Flintstones (aka Los Picapiedra).

Esta reimaginación no se limita únicamente a la reinvención estética a partir de los dibujos que todos conocemos, sino que también se introducen temas nuevos pero siempre dentro del marco de lo que fue (y es) Hanna-Barbera. Por ejemplo, en la nueva versión comiquera de Los Picapiedra, los creadores han decidido darle un toque de realidad al concepto cavernícola y vamos a ver a Pedro peleándose continuamente con su mascota dientes de sable para que esta no se coma a Pebbles, lo cual sería la lógica en la Edad de Piedra.

Marie Javins y Dan Didio, editora y coeditor de DC respectivamente, señalan que "los cómics le han dado a los creadores más espacio para explorar lo que se podría haber hecho en la franquicia clásica de dibujos para la televisión."

"Llevo catorce años en DC Comics, y probablemente desde que entré por la puerta llevo queriendo hacer algo con los personajes de Hanna-Barbera."

La serie Scooby Apocalypse está escrita por Keith Giffen (Justice League 3001), los personajes han sido  diseñados por Jim Lee y está dibujada por Howard Porter (Superman). Cuenta como Fred, Velma, Daphne, Shaggy y Scooby-Doo están en el centro de un experimento fallido y deben hallar una cura para todas las criaturas mutantes infectadas por un virus que potencia los miedos, terrores y bajos instintos de las personas.

Por otra parte, The Flintstones se basa en diseños de Amanda Conner (Harley Quinn Starfire) y Mark Russell (Prez, God is Disappointed in You), con dibujo es de Steve Pugh (Animal Man, Hotwire), y relata las modernidades de una familia prehistórica.

Por último, Future Quest está escrita por Jeff Parker (Aquaman, Batman '66), dibujada por Evan Shaner (Justice League Darkseid War: Green Lantern) y protagonizada por el adolescente Jonny Quest y su colega Hadji, además de incluir otros personajes del clásico de los sesenta como Los Herculoides, Birdman, Frankenstein Jr. y Mighty Mightor.

Los números son de cuarenta o treinta y dos páginas cada uno y cuestan unos 3,99 dólares. El número inicial de cada serie cuenta a su vez con diferentes portadas alternativas a cargo de distintos artistas que trabajan para DC o Marvel como Neal Adams, Jim Lee, Bill Sienkiewicz o Howard Porter.




jueves, 22 de septiembre de 2016

Dibujo de Francis Porcel para su nueva obra


Nuestro amigo y dibujante Francis Porcel ha realizado este dibujo según comentan para la portada de su nueva obra.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El hombre que mató a Lucky Luke


Con motivo del 70 aniversario de la creación del personaje Lucky Luke, Matthieu Bonhomme desarrolla una historia a partir del legado de Morris.

La editorial es Ediciones Kraken.

BlackCrow en octubre con Yermo Ediciones


Black Crow, de Jean-Yves Delitte, ¡primera novedad de octubre de Yermo Ediciones!
"Diciembre de 1775, en Nueva Escocia. En medio de la guerrade la Independecia de los Estados Unidos, un hombre se infiltra con facilidad tras las líneas inglesas. Se llama Black Crow, y su misión es informar sobre un ataque pirata llevado a cabo contra las tropas insurrectas de George Washington. Lo que su comandante no sabe es que Black Crow también desea vengarse de él…"

Este tomo recopila los tres primeros álbumes de la saga.




viernes, 16 de septiembre de 2016

Azpiri y el cine


Articulo aparecido en el periódico "Canariasahora"

Su relación con el cine a nivel profesional, que no personal -la cual empezó desde que acudió, por primera vez a una sala de cine- le llevó a trabajar como diseñador de vestuario y escenarios para la nunca suficientemente reconocida película de Fernando Colomo, El Caballero del Dragón (1985). El traje en cuyo diseño trabajó, mitad orgánico y mitad tecnológico, para el alienígena protagonista, IX -magníficamente interpretado en la pantalla por Miguel Bosé- no era tan rígido como los que el diseñador suizo H.R. Giger creara para la película Alien (Ridley Scott, 1979), sino mucho más simbiótico, utilizando un símil que los lectores del vecino arácnido entenderán muy bien, y acabó siendo una suerte de segunda piel para el personaje.

