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jueves, 22 de junio de 2017

Nazario: "Anarcoma fue el primer travesti de la historia del cómic"



Tras la publicación del primer tomo de sus memorias, el año pasado, Nazario (Castilleja del Capo, Sevilla, 1944) recupera a su personaje más popular en un tomo integral: Anarcoma. Obra gráfica completa (La Cúpula). La edición definitiva de este detective travesti que sorprendió al público por su osadía y el sexo homosexual explícito de sus páginas. Todo un icono de la transición.

“Anarcoma fue el primer travesti de la historia del cómic –asegura Nazario- En Italia había unos tebeos pornográficos (Satanic, Cruella), pero las protagonistas eran todas mujeres, vampiresas. No conozco ningún otro personaje parecido, que fuese anterior a Anarcoma”.

“Este volumen integral -asegura el dibujante- contiene todo el material disponible de Anarcoma: las dos historias largas, las cortas… e incluso las portadas que hice para revistas francesas. Ya era hora porque los cómics llevaban cinco años agotados. Y si a eso le sumamos que Laertes publicó hace cuatro meses la tercera parte (Nuevas aventuras de Anarcoma y el robot XM2), que al final he sacado en forma de novela, actualmente tenemos disponible toda la historia de Anarcoma”.

Además el dibujante ha coloreado varias páginas para esta edición integral: “Si –asegura Nazario- porque cuando creé Anarcoma, las primeras aventuras fueron en blanco y negro. Y luego algunas páginas se colorearon mecánicamente. Pero para esta edición casi todo el color es mío, aplicado manualmente. De esa forma he conseguido unificar todas las páginas”.

40 años de Anarcoma
El autor aseguara que: “Con este tomo celebro también el 40 aniversario de Anarcoma porque aunque se hizo famoso en El Víbora, en 1979, antes lo publiqué en Blanco y negro en la revista Rampa, a razón de un par de páginas semanales. Y eso fue en 1977".

Pero… ¿Cómo nació Anarcoma? “Ideé Anarcoma –asegura Nazario- porque estaba harto de hacer historietas cortas de cuatro, cinco u ocho páginas. Quería tener mi propio personaje, y se me ocurrió que fuese un detective. Primero pensé en un detective alto, fuerte, guapo… tipo Tom de Finlandia, pero era un poco el héroe de siempre. Y sí era una mujer, sería demasiado parecida a Barbarella o Modesty Blaise, por lo que se me ocurrió que fuera un travesti”.

“Mi intención –añade- era retratar el mundo homosexual de Barcelona, donde vivía; y un transexual era perfecto para hacerlo. Porque podía moverse por todos esos ambientes en los que no podía entrar un heterosexual”.

Sobre el nombre de Anarcoma: “Surgió -comenta Nazario- de la unión de las palabras “anarco” (de anarquía) y carcoma; la mezcla de los dos me sugería algo que roe, que destruye; y a la vez es un espíritu libre que vive su vida como le da la gana, sin ningún tipo de prejuicios”.

“En cuanto a su aspecto físico, que parecía la unión de Humphrey Bogart y Lauren Bacall: “Tenía muchas amigas de la época que se veían reflejadas y me decían que me había inspirado en ellas –comenta el dibujante-. Pero lo que hice fue reunir una serie de arquetipos idealizados. Es una mujer guapa, fuerte, con buenas tetas y buena poya, y que viste un vestido negro con una cremallera que le llega desde el pecho hasta el final de la minifalda. Unas botas negras de cuero. Era un poco fetiche”

En la historia también aparecían muchos amigos suyos, e incluso él mismo: “Me gustaba reflejar mi vida, el ambiente en el que me movía y por eso yo intervenía en la vida de los personajes y ellos en la mía. Por eso salíamos yo, mi amigo Alejandro, Ocaña… y le damos pistas a Anarcoma para encontrar lo que está buscando. Intenté reflejar la Barcelona de los 80, con los bares típicos de la época, los sitios donde nos reuníamos”.

Las influencias de Anarcoma
Nazario confiesa sus mayores influencias en Anarcoma: “Cuando dicen que soy un retratista de los bajos fondos, no pienso que sea cierto; yo sólo dibujaba los sitios donde nos movíamos en aquella época. Además reconozco que tengo una gran influencia de Jean Genet (Diario del ladrón), al que admiro. El retrato que hacía de la Barcelona de los años 30, los bares… es lo que intento hacer con Anarcoma”.

Otra de las grandes influencias de Nazario es Tom de Finlandia, un artista conocido por sus imágenes homoeróticas, que sufrió la opresión y la homofobia. “Precisamente acabo de ver la película Tom of Finland, que cuenta su historia, y fue un hombre que me influyó muchísimo por su recreación en los desnudos, los paquetes, las poyas, los pechos…” -comenta-.

“Y el personaje de XM2, el robot amante de Anarcoma, está inspirado en el androide que satisfacía a la Barbarella de Jean-Claude Forest. Aunque el de Barbarella tenía aspecto mecánico, mientras que XM2 era un macho ibérico, fuerte, peludo, calvito y muy bien dotado; que es el tipo de hombre que a mí me gusta”.

“Perjudicial para la juventud”
En la época que se empezó a publicar Anarcoma todavía había censura, pero Nazario asegura que: “Con Anarcoma no tuve ningún problema como los que había tenido en los 70, con el Rrollo enmascarado, Nasti de plasti o La piraña divina, que saqué de forma clandestina (porque contenía mis historias más escabrosas). Todo eso lo edité en Francia pero aproveché que un amigo tenía acceso a una “vietnamita” que había en la escuela de ingenieros, para imprimir 300 ejemplares. Y con eso si tuvimos problemas”.

Pero en el 78 ya estábamos en plena época del destape y había cientos de publicaciones. Por eso cuando llegó El Víbora, no sólo no se prohibió ni escandalizo a nadie sino que se convirtió en un icono. Y el personaje de Anarcoma fue el más famoso de esa primera etapa de la revista. Además resultaba atractivo no solo para homosexuales sino también para heteros.

