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jueves, 17 de noviembre de 2016

EL Mundo:Dibujando la línea del horizonte


La culpa de todo la tiene Corto. Maltés, se entiende. El personaje creado por Hugo Pratt fascina a Paco Linares y a él le dedicó unas jornadas hace un año. Un año después, aquel proyecto de este gestor alicantino gana en continuidad y ambición y reúne a un súper equipo del cómic. Cuatro premios nacionales en esta categoría -Felipe Hernández Cava, Miguelanxo Prado, Juan Díaz Canales y Pablo Auladell- reflexionarán sobre la importancia del mar en sus obras desde este miércoles y hasta el viernes en Cigarreras.Las jornadas están planteadas también como un homenaje al editor Paco Camarasa, recientemente fallecido y a él se le dedica la conferencia inaugural y de clausura. El impulsor de Edicions de Ponent colaboró con Linares como este recuerda, «siempre tuve su apoyo», y también creía que en Alicante «se estaba creando un caldo cultural con mucha recepción para el cómic actual». Con la idea de que no hay mejor espacio para reflexionar sobre el mar que en una ciudad marítima, esta vez las aguas de los siete mares que surcó Corto Maltés cobrarían el protagonismo que el año pasado se les negó. A Linares dos nombres le vienen rápidamente a la cabeza cuando se plantea tratar este concepto. Por un lado, Miguelanxo Prado, «el que más y mejor ha trabajado el mar en sus cómics», por el otro, Pablo Auladell. Con ellos ya tenía claro que le permitirían comparar las aguas bravas del Atlántico con las tranquilas del Mediterráneo. Un océano y un mar que «condicionan al autor en su proceso creativo».

Era «inevitable» que se mantuviera la presencia del marinero errante. Esta vez en su nueva encarnación de la mano de Rubén Pellejero y Juan Díaz Canales. Ellos son los «dignos herederos» de la obra de Hugo Pratt, como apunta Linares «porque le han llevado a una altura muy importante después de la presión que tenían». «Por eso Alicante se merecía traer al Corto Maltés que tenía proyección de futuro», subraya.Linares se siente orgulloso de haber conseguido cuadrar las agendas de estos creadores y reunirlos en la mesa redonda que cerrará las jornadas este viernes. «No se ha podido hacer ni en el Saló del Cómic de Barcelona», comenta. En este encuentro fue precisamente donde aprovechó para ir hablando con ellos. Uno de los motivos con los que consiguió convencerlos fue el planteamiento del que partía. Reflexión. Frente a los multitudinarios eventos comerciales que se organizan en torno a las historietas, Linares buscaba la cercanía y el disfrutar de una buena charla. Para los dibujantes, cuenta, les resultó «novedoso que se hicieran unas jornadas sobre algo transversal». «Sin menospreciar los otros encuentros», puntualiza, «aquí queremos un contacto más directo con los autores, con entrevistas de teóricos, recuperando la esencia de escuchar un diálogo entre dos personas».Alicante, alejada de los polos de la industria Madrid y Barcelona, es de nuevo bastión de un proyecto singular. Como también lo fue con el empeño de Camarasa su editorial. Linares reconoce que «es complicado hacerlo» pero confía en que «la gente tiene hambre» de eventos de esta clase. Si montarlo admite que lo ha sentido como «si saltas al vacío», agradece la labor de años que eventos como Unicómic o el Cómic Jove del Centro 14 han impulsado y «ahora permite que llegue una cosa como la que planteo». Si Camarasa creó Ponent «e hizo cosas muy grandes con bajos presupuestos», Linares quiere poner en valor la trayectoria del editor. De él destaca su logro de que haya novela gráfica más allá de las grandes casas, permitiendo un ecosistema en el que también están presentes editoriales como Astiberri y otras que han abierto buscando un mercado más allá de los súper héroes y el manga.