Después de esa primera experiencia, el dibujante continuó cimentando su relación entre un lenguaje y otro incluyendo, siempre que podía, alguna referencia cinematográfica en sus trabajos. ¿Quién no recuerda al entrañable Mot “cantando bajo la lluvia”?

Más tarde, iniciaría su ya larga trayectoria con el festival de cine de Estepona, actualmente conocido como Semana Internacional de Cine Fantástico de la Costa del Sol, evento para el que Alfonso Azpiri no solamente ha realizado varios de los carteles de las sucesivas ediciones, sino que sus dibujos recreando grandes personajes del fantástico han llenado buena parte de los libros editados por dicho evento cinematográfico.

En la última década, Azpiri y el Cine han unido sus fuerzas en proyectos tales como El Rey de la Granja,  primera película española en la que se mezclaba animación en 3D, animación clásica e imagen real; Killer Barbys vs Drácula (Jeff Franco, 2002); Wax (Víctor Matellano, 2014); Extinction (Miguel Ángel Vivas, 2015); y Rojo Sangre (Christian Molina, 2004), película protagonizada por el gran Paul Naschy, para la que Alfonso Azpiri diseñó  el magnífico vestuario que luego Naschy luciera en la pantalla. La película de Christian Molina debería haber tenido muchísima mejor suerte que la que le deparó la taquilla nacional, bastante ciega en aquellos años a cualquier producto que se saliera de los “estándares de calidad” imperantes en nuestras latitudes.

De todo esto y de muchas más cosas, incluyendo una sensacional galería de homenajes al cine de género más clásico -en especial al Expresionismo alemán- nos habla el libro Azpiri y el Cine, publicado por la editorial Dibbuks con todo lujo de detalles. En sus cuidadas y espectaculares páginas se recogen ejemplos del trabajo del dibujante español, a la vez que se intercalan las vivencias y recuerdos de Julio Pecés, director del encuentro cinematográfico de la Costa del Sol; Miguel Ángel Vivas, director de Extinction; y Víctor Matellano, director de Wax. Estos factores, a los que se suman las imágenes que conforman la galería de homenajes anteriormente citados, componen un magnífico mosaico donde el lector puede no sólo disfrutar con las imágenes que llenan este magnífico libro, sino conocer algún que otro detalle de la personalidad y la impronta de un artista con mayúsculas como lo es Alfonso Azpiri.

Aprovecho estas líneas para agradecerle al señor Azpiri las facilidades y el tiempo dedicado para poder conocer un poco más de su obra, así como al editor de Dibbuks, Ricardo Esteban, el ejemplar que me remitió para poder leer y disfrutar con una obra tan recomendable, te guste el cine o no, como lo es Azpiri y el Cine. 

Además, también está todo el proceso que conlleva desarrollar una idea plasmada, originalmente, en un relato literario y que luego deberá lograr tridimensionalidad para verla en una pantalla de cine. En este proceso, el lenguaje gráfico es capital para conseguir que un personaje, un escenario, o incluso toda una civilización pasen de ser conceptos escritos y se transformen en imágenes que luego serán recreadas por los encargados del vestuario, los decorados y los efectos especiales. Éste es un recorrido duro, largo y no siempre agradecido, sobre todo porque en el rodaje de una película hay demasiados factores externos que suelen “conspirar” para que las cosas no salgan como debieran. No obstante, si hay un creador gráfico nacional que lo ha conseguido en multitud de ocasiones y, normalmente, con tremendo acierto y genialidad, éste es el caso de Alfonso Azpiri.

jueves, 15 de septiembre de 2016

El País:Stan Lee, el creador de Marvel, tendrá una película sobre su vida


Stan Lee, uno de los grandes creadores de Marvel, tendrá su propia película de acción. El artista, de 93 años, será el gran protagonista de una cinta cuyos derechos ha adquirido 20th Century Fox. De su mente  han nacido superhéroes como Spider-Man, Los Cuatros Fantásticos, La Patrulla X, Hulk, Iron Man o Thor.

Los productores Mary Bowen y Wyck Godfrey se encargarán del proyecto, del que apenas han trascendido detalles. Lo único que se conoce es que no será una cinta autobiográfica. La compañía tiene en mente una cinta de acción y aventuras ambientada en los años setenta con Lee como protagonista, al estilo de Kigsman: Servicio secreto. La idea es hacer de Lee un héroe de acción. De momento no han trascendido ni el director, ni el guionista, ni el reparto.