Anarcoma también triunfó llegó a otros países: “Toutain sacó un libro de tapa dura en Estados Unidos, que tuvo que vender plastificado y en sex shops, lo que fue una censura terrible. También se publicó por capítulos en una revista italiana, en otra francesa, en Alemania, donde lo vendían con un mensaje que era perjudicial para la juventud, aunque no llegaron a prohibirlo, en danés y en sueco”.

“Curiosamente –comenta Nazario- esta edición integral, que se ha publicado también en Francia, la ofertaron a editores alemanes e ingleses y han dicho que ahora mismo no era época para este tipo de material. Por lo que creo que hoy en día hay más censura que en los ochenta.

“Cualquiera puede ver la evolución de mi estilo”
En cuanto a la evolución de su estilo, Nazario confiesa que: “Cualquiera puede comprobarlo en el libro, en el que hay páginas de un periodo de cuatro o cinco años. Yo empecé a dibujar en el 69, 70... de forma totalmente autodidacta, por lo que la perspectiva, la anatomía y esas cosas, no estaba muy ducho. Pero poco a poco se va notando un avance en ese sentido”.

“Además –añade-, en las primeras aventuras, en blanco y negro daba las sombras con rayitas de plumilla pero luego, con las aventura a color prescindí de esa sombra que quedaba muy sucia. Por eso la segunda parte es más limpia, el dibujo mucho más esquemático y juego mucho más con el color”.

“Lo dejé por la ilustración”
Nazario confiesa que “Dejé el cómic por la ilustración, porque estaba mucho mejor pagado. Además, llegó un momento, cuando hice Turandot y Alí Babá y los cuarenta maricones, en el que había rizado el rizo de lo que podía dar a nivel de historieta, tanto estéticamente como narrativamente”.

“Alguien –continúa- me ofreció la posibilidad de exponer en galerías. Me fue bastante bien y abandoné el cómic. En 2008 vino la crisis, cerraron las galerías y fue entonces cuando decidí hacer una página web y mandar a la mierda a los cuadros, bodegones y naturalezas muertas, que pintaba. Ahora estoy inmerso en la escritura y me encanta hacer fotografías desde mi ventana que da a la Plaza Real”.

El año pasado sacó el primer tomo de su autobiografía: Nazario: La vida del dibujante underground (Anagrama), de la que tiene previsto cinco tomos: “El primero está casi agotado y estoy esperando a que la editorial se decida a publicar el segundo”.

En cuanto a si se animaría a crear más cómics de Anarcoma: “No se me ocurriría volver a dibujar ahora ni loco –confiesa Nazario-. No me apetece. Mucha gente me ha dicho que por qué no he dibujado la tercera parte de Anarcoma o se lo daba a otro artista, pero no lo veo en manos de otro dibujante. Así que, como ahora escribo, lo he convertido en un libro que continúa las aventuras de la segunda parte”.

Este tomo de Anarcoma es un pedacito de la historia de la transición. Una obra irrepetible. Así que disfrutadlo como merece.

miércoles, 21 de junio de 2017

HBO y Damon Lindelof planean una serie sobre el cómic "Watchmen"


La cadena HBO y el productor y guionista Damon Lindelof ("Lost", "The Leftovers") negocian adaptar a la televisión y en forma de serie el cómic "Watchmen", firmado por Alan Moore y Dave Gibbons.

Según informó hoy el medio especializado The Hollywood Reporter, el proyecto se encuentra en las primeras fases de su desarrollo y todavía no hay un acuerdo alcanzado al respecto.

"Watchmen" narraba el auge y caída de un grupo de superhéroes durante una versión alternativa de la Guerra Fría.

Considerado una obra maestra del cómic, "Watchmen" fue llevado a la gran pantalla con una película homónima dirigida por el realizador Zack Snyder en 2009 que contó en su reparto con Jeffrey Dean Morgan, Malin Akerman, Patrick Wilson y Billy Crudup.

Snyder no se encuentra involucrado en esta potencial y nueva adaptación audiovisual del cómic.

martes, 20 de junio de 2017

'La Mujer Maravilla', el cómic que rompió paradigmas


En  los años 40 surgió 'La Mujer Maravilla' rompiendo paradigmas en el mundo de los cómics. Hoy, en la última versión llevada a la pantalla grande, se presenta como una súper heroína independiente e igualitaria, enfatizó José Ángel Garfias Frías, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

De hecho, ser súper héroe no tiene género, simplemente es una cuestión de hacer lo correcto. Por ello, considera que esta última versión cumple con la imagen esperada de una súper heroína, añadió. Se trata de un personaje que a través de sus cualidades se gana un lugar dentro de la Liga de la Justicia.

WONDER WOMAN
La Mujer Maravilla es un personaje creado por Charles Moulton, quien nos presenta una historia basada en la mitología griega de una princesa guerrera de una sociedad de amazonas, llamada Diana de Themyscira.

Justamente, la súper heroína proviene de una sociedad matriarcal donde los hombres no son necesarios, pero llega a un mundo donde existen otros caminos, añadió el profesor universitario.

Se trata de un personaje con varios valores, pero los más importantes son la justicia, la valentía y la igualdad. Por algo tiene su lazo de la verdad, un elemento que le permite que las cosas caigan por su propio peso, además tiende a hacer alegoría de la justicia y de una manera imparcial toma todas las decisiones.

Después de 'Superman' y 'Batman', creo que ella es el tercer personaje más grande de D.C. Comics, que hasta la fecha se mantiene. De hecho, es una protagonista que no se deriva de un hombre como son 'Gatubela' y 'Batichica' que provienen de Batman, 'Súper chica' de Superman o 'She-ra' de He-man. Ella tiene su propia historia', comentó el profesor José Angél Farías.

La pelicula
El caso de esta heroína es muy significativo porque teníamos un personaje estelar femenino único, y en esta última versión llevada a la pantalla grande, se cuidó mucho para dar esa visión femenina pero moderna.

