Noticias

Artículos

Podcast

Post Page Advertisement [Top]


El álbum franco-belga, la bande dessinée, parece hoy un estilo menor dentro del panorama del cómic en España. El manga japonés arrasa entre los más jóvenes; la poderosa industria de Hollywood espolea el cómic de superhéroes; y la novela gráfica acapara titulares y cala hondo entre el público más moderno. Pero no siempre fue así.

La industria francófona del cómic es y ha sido una de las más potentes del mundo. De sus más de 5.000 títulos anuales, el 30% son álbumes de autores nacionales que alcanzan unas cuotas de popularidad muy altas entre todo tipo de lectores. Reporteros como Tintin, detectives como Blake y Mortimer, aventureros curiosos como Spirou y exploradores galácticos como Valerian y Laureline, inspiradores de Star Wars, fueron los grandes exponentes de la era dorada del cómic franco-belga. Una época en la que el cómic de aventuras vivió su máximo esplendor y traspasó fronteras hasta llegar a nuestro país.

Detective. Espía. Asesino. Canalla o héroe. Eso depende del cliente…

Frío, seguro de sí mismo y tan mujeriego como James Bond; astuto, escurridizo y aficionado a situarse a ambos lados de la ley como el Arsène Lupin; y un detective diferente, creativo e inteligente como Auguste Dupin. Silas Corey, reportero de L’Humanité reconvertido a detective privado, representa una suerte de antihéroe tan atractivo para el lector como desafiante respecto el canon del género.

Los álbumes de Silas Corey se vienen publicando en Francia (Glénat Editions) desde 2013. A partir de entonces, cada año o año y medio, Fabien Nury y Pierre Alary nos deleitan con un nuevo capítulo de las aventuras de este detective privado. En nuestro país, Dibbuks comenzó a editar la serie hace un par de años, y ha recopilado los álbumes originales en elegantes tomos que engloban sus dos historias completas: La red Aquila y El testamento de Zarkoff.

En La red Aquila conocemos a Silas en medio de una trama de espías que se desarrolla en 1917, durante la crisis de la interminable Gran Guerra. La Tercera República se tambalea y París vive un momento de tensión y crispación máximas por la lucha sin cuartel entre el gobierno de Joseph Caillaux y la oposición de Georges Clemenceau, que utiliza todos los medios a su alcance, legales e ilegales, para forzar la dimisión del primer ministro. Y cómo no, recurre a Silas Corey para dar con un reportero desaparecido que posee una información vital para sus intereses políticos. Lo que no sabe Clemenceau es que monsieur Corey siempre guarda un as en la manga y venderá sus hallazgos no una, sino dos veces, a la misteriosa Celestine Zarkoff y al deuxième bureau.

La red Aquila es una aventura redonda que utiliza a la perfección detalles y personajes históricos para apuntalar una historia narrada en viñetas de forma magistral. A destacar el color atmosférico de Bruno García, capaz de ambientar a la perfección todas y cada una de sus trepidantes escenas y localizaciones.

La segunda historia completa de Silas Corey arranca con las celebraciones por el final de la guerra, la misma que parecía no acabar en el primer tomo, y con una partida de cartas en la trastienda de un club de señoritas de París. Siguiendo el infalible esquema argumental de George Lucas, El testamento de Zarkoff comienza con una escena de acción alejada de la trama principal que pone en alerta al lector y le anticipa las emociones que están por llegar. Esta vez, Silas deberá localizar al heredero de la mujer más influyente de toda Europa, un oficial alemán llamado Zichler. Para ello se hará pasar por desertor alemán y se infiltrará en una República de Weimar en reconstrucción donde bolcheviques y burgueses luchan por el poder en un contexto político totalmente inestable.

Mediante una puesta en página espectacular y unas ilustraciones mejoradas respecto al primer tomo, El testamento de Zarkoff se presenta como una lectura ágil, sorpresiva y adictiva. La multitud de detalles, tanto de la ilustración como del guión, así como los guiños cómplices al lector, hacen de este tebeo un imprescindible en cualquier colección.

Parte del mérito de esta serie se fundamenta en la experiencia y el buen hacer de sus autores, un equipo artístico equilibrado que esperamos que siga trabajando junto durante mucho tiempo. Fabien Nury es uno de los guionistas más reconocidos en el sector. Entre sus obras sobresale Érase una vez en Francia (Norma Editorial), premio a la Mejor Serie en el Festival de Angoulême de 2011. También histórica y de aventuras ha sido comparada con la serie de la HBO Los Soprano. Pierre Alary es un experimentado ilustrador francés formado en la prolífica escuela Disney de Montreuil. Se confiesa autor de género y le encanta representar escenarios de época con todo lujo de detalles. En Simbad (Dibbuks) continúa el mito de Las mil y una noches y nos ofrece incluso mayores dosis de acción y aventura.

Aventuras, documentación e historia van de la mano

La edición española se complementa con una sección de apuntes históricos al final de cada tomo. Imprescindible en La red Aquila para aquellos lectores poco conocedores de la historia de nuestro país vecino, Francia, y de los eventos clave de la Primera Guerra Mundial. Estas páginas, acompañadas por bocetos originales, explican también el papel de aparatos de Estado como la oficina de inteligencia francesa: el deuxième bureau, y otros detalles y personajes históricos como la ofensiva de Chemin des Dames o el uso de gases asfixiantes por parte del ejército alemán.

En el segundo tomo, siguiendo el ritmo de la aventura, los documentos sobre el trasfondo histórico pivotan hacia tierras germanas y esclarecen el convulso momento que vivió la zona al acabar la guerra. También encontramos información sobre la figura real de Rudolf Von Sebottendorff y la sociedad secreta Thule, promotora del sentimiento nacional germánico que haría temblar Europa por segunda vez en muy poco tiempo. Quién sabe, quizás el destino de Silas Corey se cruce con los nazis en su siguiente aventura.

Bottom Ad [Post Page]

| Designed by Colorlib