Nacido en la ciudad de Nueva York en 1922 con el nombre de Stanley Lieber, Lee creó para Marvel a finales de los 50 y principios de los 60 junto al artista Jack Kirby Los cuatro fantásticos. A ellos les siguió Hulk, Thor, Iron Man, X-men y Los Vengadores. Ha trabajado como productor ejecutivo en muchas de las películas en las que se basan sus personajes y también ha participado en ellas haciendo cameos.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El primer crossover de 'Pathfinder' reúne a Red Sonja, John Carter, Thun'da y Tarzán


Es habitual ver a personajes de mundos distintos reunirse para protagonizar un evento multitudinario, como es el caso del nuevo crossover de la serie de cómics de Pathfinder, que a su vez se basa en el popular juego de rol de fantasía de Paizo Publishing. Para la ocasión, el equipo creativo de Dynamite Entertainment ha pensado en reunir a algunos de los personajes más populares de su catálogo comiquero para enfrentarlos entre sí en un lugar misterioso, al más puro estilo de las Secret Wars que publicó Marvel en los ochenta.

Ese enigmático lugar se conoce como Worldscape y es donde se darán cita personajes de otros mundos como Red Sonja, John Carter, Tars Tarkas —de los cómics inspirados en la obra de Edgar Rice Burroughs—, Tarzán y, como no, los icónicos personajes de los anteriores cómics de Pathfinder y del juego de rol. Es decir, que habrá una mezcla de Barsoom, la Era Hyboria, Golarion y la propia Tierra.

La idea es que, siguiendo la tradición de los crossovers de Dynamite, los guerreros y magos del juego de rol de Paizo se vean las caras con muchos de los personajes del sello de cómics. Según dicta la nota de prensa:

"Desde Red Sonja de Robert E. Howard a John Carter, Tars Tarkas y Tarzán de Edgar Rice Burroughs, a Thun'da de Frank Frazetta, Pathfinder: Worldscape presenta un supergrupo de espada y brujería como nunca antes hemos visto. La serie reúne a todos estos héroes —y muchos de sus más oscuros villanos— en una misteriosa dimensión de magos y guerreros que nos permite explorar los orígenes y el impacto que produce algunos de los personajes más influyentes de la fantasía."

Para el guión han contado con Erik Mona (editor de Paizo y responsable del escenario de campaña de Pathfinder, además de fan del pulp y los cómics), mientras que del apartado artístico se encarga Jonathan Lau (Kevin Smith's Bionic Man), con portadas de Reilly Brown, Ben Caldwell, Sean Izaakse, Jonathan Lau y Tom Mandrake.

"Si el primer número de esta extravagancia de luchas a espada es una indicación de la dirección que esperamos de toda la serie, entonces Pathfinder: Worldscape hará más que demostrar ser una fantasía ambiciosa que llevo esperando dibujar desde hace mucho, mucho tiempo", ha dicho el artista Jonathan Lau. "Sin contar las páginas con cabezas parlantes, Erik hace avanzar la narrativa a base de acción, enseñando de verdad como debe escribirse la dinámica de las peleas de cómics. Con tantos ilustres personajes (como Tarzán y Red Sonja) en una misma trama, ¡el propio trabajo me motiva por sí solo más que cualquier bebida energética nocturna en la tabla de dibujo!"

Pathfinder: Worldscape tendrá seis números en total, a 32 páginas cada uno, y empezará a publicarse el 19 de octubre de 2016. Además, y como en todos los cómics de Pathfinder, este también traerá material bonus, como por ejemplo estadísticas oficiales para el juego de rol Pathfinder de Tarzán, Red Sonja, John Carter, Thun'da y otros, para que los jugadores puedan usarlos en la continuidad del juego. Por otra parte, cada número de la serie también incluirá un mapa táctico desplegable tamaño póster que se podrá usar con miniaturas.


martes, 13 de septiembre de 2016

Novedades septiembre Yermo Ediciones


Hoy salen a la venta nuestras novedades correspondientes al mes de septiembre, en el que aparecerán nada más y nada menos que cinco títulos. Uno de ellos nos hace especial ilusión, ya que se trata del tercer y último número de Tierra de vampiros, la saga postapocalíptica de David Muñoz y Manuel García que fue uno de nuestros primeros títulos hace ya casi tres años.