De hecho, esta versión es muy parecida al cómic, aunque aclaremos que paulatinamente los universos de cómics hacen ajustes narrativos, obviamente la Mujer Maravilla de los años 40 utilizaba falda larga y era mucho más discreta y reservada, pero en algún momento del 2000 se convirtió en una súper modelo. 

Y en esta última versión, tenemos un personaje que es guapa y atractiva pero no exagerada y encasillada en los roles que se tenían antes del personaje.

Algunos esperaban el estereotipo de una súper modelo exuberante, no obstante, cuidaron muy bien ese detalle y la vemos más bien por sus acciones y no tanto por su físico, que aunque es guapa no es el punto importante.

Así, creo que la película rescata muy bien ese espíritu que tenía el personaje en los primeros años, y lo adapta muy bien en su parte narrativa. Además, la dirección la hace muy ágil, concluyó.

lunes, 19 de junio de 2017

Fotos exposición "Blacksad"


Imágenes de la exposición sobre "Blacksad" que hemos realizado este año en el Festival de Cómic Europeo de Úbeda y Baeza.




domingo, 18 de junio de 2017

Segunda tanda de fotos del Festival de Cómic Europeo de Úbeda


Fotografías realizadas por nuestro compañero Francis Villacañas de las actividades realizadas en la V edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda durante la tarde del sábado.





sábado, 17 de junio de 2017

Primera tanda de fotos del Festival de Cómic Europeo de Úbeda


Fotografías realizadas por nuestro compañero Francis Villacañas de las actividades realizadas en la V edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda durante la mañana del sábado.




viernes, 16 de junio de 2017

Salón hispanofrancés de cómic en jaca


Jaca, con el auspicio de la Asociación Aragonesa de Autores de Cómic, celebrará el primer Salón Hispanofrancés de cómic el 2 y 3 de septiembre en el pabellón de hielo de la localidad. Un festival que será un lugar de encuentro entre autores, libreros, editores y aficionados del cómic de ambos países en el que se contará con autores, libreros y editores.

miércoles, 14 de junio de 2017

ABC:Sarah Glidden: «El cómic puede añadir un poco de calidez al periodismo»


Un viaje a Turquía, Siria y el norte de Irak para hacer un reportaje sobre refugiados iraquíes junto con dos periodistas del proyecto de periodismo alternativo «Seattle Globalist» fue la base de «Oscuridades programadas», la nueva novela gráfica de Sarah Glidden (Boston, 1980). En ella une la investigación sobre las vidas de los refugiados a una profunda mirada sobre el periodismo.

–¿Su carrera empezó en el periodismo o en los cómics?

–Definitivamente en los cómics. Aunque antes de empezar a hacer cómics quise ser fotoperiodista, pero era demasiado tímida: le ponía el teleobjetivo a la cámara e intentaba fotografiar a gente desde el otro lado de la calle. Luego estudié Bellas Artes e hice algunos intentos con el arte contemporáneo y con el diseño gráfico. Entonces empecé a leer cómics de no ficción: leí «Maus», «Persépolis», a Joe Sacco… y me di cuenta de que los cómics podían tratar de cosas serias, del mundo. Al mismo tiempo, también fui leyendo cómics autobiográficos: Gabrielle Bell, James Kochalka… Kochalka hacía cada día un cómic breve sobre alguna pequeña cosa que le hubiera sucedido y me pareció una buena idea hacer algo así. Eventualmente me fui acercando al periodismo porque empecé a hacer cómics sobre las cosas que me interesaban, como la política. Y así surgió mi libro sobre Israel [«How to Understand Israel in 60 Days or Less», Vertigo, 2010]. Me fui de viaje a Israel pensando hacer un diario en cómic, dibujar cómics sobre lo que me sucediese en el viaje. No me lo planteé como periodismo –y aún no creo que cuente como tal– pero ya empezaba a hacer algunas de las cosas que iba a hacer más adelante como periodista: grabar conversaciones, tomar notas, hacer preguntas, investigar por mi cuenta. Con el periodismo siempre tienes en cuenta quién te está contando cada historia y por qué. Todo eso empecé a verlo en ese viaje, plantearme quién me estaba explicando las cosas, si estaban intentando manipularme, preguntarme qué era verdad y qué no. Mientras yo trabajaba en ese cómic, unos amigos míos empezaron un proyecto de periodismo alternativo llamado «Common Language Project» (actualmente «Seattle Globalist») y a través de ellos tuve otro punto de contacto con el periodismo. Por ello, les pregunté si me podía ir a un viaje con ellos. Y el proceso de creación de este cómic, viéndoles trabajar y haciendo periodismo sobre el periodismo, fue mi proceso de entrenamiento para ser una periodista de cómic.

–La pregunta sobre la que gira todo «Oscuridades programadas» es «¿para qué se hace periodismo?».

–Es algo que aún me pregunto y sobre lo que aún hablo con mis amigos. Cuando se empieza en el periodismo es muy común pensar que vas a cambiar el mundo, que vas a contar historias importantes. Que la gente va a leerlas y a pedir a los gobiernos que cambien sus políticas. Pero eso no sucede. Así que el porqué es la cuestión existencial del periodismo: te ocupa tanto tiempo y ocupas el tiempo de otras personas para que te cuenten sus vidas y se pongan en una posición vulnerable, incluso en peligro. Y no puedes garantizar que vaya a cambiar nada. Pienso que ese porqué tiene que ver con la fe: fe en que es importante que cuentes las historias, que estés ahí, para que luego la gente elija si leerlas o no.

–¿Cuáles han sido sus principales influencias?

–En el mundo de los cómics, Joe Sacco es por supuesto una inspiración, siendo el maestro del periodismo gráfico. Pero también me han influido otros periodistas, como Dexter Filkins, Elizabeth Kolbert y Lawrence Wright.

–¿La idea de hacer una novela gráfica que también tratase del periodismo estuvo presente desde el principio?

