Banner

lunes, 8 de mayo de 2017

Un Cristóbal Colón cascarrabias


Cristóbal Colón podía estarse quieto. Y cuando se obligaba a hacerlo terminaba mal. Así le pasó en una vida en que sus viajes fueron su mejor legado, pero cuando trató de gobernar el Nuevo Mundo terminó en las nuevas cárceles. Por eso, Marc Tinent y Lourdes Navarro escogieron la faceta de explorador para dibujar la ficción 'Viejos descubridores', obra que ganó en 2016 la beca Carnet Jove Connecta't al Còmic y que ha sido publicada por el sello 'eVolution' (Panini).

No obstante, el Cristóbal Colón ideado por Tinent y dibujado por Navarro es un cascarrabias al que le cuesta moverse de la taberna porque está jubilado y el cuerpo no le aguanta. Así, lo que conseguirá que se aventure en una aventura con aires a epílogo serán el empuje del aguerrido Alonso de Ojeda, la ambición, los celos y su mal humor. Se quejará por tener que compartir rumbo con Américo Vespucci, al que reclamará su mérito constantemente, y se embarcará a la búsqueda de Ponce León y una supuesta Fuente de la Juventud.

Al contrario de lo habitual en estos relatos de aventuras, los autores se recrean con las numerosas peleas de egos y los problemas de la vejez para diversión del lector. Así, los ancianos del cómic se acercan al público juvenil con los insultos, bromas, ataques y reacciones de instituto de ilustres figuras de los libros de Historia. La historieta se completa con magia, caníbales, persecuciones y enigmas más allá de una rápida lectura. Incluso la estructura y el color de la obra se complican y adaptan a cada fase de la historia en un tebeo que no se refugia en la lectura fácil y que sorprende a la vista con su creación de atmósferas con diferentes tonos y viñetas según la trama. Eso sí, sin que Cristóbal Colón se desprenda de la personalidad de cascarrabias ni cuando sus compañeros están en las últimas.