Pero aquí no acaba la cosa: Elfos continúa su andadura, en esta ocasión con el retorno a los lápices de Kyko Duarte, el Metabarón nos ofrece el espectacular final al primer ciclo de sus nuevas andanzas, Los druidas también cierran la primera investigación de su colección, y, finalmente, añadimos a nuestro catálogo a un autor de línea clara, André Taymans con su Las tribulaciones de Roxane.

Como veis, en septiembre hay cómics para todos los gustos.

sábado, 10 de septiembre de 2016

El País:Alan Moore: «He hecho suficiente por los cómics»


El célebre creador británico Alan Moore ha aprovechado la presentación de su segunda novela para anunciar su retirada del mundo del cómic. «Creo que he hecho suficiente por los cómics. He hecho todo lo que he podido y pienso que si tuviera que seguir trabajando en ello, inevitablemente las ideas sufrirían, y creo que tanto ustedes como yo, se merecen probablemente algo mejor que eso», aseguró Moore una de las personalidades más importantes de la historia del cómic.

«Jerusalem», en la que ha trabajado durante más de una década, saldrá a la venta en Reino Unido y Norteamérica el próximo martes. Aunque más conocido por ser el autor de innovadoras novelas gráficas como «Watchmen» y «V de Vendetta», Moore no es un neófito en esto de la prosa de ficción. En 1996, el británico se estrenó como escritor con la publicación de su primera novela, «Voice of the Fire», una obra centrada en Northampton, la ciudad que le vio nacer y crecer.

Un «esfuerzo titánico»
Durante un encuentro con la prensa con motivo de la presentación de esta segunda novela, cuyo título hace alusión al famoso poema de William Blake, Moore destacó la «gran cantidad de tiempo invertido en el proyecto» y el «esfuerzo titánico» que le ha supuesto escribir la novela. Con más de 1.200 páginas, «Jerusalem» contrasta con la «falta de ambición que sufre la cultura actual», en palabras del autor. Para Moore, esta segunda novela es «diferente» a todo lo que ha escrito antes, de hecho cree que es «algo completamente diferente de lo que se haya podido haber escrito hasta el momento».

Convencido «de querer realizar otra novela», Moore comenzó este proyecto hace ya una década con el propósito de «explorar» la historia de una pequeña zona de su Northampton natal a través de «varias voces». «En esta ocasión quise hacer algo más intenso y concentrado sobre Northampton, no quería escribir sobre toda la ciudad como hice en la anterior novela, sino que quería ser más específico y centrarme en la media milla cuadrada en la que nací y me crié», explicó.

Publicación en España
Escrita sin ningún tipo de colaboración, algo de lo que se siente «muy orgulloso», a excepción del apoyo incondicional de su mujer Melinda, «Jerusalem» es el resultado de una exhaustiva investigación y de un gran esfuerzo memorístico por parte del autor. «He escrito la novela a partir de conversaciones cara a cara, de rumores familiares y leyendas y haciendo uso de la memoria y de un libro con testimonios de personas mayores que vivieron en la zona», comentó Moore.

Los derechos de publicación de la obra, ya han sido vendidos a numerosos países como Italia, Francia o Brasil. En España será Planeta Cómic quien se encargará de publicar esta monumental obra a finales del año que viene.

jueves, 8 de septiembre de 2016

El País:Los dibujos españoles clásicos desembarcan en Nueva York


Muchos años antes de que tantos animadores españoles fueran fichados por Pixar o por Dreamworks, de que Raúl García y Manuel Sicilia se atrevieran a hacer El lince perdido (2008) o de que triunfara en las taquillas Las aventuras de Tadeo Jones (2012), hubo una primera época dorada del cine de animación español y sucedió durante los primeros años de la dictadura de Francisco Franco.