–Desde un primer momento. Cuando les pregunté a mis amigos del «Seattle Globalist» si podía ir con ellos en uno de sus viajes al extranjero, no sabía dónde sería. Estuve a punto de acompañarles a Pakistán, para un reportaje sobre educación, sobre las madrasas; si hubiera acabado la anterior novela gráfica un año antes habría ido allí y este cómic habría sido muy diferente. Pero para cuando hube terminado ya estaban preparando su siguiente viaje a Siria y el norte de Iraq para hablar de los refugiados. En principio era una idea muy sencilla: hacer un cómic sobre cómo funciona el periodismo. Fue al llegar allí y comenzar a escuchar las entrevistas que me di cuenta de que esas historias eran muchísimo más importantes que las de los periodistas. Me costó mucho trabajo decidir cómo incluirlas sin que pareciesen menos importantes que las de unos periodistas americanos.

–¿Qué aporta el formato del cómic al periodismo?

–Creo que puede añadir un poco de calidez a algo que no es nada cálido. Se trata de historias sobre seres humanos y, cuando seguimos un conflicto, a veces se acaba reduciendo a cosas que suceden: un bombardeo, las declaraciones de un político… Se pierden las historias individuales, de la gente normal, gente como tú y yo, con vidas corrientes, niños, un trabajo… Lo que yo intento es centrarme en esa gente: cómo es esa persona, cómo mueven las manos al hablar, los pequeños detalles de sus casas. Los cómics pueden hacer eso muy bien, pueden mostrar la personalidad, mostrar un escenario, un lugar. Pequeños detalles: por ejemplo, en Siria había retratos de Assad por todas partes. Era algo que yo quería mostrar y, si hubiera sido en un artículo o una novela en prosa, hubiera tenido que escribir «y sobre ellos colgaba un retrato de Assad», mientras que con la novela gráfica simplemente puedes ponerlo y el lector ir mirando, explorar ese mundo por su cuenta y fijarse en ello -o no fijarse-. Creas un medio en el que puedes sumergirte.

–¿Puede abrir también nuevos canales?
–Puede ser. Actualmente, la industria del periodismo aún se está acostumbrando a internet, con grandes dificultades y pésimos resultados. Los periódicos están siempre buscando nuevas formas de atraer lectores y creo que los cómics pueden ser una novedad que atraiga visitas. Hace cinco años, si le proponías un cómic de no ficción periodístico a un gran diario para su edición «online», te decían que no. Pero ahora están más interesados.

–¿Ha comparado«Oscuridades programadas» con los artículos que escribieron sus compañeros?

–No he comparado, en sí. Espero que alguna gente lea esos artículos y descubran otras facetas de estas historias. Pero quería intentar hacer algo diferente, porque este era un cómic sobre periodismo y quería mantenerlo en el instante presente, en la acción de entrevistar, de llegar a conocer al entrevistado, de ir a cenar a casa de su hermano. Qué sensaciones deja ese tipo de relación entre los periodistas y las personas objeto de sus reportajes.

–Supongo que dibujó mucho sobre la marcha.

–­Menos de lo que piensas. Tenía una grabadora encendida todo el tiempo, porque quería capturar las conversaciones reales. La mayor parte del diálogo en el cómic –salvo un par de momentos en los que no pude tener la grabadora encendida– están sacados de transcripciones. Y, además de la grabadora, tenía mi cámara, porque quería que los detalles fuesen correctos. Mi estilo es muy sencillo, pero específico, así que quería que los lugares diesen sensación de realidad. Quería que alguien de Damasco pudiese verlo y reconocer la esquina de qué calle estaba dibujando. Y cuando no podía sacar fotos, o si tenía más tiempo, dibujaba. Me di cuenta de que dibujar un retrato de alguien a quien estás entrevistando, o con quien estás pasando unas horas, ayuda a romper el hielo, a la gente le gusta verse dibujada.

–¿Cuál ha sido la parte de «Oscuridades programadas» que le ha resultado más difícil realizar?

–Es difícil representar la práctica del periodismo sin aburrir al lector. Pasamos muchas horas hablando con gente, eso es el periodismo. ¿Cómo puedo mostrar a estas personas y sus vidas como son, en tres dimensiones, a través de una entrevista? Esa fue mi pregunta principal.

–¿Con los refugiados, también rompía el hielo dibujarles?

–Hay mucha desconfianza hacia los periodistas hoy en día y a veces la gente está más a gusto con el periodismo en cómic, porque no lo ven como algo real y se sienten menos intimidados que con una cámara delante de la cara. Quizá en unos pocos años, cuando sea más común, también nos odiarán, pero por ahora no les importa que les dibujes. Como mucho te dicen que no les has sacado parecidos, o que les has dibujado muy viejos.

–Como muestra en el libro, el ser estadounidense también complicó las cosas. ¿Le chocaron las reacciones de la gente?

–No, tienen mucho sentido. Lo que me pareció interesante es que no había visto muchos artículos que mostrasen esa rabia. A veces pensamos en los refugiados simplemente como en víctimas: pasivos, sin rabia, simplemente derrotados y tristes. Pero están furiosos. Tienen consciencia, tienen sentimientos, saben quién les ha hecho eso, no son tontos. Quería incluir eso, y por ello lo puse en la primera página. Escribí esta novela gráfica para un público estadounidense y quería que un lector americano viese que le estaban señalando a él. Porque es fácil echarle las culpas a Bush, o al ejército, pero nosotros también estamos implicados, formamos parte del país y de la sociedad. Y toda la gente que me decía «odio América, te odio», al minuto siguiente me decía «bueno, no a ti. A tu gobierno». Los iraquíes que nos encontramos eran mucho más generosos a la hora de separar al gobierno del pueblo de lo que lo son los estadounidenses respecto a otros países. Muchos ven el gobierno de Irán y piensan que todos los iraníes son iguales. Y es una pena. Deberíamos tomar ejemplo de los refugiados y saber que la rabia es una cosa, pero que hay que ser consciente de con quién estás hablando.

–Me pareció interesante cómo muestra las limitaciones del periodismo. Que no siempre puedes llegar a conocer la verdad.

