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sábado, 6 de mayo de 2017

El Mundo:Presidenta Le Pen, sólo en cómics


Marine Le Pen ya es presidenta. Al menos en los cómics del historiador François Durpaire y del dibujante Farid Boudjellal, que ya imaginaron hace dos años, antes de los atentados del Bataclan, una Francia bajo el gobierno del Frente Nacional. La escena entonces evocaba un cómic de ciencia ficción, una distopía a la altura del Gran Hermano de George Orwell. A dos días de la segunda vuelta de las elecciones, cuando la candidata se enfrentará a Emmanuel Macron, el libro parece casi una profecía.

Sentada en el despacho del Palacio del Elíseo, Marine Le Pen protagoniza así la portada de La Presidenta, el primero de una trilogía que trata de mostrar cómo sería el país si la ultraderechista alcanzara la presidencia. "No podréis decir que no estabais avisados", se lee bajo el título. El oráculo de Durpaire aseguraba que ante la falta de conciencia social y determinación política, la barrera republicana que frenó a Jean-Marie Le Pen en 2002 no volvería a repetirse en 2017: la dispersión del voto y la fuerte abstención darían la victoria a Le Pen con un 50,41% de los votos. Suena plausible, ¿no?

La idea del cómic no es asustar ni presentar a Le Pen como un monstruo, sino mostrar por qué se equivoca en su programa. De hecho, y aunque por momentos las viñetas adquieren un tono humorístico, el guión del cómic no hace más que aplicar de forma literal las propuestas políticas del FN, con la colaboración de economistas y politólogos.

La que sería la primera presidenta de la República francesa conseguiría una mayoría parlamentaria gracias a la colaboración de algunos miembros de la derecha tradicional, que reciben a cambio ciertos ministerios. También el primer ministro es un político independiente. Con ellos, Le Pen se pone manos a la obra: expulsión masiva de inmigrantes; salida de la OTAN y del euro, lo que produce una fuerte inflación; la vigilancia a ciudadanos y medios de comunicación se vuelve extrema; la inversión de las empresas extranjeras se congela; el paro aumenta hasta el 20% y las regiones de ultramar entran en rebelión. Los convencidos votantes del FN, que han apoyado a la candidata más por cólera que por convicción, no tardarán en darse cuenta de que la alegría del triunfo sólo durará unos días, como ocurrió también en el Reino Unido tras el Brexit.

La situación evoluciona en el segundo cómic, Totalitaire (Totalitaria), en el que, cinco años después, vemos al país sumido en la oscuridad y al partido, dividido por enfrentamientos internos y luchas de poder. Los métodos autoritarios y corruptos de Marine Le Pen vuelven a darle el poder en 2022 a pesar de que una mayoría está en contra y las revueltas sociales son cada vez mayores. La historia termina en 2023, en el tercer cómic, La vague (La ola) que acaba de publicarse en Francia y que deja una puerta abierta a la esperanza y al humanismo que, según Durpaire, traerá una Francia más democrática y plural. Pero claro, esto sólo es un cómic... o no.