El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) ha programado el ciclo Del trazo al píxel. Más de 100 años de animación española desde el 7 hasta el 15 de septiembre y, gracias a estas 8 sesiones comisariadas por Carolina López, del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), los neoyorquinos podrán descubrir cosas de España que muchos españoles no sabían.
Podrán ver, por ejemplo, el filme español Garbancito de La Mancha (1945), primer largometraje en color realizado fuera de Estados Unidos y gran éxito de taquilla. También podrán entender cómo antes de que en 1943 el No-Do monopolizara los minutos previos a cualquier proyección de cine, ese espacio era territorio de una floreciente industria del cortometraje de animación español que era, además, bastante irreverente. Todo ello restaurado en una iniciativa del CCCB con Acción Cultural Española.

“El régimen lo que necesitaba era tener a la gente un poco. La animación era perfecta y en Estados Unidos funcionaba (…); pero el cine de animación requiere muchísimo esfuerzo, así que los cortos eran perfectos. Y en el momento en el que se armó la maquinaria de la propaganda, el No-Do ocupó ese espacio y ya no tenía sentido producirlos”, explica López. El ciclo llamó la atención del MoMA y fue programado en el museo neoyorquino. “Nos atrajo por su calidad artística como por su contenido. Quizá por ser animación, Franco consideró este género menos amenazante, menos real. Pero los artistas en aquella época lanzaban discursos verdaderamente inteligentes”, asegura el comisario del MoMA Ron Magliozzi.

Aquellas piezas estaban creadas por historietistas de revistas satíricas que dieron el salto al nuevo formato, y en Nueva York se verán, entre otras, El Fakir González buscador de oro (1942), de Joaquim Muntañola o El cascabel de Zapirón, del creador de Zipi y Zape, Josep Escobar. Y, efectivamente, tienen tendencias mucho más osadas que la animación de la época.

“El Fakir González nunca hubiese pasado la censura de Disney. Se va a Nueva York, naufraga y en la isla desierta se encuentra con unas sirenas a las que devora de cintura para abajo, con todas las implicaciones caníbales y sexuales que ello implica”, ejemplifica López. En otra de las piezas de este personaje, esta vez en África, acabará casándose con la hija negra del jefe de la tribu. “En Disney no se vio una pareja interracial hasta Pocahontas”, en 1995, matiza la comisaria.

El caso de Garbancito de La Mancha fue distinto, no solo porque mostraba una ideología totalmente afín al régimen y contaba con una financiación superlativa incluso para un largometraje de animación real (casi 4 millones de pesetas de la época), sino también porque fue un éxito mayúsculo y generó una especie de protomerchandising que hizo a la productora catalana Balet y Blay ganar mucho dinero, cimentando así una incipiente industria de la animación.

La propia López asegura que la película tiene un valor más testimonial que cinematográfico, pero esa no es la opinión de la hispanista y autora del libro Le cinéma d'animation en Espagne (1942-1950), Françoise Heitz. “No me gustan muchos análisis que se han hecho de Garbancito, fustigando que toma la ideología del niño modelo franquista. También tiene muchos valores, si no, no hubiese tenido el éxito que tuvo. Hay escenas encantadoras, a la altura de algunos de los mejores números musicales de Walt Disney”, explica en entrevista telefónica desde Reims (Francia), y apunta que, no en vano, después se intentó repetir la fórmula sin éxito con Alegres vacaciones (1948) y con la cinta que hundió definitivamente el leve entramado industrial con su fracaso: Los sueños de Tayi-Pi (1952).
El ciclo Del trazo al píxel se vio en el propio CCCB el año pasado y también pasó (y fue premiado) por el festival Annecy (Francia). Incluye también el primer filme animado español La araña de oro (1908), de Segundo de Chomón (aunque de producción francesa), el largometraje de la popular familia Telerín El mago de los sueños (1966), así como interesantes proyectos del siglo XXI, para López “la verdadera época dorada de la animación española. Entre ellos, Alma, de Rodrigo Blaas, que actualmente está dirigiendo la serie de animación de Guillermo del Toro para Netflix Trollhunters.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Fallece el ilustrador madrileño Carlos Díez