–Es importante que la gente sepa que un periodista respetable está haciendo todo lo que puede, pero no es Dios, no puede mirar dentro del corazón de alguien y saber la verdad. Tienes que presentar las cosas con responsabilidad, con sus peros. Decir que no conocemos toda la historia, pero te dejamos leer lo que sabemos. A veces vamos muy deprisa queriendo saber qué es cierto y qué no, si alguien es culpable o no. Y la mayor parte del tiempo la existencia humana es más complicada, hay sutilezas, la gente comete errores, miente por diversas razones. Es importante que comprendamos a la gente con esas incertidumbres. Quería mostrar eso y que los lectores tomasen sus propias decisiones. No me correspondía como narradora decir que creía que alguien estaba mintiendo. Quería que se sintieran en mi lugar y que dijesen «pues… no sé».

–La guerra en Siria estalló mientras estaba trabajando en el cómic. ¿Cómo le afectó?

–Me entristeció mucho. Conocimos mucha gente maravillosa en Siria y algunos no sabemos dónde están, qué les ha pasado. Todos los refugiados iraquíes de los que tengo noticia tuvieron que marcharse, de vuelta a Iraq (que aún no es un país seguro), o a Turquía, o a algún otro país. Fue un «shock», parecía un país estable cuando estuvimos allí. Y no estaba segura de cuándo añadir al cómic sobre ello. No estaba haciendo un reportaje sobre Siria, sino una novela gráfica sobre refugiados iraquíes. Pero quería mencionar lo que está sucediendo allí y cómo esa guerra hace que todo lo demás parezca quedarse pequeño. Pero consideré que el hecho de que algo grande y terrible esté sucediendo en Siria no convierte la historia de Iraq en algo menos importante. Si sólo nos fijamos en la cosa más grave que aparece en las noticias, nos olvidamos de todos los demás. Y eso es algo muy común. En el mundo están sucediendo muchas cosas y en Estados Unidos, en occidente, nos fijamos sólo en unas pocas.

–Si no es portada, no existe.

–Sí, no importa. Así que no me adentré mucho en lo que estaba pasando en Siria, pero pensé mucho en ello. Antes de ir a Siria no sabía mucho sobre el país y en parte es porque no recibíamos muchas noticias de allí antes de que empezase la guerra. No es del todo culpa del periodismo: era muy difícil conseguir un visado de periodista para Siria incluso antes de la guerra (ahora es imposible), los periodistas no podían moverse libremente, tenían que –como cuento en el cómic– estar en contacto con el gobierno y este tenía que aprobar lo que estaban haciendo; o podían hacer reportajes en secreto, pero poniéndose en grave peligro de ser acusado de espionaje. Por todo esto, no recibíamos muchas noticias de Siria, todo lo que sabíamos era que era «el Eje del Mal», que eran los malos. No sabíamos cómo vivía la gente. Y creo que es importante que la gente vea que Damasco era una gran ciudad, con universidades, edificios bonitos, gente amable, cafés que se parecían a los Starbucks… A veces, cuando los estadounidenses ven que ha estallado una guerra en un lugar remoto, les parece algo casi natural, piensan que ese país ya estaba antes casi en guerra. Un sirio al que conocimos nos contó que fue a Los Ángeles en un programa de intercambio de estudiantes y se llevó una foto en la que salía montado en camello, de cuando había estado de vacaciones en Palmira, y le enseñó la foto a su familia de acogida diciéndoles que era como iba al trabajo; y, como no sabían que Damasco era una gran ciudad, pensaron que era verdad, que era posible que los sirios viviesen en tiendas de campaña en el desierto. Así que era importante que este cómic mostrase Siria, Damasco, como un lugar normal, donde la gente vivía, tenía trabajos, iba al colegio. Y eso era algo que yo podía hacer respecto a esta guerra.

–¿Qué proyectos tiene para el futuro? ¿Seguirá con los cómics periodísticos?

–Sí, y ya estaba trabajando en cómics periodísticos cortos mientras trabajaba en «Oscuridades programadas». Voy a continuar con eso. Quiero centrarme en los asuntos que me apasionan y que necesitan atención, como el cambio climático y los derechos humanos.

Carvalho se hace cómic con Migoya y Seguí



Pepe Carvalho, el carismático detective creado por Manuel Vázquez Montalbán, llegará por primera vez al cómic el próximo octubre de la mano del guionista Hernán Migoya y el dibujante Bartolomé Seguí, quienes firmarán el primer álbum de la serie, que adaptará la novela 'Tatuaje' publicada por Norma.

Para esta aventura, Migoya (Ponferrada, 1971) -autor de obras como 'Todas putas'; 'Olimpita' y 'Plagio', sobre el secuestro de su mujer, junto a Joan Marín; y creador y guionista de las 'Nuevas Hazañas Bélicas'- forma tándem con Seguí (Palma, 1962), Premio Nacional 2009 por 'Las serpientes ciegas' (con Felipe Hernández Cava) y dibujante de 'Las oscuras manos del olvido' (con Felipe Hernández Cava) y de 'Historias del barrio' (junto a Gabi Beltrán). 

Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok, 2003) alumbró a Carvalho en 1972 en 'Yo maté a Kennedy' y le puso a ejercer de detective en 'Tatuaje' dos años después. El personaje se convirtió en una suerte de álter ego 'gourmet', iconoclasta y atípico que recorre las calles del Barrio Chino y el Raval preolímpico y, como su creador, compra en el mercado de la Boqueria y gusta comer en Casa Leopoldo.

CADÁVER SIN IDENTIFICAR

En 'Tatuaje', Carvalho interviene en el caso de un cadáver de un hombre desnudo que aparece en la playa de Vilassar de Mar con la cara comida por los peces y un tatuaje que dice: "He nacido para revolucionar el infierno". En busca de su identidad, el detective recorrerá calles de Barcelona y canales de Ámsterdam.   

Bartolomé Seguí ya avanzaba hace unas horas en su cuenta de Twitter diversos esbozos en los que está trabajando.

martes, 13 de junio de 2017

No os perdais la presentación de "Los Ocultos" de Juanma Aguilera


Otra de las mesas que tendremos este fin de semana es la presentación del nuevo cómic de Juanma Aguilera y David Braña.Será el domingo por la mañana.

No te lo pierdas.

lunes, 12 de junio de 2017

No os perdáis las charlas del Festival de este fin de semana


Os recordamos que este sábado en el Festival de Cómic Europeo de Úbeda, Victor Arque y Rocío Estepa  realizaran una charla sobre cómo hacer un cómic, mercados que existen y cómo presentar proyectos a las editoriales.

Charla diseñada para resolver las miles de dudas que tenemos al comenzar en esto de los tebeos.

domingo, 11 de junio de 2017

Noticia IDEAL:El Festival de Cómic Europeo cumplirá cinco años del 16 al 18 de junio


El Festival del Cómic Europeo de Úbeda llegará a su quinta edición del 16 al 18 de junio próximos, teniendo este año como epicentro la iglesia de Santo Domingo y su plaza delantera. Así se anunció en la presentación oficial de este evento y de un avance de las actividades que contiene en su programación, que corrió a cargo de Francisco Javier Lozano, concejal de Juventud, y Pablo Lozano, director de la cita y representante de la Asociación Cero Culture.
La presencia de autores volverá a ser un puntal fuerte del certamen. Este año estarán Nacho Fernández, conocido por obras como ‘El supergrupo’, ‘Dragon Fall’ o ‘Los mundos de Valken’; el jiennense Víctor Araque y la colorista malagueña Rocío Estepa, que recientemente han publicado ‘Buckson’ y ‘El código del ciempiés’; el malagueño José Pablo García, que ha conseguido una gran relevancia gracias a la adaptación a cómic de obras del escritor Paul Preston como ‘La Guerra Civil Española’ o ‘La muerte de Guernica’; y el dibujante jiennense Juanma Cañada, quien presentará su nueva obra ‘Los ocultos’.
Otro de los atractivos de este festival, como viene siendo habitual, serán los talleres que los propios autores impartirán al público asistente. Este año ya se han programado algunos, como ‘Del boceto a la librería’ o ‘Diseño de personajes y robots’, que servirán para profundizar en este arte. Desde la organización se recomienda la inscripción previa a través de correo electrónico (ubedabaezacomic@gmail.com), sin coste alguno.

En cuanto a la exposición prevista, en esta quinta edición girará en torno al famoso personaje ‘Blacksad’, creado por los españoles Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Como reconoció el director del festival, esta serie goza de gran éxito internacional y son numerosos los premios que ha cosechado. Gracias a la colaboración entre el evento ubetense, la editorial que edita los cómics del personaje y diez autores, se desarrollará una pequeña muestra que recogerá la esencia del propio personaje y su trayectoria.

Y no faltará la zona comercial, tan reclamada en el festival, en la que los aficionados podrán adquirir cómics y 'merchandising' durante el sábado y el domingo.
El edil de Juventud manifestó que gracias a este evento, los amantes del cómic en la provincia han encontrado un punto de encuentro. «No es fácil, dado que en Jaén no existen tiendas especializadas en este género, algo que hace complicado adquirir ciertos ejemplares más especiales», dijo. Precisamente, esa es la esencia con la que nació esta actividad, crear un espacio para «conocer, intercambiar, aprender y debatir sobre la actualidad y el devenir del sector». Así, durante estos tres días los aficionados disfrutarán de charlas, talleres, exposiciones, zona comercial y presentaciones por parte de los autores.

Desde la organización se destacó que la procedencia del público es mayoritariamente de la provincia de Jaén, aunque también han llegado personas de diferentes lugares de Andalucía, así como de Madrid y otras comunidades autónomas. En cuanto a las franjas de edad, las anteriores ediciones han demostrado que el público asistente corresponde en su mayoría a edades comprendidas entre los 16 y los 55 años. Se trata, pues, de un evento esperado que goza actualmente de gran repercusión. Casi mil personas fueron contabilizadas el año pasado.

miércoles, 7 de junio de 2017

Presentación de la V edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda

Cinco años hace ya que el cómic aterrizó en la ciudad de Úbeda de la mano de la Asociación Cultural Cero Culture. Cinco años en los que el cómic ha conseguido un espacio propio en la provincia de Jaén para alegría de sus aficionados. Aunque parezca sencillo no es nada fácil que el noveno arte cuente con su cita anual en las tierras del olivo ya que la provincia no cuenta ni tan siquiera con una tienda especializada en este género. Por ello y para reclamar un espacio propio surgió esta la idea de conformar una pequeña “aldea” temporal que cada mes de junio congregue a los aficionados jiennenses para conocer, intercambiar, aprender y debatir sobre la actualidad y el devenir del sector. Los días de celebración del festival serán los 16, 17 y 18 de junio próximos.

Este año el punto de reunión será la iglesia de Santo Domingo y su plaza, en la cual convivirán charlas, talleres, exposición, una zona comercial y la presentación de novedades de mano de sus autores, desde el viernes hasta el domingo al mediodía.

En el elenco de autores de este año se encuentran el bilbaíno Nacho Fernández conocido por obras como “El supergrupo” o “Dragón Fall” o la más reciente “Los mundos de Valken”. También estarán en el Festival el tándem formado por el jiennense Victor Araque y la colorista malagueña Rocío Estepa. Ambos acaban de publicar la obra “Buckson” y “El código del ciempiés”. 

Además de los autores ya mencionados, por las mesas del festival estarán también el malagueño José Pablo García que ha conseguido una gran resonancia por adaptar al cómic algunas de las obras del escritor Paul Preston como “La Guerra Civil Española” o “La muerte de Guernica”. Para finalizar, este año el  dibujante jiennense Juanma Cañada presentará su nueva obra “Los ocultos”.