El ilustrador madrileño Carlos Díez, artista reconocido internacionalmente gracias a sus pin ups o retratos eróticos, ha fallecido a los 49 años en Madrid, según ha informado hoy la familia en un comunicado.El cuerpo de Díez (Madrid, 1966), un "inquieto artista", tal y como se definía él en su página web, ya ha sido enterrado y, por expreso deseo de su familia, no se han hecho públicas ni las causas de la muerte ni la fecha exacta del fallecimiento.Figura indispensable en el mundo de la viñeta y la ilustración en España, Díez siempre se vio "fascinado por las mujeres hermosas", la ciencia ficción y la fantasía, según sus propias palabras.Este ilustrador madrileño es autor de portadas de revistas de cómics como Heavy Metal (USA), Penthouse Comix (Holanda), Kiss Comix (España), Eros Comix (España), Stryke (Italia) o Blue Fanny (Dinamarca).Sus trabajos como ilustrador publicitario también le llevaron a trabajar para Dragados, el Ayuntamiento de Madrid o Bassat. Y también es autor de portadas de discos como Iron Maiden Tribute, Led Zeppelin Tribute, Los Suaves o Easy Rider.Pero son sus pin ups o retratos eróticos de celebridades los que más fama le han dado, obras que recogió en un libro la editorial alemana MG Publishing.En 1995 creó también Academia C10 en Madrid, un centro de formación del mundo del dibujo en el que ha enseñado, junto a otros profesionales, todas las técnicas que dominaba, desde la plumilla al aerógrafo

martes, 6 de septiembre de 2016

Nuevo número del Capitán Trueno en septiembre


Tras la pausa veraniega, con la triste noticia de la desaparición del maestro Víctor Mora, os anunciamos una novedad prevista para septiembre. La última entrega del facsímil de El Capitán Trueno, un tomo para recordar las últimas historias de Mora para Capitán Trueno para el cuadernillo del personaje.

Decimotercer volumen de la colección con guion de Víctor Mora e ilustraciones de Ángel Pardo, Martínez Osete, Grau y Fuentes Man.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Dark Horse publicará una novela gráfica original de Hellboy en 2017


Hellboy todavía está muy lejos de terminar sus andanzas, y la prueba está en que la editorial americana Dark Horse, la sede del demonio rojo desde el origen de los tiempos, ha anunciado la publicación de una novela gráfica original protagonizada por la criatura de Mignola. Se titula Hellboy: Into the Silent Sea y estará escrita a cuatro manos por Mike Mignola y Gary Gianni (a quien recientemente hemos visto en la edición ilustrada de El caballero de los Siete Reinos de George R. R. Martin). Gianni será además quien se encargue de los lápices, mientras que Dave Stewart se encargará del color y será Mignola quien una vez más haga la cubierta.

Into the Silent Sea retomará los eventos ocurridos en La isla (a su vez continuación de El tercer deseo), donde veremos a Hellboy partir del naufragio de una isla desierta para caer prisionero de la tripulación de un barco fantasma cuya intención es venderle al circo. Por su parte, el capitán del barco no se detendrá ante nada con tal de continuar la persecución de una poderosa criatura marina (¿Moby Dick?).

La elección de Gary Gianni para plasmar esta nueva aventura de Hellboy en estado puro no es cualquier cosa. Sin ir más lejos, el artista ha retratado palabras de autores como Ray Bradbury o Harlan Ellison, además del mencionado George R. R. Martin. También ha trabajado en series tan emblemáticas como Príncipe Valiente, nada menos que durante ocho años.

Lo malo es que para leer Intro the Silent Sea habrá que esperar hasta la primavera de 2017, que es cuando Dark Horse tiene pensado sacar el cómic (y un poco más hasta que Norma Editorial lo publique en español).

"Imagina que Hellboy: Into the Silent Sea fuese una película, la hipérbole de Hollywood lo describiría como la mayor aventura de Hellboy", ha dicho Gary Gianni. "Sí... ¡es Hellboy como nunca antes lo habéis visto, riendo, amando y abriéndose paso por mares tormentosos! ¡Estaréis encantados cuando las fuerzas cósmicas aterroricen una nave maldita gobernada por una tripulación desesperada! ¡Aseguráos de no perderos Hellboy: Into the Silent Sea, el mayor evento de cómic del año!"

Hellboy: Into the Silent Sea será la tercera novela gráfica original tras La mansión de los muertos vivientes (de Mike Mignola, Richard Corben y Dave Stewart) y El circo de medianoche (de Mignola, Duncan Fegredo y Stewart).