Además de sus presentaciones algunos de los invitados realizarán talleres que abordarán diferentes aspectos del cómic y que están dirigidos a todos los públicos. Talleres/charlas como “Del boceto a la librería” o “Diseño de personajes y robots” serán algunas de las citas que tendrán aquellas personas interesadas de manera amateur o profesional que quieran profundizar en el noveno arte y en la experiencia de los autores que visitarán la ciudad. Para poder participar en ellas se recomienda inscribirse previamente escribiendo al mail ubedabaezacomic@gmail.com. La inscripción es imprescindible pero gratuita.

La exposición organizada en el marco de este encuentro primaveral está dedicada al conocido personaje “Blacksad”, creación de los españoles Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. La serie goza de un gran éxito internacional y son múltiples los premios que ha recibido. El festival, con la colaboración de la editorial que lo pública y de 10 autores/dibujantes diferentes,  organiza una pequeña muestra que recoge la esencia del personaje y su trayectoria.

No faltará una pequeña zona comercial donde se pueden conseguir cómics y merchandising vinculado al mundo del noveno arte durante el sábado y el domingo por la mañana.

En un par de días la organización publicará la programación con sus horarios correspondientes, así como con todas las actividades que se van a desarrollar.

martes, 6 de junio de 2017

Max: "Me parecía imposible hacer un cómic para ciegos, pero lo hemos conseguido"


Mientras hay artistas y dibujantes que encuentran un estilo con el que se encuentran cómodos y se dedican a perfeccionarlo, Francesc Capdevila “Max” (Barcelona, 1956), no deja de experimentar y de aceptar cualquier desafío. El último ha sido hacer un cómic para invidentes: A boat tour/Tour in barca, que el Instituto Ramon Llull ha presentado en la Bienal de Venecia, en el marco del proyecto Catalonia in Venice 2017_La Venezia che non si vede.

“El cómic -asegura Max- nace dentro del proyecto de Antonio Abad: La Venecia que no se ve, que ganó el concurso para representar a Cataluña en la Bienal. Es un proyecto que se vehicula a través de una web de internet y que, básicamente, consiste en dar una aplicación de móvil a personas ciegas de Venecia para que manden mensajes, sobre todo de audio, a una web. Abad lleva haciendo este tipo de proyectos dedicados a personas “desfavorecidas”; y esta vez ha sido con los ciegos en Venecia”.

“Cuando el proyecto ya estaba en marcha los comisarios Mery Cuesta y Roc Parés me llamaron para hacer un cómic para ciegos que explicara esta experiencia. Y yo me metí porque era un desafío total. Me parecía una cosa completamente imposible pero que, a la vez, merecía la pena investigarse, para ver que podíamos conseguir”. 

Cómic para ciegos
Pero realizar este cómic no fue fácil: El Primer paso -nos comenta Max- fue organizar un taller con alumnos de un Master de cómic, que dirige Mery Cuesta en la escuela Edisava de Barcelona, y con personas ciegas con las que contactamos a través de la ONCE. Hicimos un taller conjunto trabajando una narración en viñetas; pero en vez de dibujar las viñetas las hicimos en bajorrelieves con arcilla. Ahí yo pude darme cuenta de cómo representan las personas ciegas lo que les rodean y hasta qué punto pueden leer imágenes con los dedos”.

“A partir de ahí -continúa el dibujante- empecé a comprender cómo tenía que trabajar. Pero hicimos muchas pruebas distintas que testeamos con personas ciegas y no acabaron de funcionar”.

“Finalmente –añade- vi la luz en un viaje a Venecia, cuando ya se estaba haciendo toda la instalación del proyecto. Una de las actividades del proyecto son paseos en barca por pequeños canales de la ciudad, guiados por una persona ciega. Y en uno de estos viajes encontré tanto el tema del guion de la historieta como la manera de hacerlo”.

Un paseo en barca por los canales
“El cómic describe ese paseo en barca –continúa-. Yo me monté en el paseo piloto, con Giulia Oblach, una joven invidente de nacimiento que iba contando todas las sensaciones que percibía a lo largo de un circuito de unos 20 minutos por pequeños canales. Me propuse trasladar gráficamente todas las sensaciones que se describían, de las que ninguna era visual”.

“Encontré la manera de hacerlo -continúa- con el tipo de cosas que las personas ciegas sí están acostumbradas a hacer con los dedos; por ejemplo: mapas. Y usando una palabra clave en cada página como apoyo de contextualización de la imagen. Porque a una persona ciega, cuando le pones algo para leer con las manos tienes que darle previamente el contexto. Para que sepa dentro de qué ámbito tiene que interpretar lo que sus dedos están percibiendo”.

“Es interesante aclarar que no es un cómic sólo para ciegos, sino que es universal. Por eso está impreso en tinta negra y en relieve (braille) para que puedan leerlo los videntes, los invidentes y las personas con baja capacidad de visión.

Abriendo nuevos caminos
En cuanto a las reacciones de los invidentes, Max nos comenta que: “Les ha parecido una experiencia inédita y muy interesante. Aunque es cierto que a muchos no les ha resultado fácil leerlo, ya sea porque desconocen previamente el lenguaje del cómic o porque hay muchos ciegos que ni siquiera leen braille. No están acostumbrados a captar información con los dedos. Pero lo importante es que hemos conseguido abrir un posible nuevo camino”.

“También es cierto que he tenido que renunciar a la mayoría de los recursos del cómic -confiesa-. Porque casi todos son imposibles de trasladar a un lenguaje táctil; como la sensación de perspectiva o profundidad; tampoco puedes dibujar líneas que se crucen entre ellas porque el dedo del lector ciego no sabe hacia dónde tiene que ir. Igual que hay una cuestión de tamaño: Para que el dedo lea bien las cosas las imágenes tienen que ser grandes; por lo que no puedes meter más de dos viñetas por página, en un formato A4. Y así, todo tipo de limitaciones. Las líneas cinéticas, por ejemplo, tampoco sirven… y un montón de cosas más”.

“El cómic ha despertado muchísimo interés en la Bienal –añade Max-. La gente preguntaba muchísimas cosas. A pesar de que la Bienal es un mega-evento donde hay cientos de cosas a la vez. Parece que una cosa tan modesta con el pabellón de Cataluña, que simplemente era una mesa donde acceder a los mensajes de móviles de los ciegos, paneles explicativos y unas copias de mi cómic, ha conseguido llamar la atención. La Bienal es larga, dura hasta noviembre, y espero que haya un feedback hasta entonces.

De momento, el problema son los costes
En cuanto al futuro de este proyecto, Max nos comenta que: “Hay una barrera muy importante que es el coste de la impresión en relieve, que es demasiado grande para plantearse ediciones que se puedan vender comercialmente a un precio razonable. Para la Bienal se ha hecho una tirada de unos 400 catálogos que sólo se venden en Venecia. Pero las tecnologías avanzan muy deprisa y supongo que en cuanto las impresoras 3D tengan un precio razonable para los usuarios de a pie, podrán ser el vehículo ideal para este tipo de cómics”.

“Es un tema que hay que seguir investigando –añade el dibujante-. Aunque no sé si yo seré el adecuado para hacerlo, porque tengo la sensación de que he llegado hasta el límite de donde podía llegar. Pero seguro que aparece alguien que ve posible un paso hacia adelante o en otra dirección distinta. En todo caso tendrá que ser una tarea de investigación compartida con mucha gente y que, por ahora, necesita el apoyo institucional”.

lunes, 5 de junio de 2017

El miércoles se presenta la V edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda


El miércoles a las 11:00 de la mañana daremos a conocer la programación,invitados y actividades de la V edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda.

Estar muy atentos a nuestra pagina y redes sociales.

jueves, 1 de junio de 2017

El País:El botones más famoso del mundo


Cuando al dibujante francés Rob Vel le pidieron que creara un personaje de ficción para un magacín juvenil, tuvo claro dónde buscar inspiración. Basado en su propia experiencia, como camarero en barcos navieros, Rob Vel ideó en 1938 a Spirou, un botones que trabajaba en el hotel Moustique y al que le pasaban todo tipo de aventuras. “Se trata del personaje de cómic de la escuela franco-belga más antiguo y que sigue en activo”, cuenta Lorenzo Soto, responsable de programas con jóvenes lectores de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez-Casa del Lector. Desde esta institución, en colaboración con la Dibbuks (editora actual de la serie), han organizado Spirou en Madrid (hasta el 11 de julio), una ambiciosa exposición que evidencia el legado y la relevancia del botones más famoso del mundo.

“A pesar de su importancia e influencia, Spirou es un personaje no tan conocido en España”, apunta Soto. El botones apareció en plena Guerra Civil, antesala de la II Guerra Mundial, por lo que sus primeras aventuras llegaron al público español en los años sesenta. “Y en esa época no se podía acceder a muchos cómics de fuera: de la línea clara [estilo de historieta caracterizado por la definición exacta de la línea y por una narrativa clásica] Tintín. Y apareció tarde. Por lo que esta muestra es una buena oportunidad para conocer al personaje”, relata Soto.


Así, se puede recorrer la vida del botones —que, como Tintín, acabó siendo periodista, pero que nunca perdió su característico traje rojo— y la de sus colegas Fantasio, la ardilla Spip o el Marsupilami a través de la reinterpretación que han realizado un centenar de interesantes ilustradores como Pepe Larraz, Marta Alonso Berná, Juan Berrio, Jorge González, Sonia Moruno, María Emege... También se pueden hojear volúmenes de todas las épocas del héroe.

Aunque Spirou fue ideado por Rob Vel —a petición de la editorial belga de Jean Dupuis—, a diferencia de otros héroes del cómic se trata de un personaje coral: muchos dibujantes le han dotado de personalidad. “Se podría decir que tiene varios padres, cada uno con su estilo. Y que cuenta con diferentes series”, aclaran desde Dibbuks, que sigue publicando tanto la serie regular como un conjunto de cuidados volúmenes-homenaje (Una aventura de Spirou por...).

Una de esas interpretaciones es El pequeño Spirou, curiosamente mucho más popular en España que su encarnación adulta: “Ese éxito se debe a la popularidad que obtuvo gracias a la prensa, concretamente por El Pequeño País”, dice Lorenzo Soto. El mozalbete también vestía de rojo botones, pero tenía un carácter diferente de su versión adulta —“más canalla y cabroncete”, bromea Soto—.

Todas esas versiones han dotado a Spirou de una influencia mayor que otros personajes, tanto cultural —el Botones Sacarino guarda parecidos razonables con Spirou— como generacional. “Algunos espectadores descubrirán los orígenes del héroe”, resume Soto, “otros se reencontrarán con el personaje y se lo enseñarán a sus hijos”.

 La idea original de Spirou fue de Jean Dupuis, fundador de la editorial belga homónima. En 1938 el dibujante francés Rob Vel (Robert Velter) le dio forma como un conserje del ficticio hotel Moustique protagonista de diversas aventuras en la publicación Le journal de Spirou. En ese periodo, también le dieron forma otros dibujantes destacando las aportaciones de Jijé.

En 1947 Franquin comienza a dibujar al personaje. A Fantasio, periodista e inseparable colega de Spirou, se unen Marsupilami, un avispado y curioso animal de color amarillo y manchas negras; el Conde de Champignac, un científico ilustrado y alocado; o Zantafio, primo maligno de Fantasio y archienemigo de los héroes. Sus aventuras se relatan ahora en historias conclusivas.

Franquin dio en 1969 el relevo a Fournier, que introdujo en la serie temas como la contaminación ambiental o el peligro de las dictaduras. Nic & Cauvin fueron los siguientes responsables de diseñar al ahora periodista Spirou (entre 1980 y 1983). Tome & Janry firmaron sus historietas hasta 1998 para dar el testigo a Morvan & Munuera (desde 2004 hasta 2007). Los últimos responsables de la serie regular son, desde 2010, Yoann & Vehlmann, aunque otros dibujantes (Trondheim, Emile Bravo...) han realizado varios homenajes.